Enfoques
El derecho de autor en el diarismo
En el debate que genera la irrupción de la inteligencia artificial y su impacto en los medios editoriales de prensa en América Latina, el derecho de autor y sus reglas raras veces son abordados con la profundidad que ameritan aun cuando algunas de las obras periodísticas más conocidas se encuentran protegidas y su consumo en la sociedad de la información actual pudiera ser aprovechado de mejor manera por estos medios.
Los reportajes especializados, investigaciones editoriales, recopilaciones y ensayos cuya novedad, originalidad y creatividad cumplan con los requisitos establecidos por la materia son ejemplos por antonomasia en este ámbito, por consiguiente, su reproducción, comunicación al público o transformación se encuentran restringidas a menos que se cuente con la autorización correspondiente.
Usos autorizados, ingresos económicos y externalidades positivas
Es de público conocimiento que las empresas desarrolladoras de los programas de inteligencia artificial usaron y, todavía lo hacen, inmensas cantidades de obras protegidas por derechos de autor para dotarlas del aprendizaje y conocimiento que necesitaron sin contar con los usos autorizados.
Es decir, los desarrolladores al usar estas obras para lograr los productos comerciales que se ofrecen a terceros, en este caso los programas de inteligencia artificial debieron contar con un licenciamiento previo otorgado por su creador que, en este caso los constituye el medio de prensa o periódico, para llevarlos a cabo.
Estas licencias por usos autorizados supondrían para los medios periodísticos una justa compensación por el uso de sus obras que significarían ingresos económicos frescos, asegurarían más inversión, nuevos contenidos y pagos de impuestos.
La materia del derecho de autor debe formar parte de nuestra cultura
En cualquier economía moderna los usos autorizados significan la retribución a sus creadores por la utilización de sus obras.
Evidentemente, no todas las obras creadas por los medios editoriales de prensa tienen la categoría de obras, por ejemplo, la información de meros hechos noticiosos, de actualidad, farándula, debates judiciales y discursivos de autoridades, entre otros, no lo tienen.
Sin embargo, la facultad de decidir cuándo se usa una obra intelectual pertenece a su dueño, a su titular o creador.
En esta virtud, el concepto editorial de publicaciones y de prensa debe ser entendido, aceptado y defendido en base a las normas de derecho de autor vigentes dado que las implicancias que se derivan constituyen unas de gran calado que deben ser tratadas con rigor y estrategia. El reconocimiento de estas obras cuenta con importantes referentes.
El apego y sujeción al régimen de usos autorizados de obras periodísticas se corresponde al marco de las obras literarias o científicas establecido en las leyes de derechos de autor de la mayoría de nuestros países.
La Unión Europea y Estados Unidos cuentan con directivas y disposiciones legales que promueven un marco de protección, respeto y compensación de estas obras por usos autorizados. En la República Dominicana contamos con una ley vigente, convenios internacionales y acuerdos comerciales que los resguardan.

