UN MOMENTO
Los toros de la Virgen
En Higüey, una hermosa tradición expresa el profundo amor y respeto que los dominicanos sienten por la Virgen de la Altagracia.
Cada año, miles de fieles llevan toros en ofrenda a la Virgen, como signo de gratitud y devoción.
Esta práctica, que combina fe y generosidad, se convierte en un medio concreto para sostener las obras de la Diócesis de Higüey.
Los toros ofrecidos son subastados, y los fondos recaudados apoyan proyectos pastorales y sociales que benefician a muchos.
Así, el pueblo dominicano demuestra que su amor a la Virgen es también un compromiso vivo con el servicio y el cuidado de quienes más lo necesitan. Este es un pueblo que sabe honrar a la Altagracia con el corazón y con sus obras. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.

