Tribuna del Atlántico
Que se sepa lo que pasó en el aeropuerto de Las Américas
Hace años que el Aeropuerto Internacional de las Américas, José Francisco Peña Gómez, AILA, dejó de ser la principal puerta de entrada al país, desde que fue superado por el Aeropuerto de Punta Cana. Aún así, es una infraestructura fundamental, que el pasado año recibió 2,694,854 pasajeros
Principal puerta de entrada de los dominicanos que residen en el país y de los que residen en el exterior y segundo punto de llegada de turistas, (extranjeros no residentes), de los cuales recibió 1,339,444 el pasado año.
Por eso el país ha reaccionado alarmado ante la interrupción energética que afectó las operaciones de esa terminal, el domingo 21 de este mes. Un hecho inconcebible que pone el foco de la atención pública en el AILA.
El presidente Luis Abinader ha calificado de inaceptable la situación, el ministro de Obras Públicas Eduardo Estrella, como presidente de la Comisión Aeroportuaria, ha convocado a los miembros de ese organismo para analizar el hecho.
La gravedad de esta situación hace necesario un enfoque riguroso en la investigación, que comience por descartar la posibilidad de que el mismo hayan incidido manos criminales, esto es, analizar el hecho desde todas las vertientes posibles, determinar responsabilidades, negligencias, descuidos, analizar toda la data de cámaras de vigilancia, mecanismos de control y de los cientos de agentes de organismos de seguridad del Estado, DNI, CESAC, A-2, J-2, etc., calieses, que aún los hay, y demás yerbas aromáticas, que convergen allí.
Lo acontecido en el AILA, compromete, la seguridad aérea del país, afecta la imagen internacional de la República Dominicana, como destino confiable para viajar, ha provocado daños importantes a cientos de personas que se vieron afectadas de viajar hacia sus destinos durante el incidente. Por lo tanto no es ocioso pedir que se analicen todas las variables, que se profundice con criterios de sabuesos, en todo lo relacionado con este hecho.
Como es natural, ante el fallo del sistema de electricidad de la terminal, sale a relucir la reciente renovación del contrato de concesión de parte del Estado Dominicano a AERODOM-Vinci airports, por 30 años adicionales, más los 7 pendientes del contrato anterior, un hecho si no insólito, al menos inusual, porque lo normal es que al renovarse un contrato se haga por un plazo a partir de la firma del mismo, porque el nuevo, sustituye al anterior.
Sobre el mismo, mi principal queja, que me chupé en solitario, porque en Puerto Plata no parecen haber suficientes pantalones para este tipo de reclamos, fue que pese a tener uno de los aeropuertos concesionados, no se contempló, una sola obra, ni un chicle de 25 pesos, con el adelanto de 775 millones de dólares, para la provincia.
El que el apagón del aeropuerto se produzca en un momento en el que el país vive, un recrudecimiento de la crisis eléctrica, con apagones en todas partes, con las pérdidas operativas, alcanzando niveles históricos, nos hace pensar que algo estamos pagando, que hay un karma colectivo que se refleja en lo eléctrico.
Ojalá y que esta vez sepamos. ¿Qué pasó realmente, el domingo en el aeropuerto?

