QUO VADIS
Mamá Bona
Cuándo “Mamá Bona” llegaba, a cualquier funcionario o embajador, sin importar el rango, que estuviera en el antedespacho, la espera se le hacia larga. Ella pasaba directamente a la oficina presidencial sin importar quien se encontraba antes. Tenía la prioridad sobre todos.
Desde luego, cuando vi aquello por primera vez, inmediatamente empecé a preguntar quién era esa señora, encontrando el silencio como respuesta. Nadie me quería contestar la pregunta.
La señora Bona, oriunda del municipio de Las Matas de Farfán, venía desde San Juan de la Maguana cuando tenía algo que comunicarle al presidente Balaguer.
Algo que me resultaba extraño era que cuando se viajaba a alguna actividad en San Juan de la Maguana, cuando el jefe de Estado se desmontaba del helicóptero. Su primera visita no era al gobernador o al senador, sino a la residencia de “Mamá Bona”. Una casa humilde. Entraba, se sentaban en dos sillas de guano y solo los dos conversaban por una media hora.
La señora Bona era una personalidad en la zona. Era la madre del fenecido cantante y locutor Richie Ricardo.
En la ocasión de una de sus vistas, cuando salió de ahí fue a la actividad programada y anunció que iba a hacer “el gobierno que soñó desde niño”.
Esta dama, luego me enteré, era una consejera espiritual, una reconocida “médium”, la cual brindaba asesoría del más allá a un político tan pragmático como lo era Balaguer.
Siempre me llamó la atención como una persona tan religiosa y devoto de la Virgen de la Altagracia, también paralelamente tenía esas conexiones divinas.
Pero “Mamá Bona” no era la única. Se conoce del caso de dos hermanos que fueron designados al mismo tiempo como secretarios de Obras Públicas y de Agricultura, porque la madre de estos tenía poderes especiales y se comunicaba con los espíritus. Un buen día le dijo que sus hijos eran enviados celestiales y que debía colocarlos en esas dos importantes carteras. Y así lo hizo.
También estaba la famosa Feliciana, quien era oriunda de Barahona. Esa también tenía gran influencia, ya que decían que cuando predecía algo, tal cual ocurría.
Todas esas damas, además de otras que aparecían de vez en vez, esposas de figuras regionales distinguidas, lograron conectar con el jefe de Estado, teniendo un campo de influencia impresionante, pues muchas veces se dejaba guiar por sus consejos.
Otros líderes nacionales ten1an esa afición. Recuerdo que esas señoras se hicieron famosas y muchos de los funcionarios de todo nivel trataban de consultarlas y de vez en cuando le pedían que los mencionaran cuando estuviera con el presidente. Se fueron haciendo ricas.
La superstición ha tenido una relevancia inusitada en nuestros líderes políticos, y ha estado accionando su intervención imprevista en prácticamente todos los escenarios de nuestra historia.

