Avanzamos hacia un sistema nacional de trauma: compromiso con la vida y la ciencia

La reciente apertura de nuevos centros de trauma en Higüey, Azua y Puerto Plata marca un paso trascendental para la salud pública dominicana. Es un avance concreto en la capacidad del país para responder ante una de las principales causas de muerte y discapacidad: el trauma. Celebramos la visión de las autoridades que han apostado por fortalecer esta capacidad, pero también reconocemos que estos avances deben integrarse dentro de una estrategia nacional coherente, sostenible y basada en evidencia.

Desde el año 2018, TraumaRD ha venido trabajando precisamente en esa dirección: fortaleciendo la educación, la información, la sistematización y la investigación en trauma desde una perspectiva académica, científica y multidisciplinaria.

TraumaRD es un colectivo de emprendimiento social que trabaja con el objetivo de fortalecer la atención del trauma en la República Dominicana, considerando el trauma como el principal reto de la salud pública nacional. Este esfuerzo ha logrado unir a un equipo multidisciplinario de médicos, enfermeros, paramédicos, investigadores, gestores y académicos en un propósito común: reducir la mortalidad y la discapacidad por trauma en nuestro país.

El trauma es responsable de miles de muertes cada año en la República Dominicana. Es la primera causa de muerte en jóvenes y una de las principales razones de pérdida de productividad y pobreza familiar. Detrás de cada víctima hay una historia de oportunidades truncadas, y detrás de cada minuto perdido, una vida que pudo salvarse.

Países que han desarrollado sistemas organizados de trauma han demostrado que la integración entre prevención, atención, rehabilitación e investigación salva vidas y reduce costos. En República Dominicana, ha llegado el momento de dar ese paso estratégico: construir un Sistema Nacional de Trauma sólido, articulado y sostenible.

La apertura de nuevos centros de trauma debe verse como el inicio de una red nacional integrada. El sistema prehospitalario (como el 9-1-1) debe coordinarse con hospitales designados según niveles de capacidad: primario, secundario y terciario. Así, cada paciente recibirá atención oportuna en el lugar adecuado, reduciendo la mortalidad evitable y optimizando los recursos disponibles.

Un sistema eficaz no se mide por la conectividad, la coordinación y la calidad de su respuesta. Desde la escena de la colisión hasta la rehabilitación final, cada eslabón debe funcionar como parte de una misma cadena de supervivencia.

Durante los últimos años, TraumaRD ha liderado iniciativas de formación y estandarización, impulsando cursos de educación continua, programas de posgrado y la creación de registros nacionales de trauma para medir resultados y orientar políticas públicas basadas en evidencia.

Para consolidar estos avances, es esencial fortalecer las especialidades clave —cirugía de trauma, emergencias, cuidados críticos y rehabilitación— y garantizar la retención y compensación adecuada del personal especializado. No basta con formar; debemos también mantener y valorar a quienes salvan vidas.

Estos esfuerzos consolidan una cultura de excelencia, calidad y mejora continua en la atención al trauma.

Financiamiento y sostenibilidad

Ningún sistema puede sobrevivir sin una base financiera estable. El trauma, por su naturaleza impredecible y costosa, requiere una estructura de financiamiento permanente.

Proponemos que se destine un porcentaje de:

● Las multas de tránsito y peajes, como contribución directa a la prevención y atención de colisiones.

● Las primas de seguros de vehículos, canalizadas hacia la rehabilitación y cuidado de las víctimas.

● Fondos de cooperación y donaciones, gestionados a través de una Fundación Nacional de Trauma, que pueda captar recursos y asegurar transparencia en su uso.

● Estos mecanismos permitirían mantener equipamiento, formación, investigación y apoyo a las familias afectadas, garantizando la continuidad del sistema más allá de los ciclos presupuestarios.

Semana TraumaRD 2025: ciencia, colaboración y futuro

Del 17 al 21 de noviembre, celebraremos la Semana TraumaRD 2025, un espacio de reflexión, docencia y articulación interinstitucional. En el marco de esta semana, junto a la Academia Dominicana de Medicina, lanzaremos el Documento Guía TraumaRD: Elementos Fundamentales para un Sistema Dominicano de Atención Integral al Trauma, un esfuerzo colectivo y basado en evidencia que busca servir de hoja de ruta nacional.

Este documento recoge experiencias internacionales, buenas prácticas y propuestas locales de estructura, educación, financiamiento, calidad e investigación. Representa el fruto de años de trabajo y colaboración entre actores públicos, privados y académicos, unidos bajo una misma misión: salvar vidas y fortalecer la resiliencia del sistema de salud dominicano.

Construir un Sistema Nacional de Trauma es una tarea de nación, donde deben converger el liderazgo político, la academia, los profesionales de la salud y la sociedad civil. Hoy celebramos los avances, pero también reafirmamos nuestra responsabilidad de mirar hacia adelante, con planificación, ciencia y compasión, creando así una victoria colectiva.

El trauma nos afecta a todos, no espera y cada segundo cuenta. Y cada paso que demos hoy nos acerca al país más fuerte, más preparado y más solidario que merecemos.