FIGURAS DE ESTE MUNDO

Un mundo esperado

“...el león y la bestia andarán juntos, y un niño los pastoreará… porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar”

(Isaías 11:6-9).

En su libro “Utopía”, Tomás Moro, estadista, escritor y teólogo inglés, pensó exponer un juego de ironías, pero provocó con su escrito una insospechada pasión en el hombre moderno por buscar y soñar un mundo ideal.

Su originalidad estriba, precisamente, en la ruptura con la tradición social católica en que la propiedad privada siempre había sido considerada un derecho natural.

Moro hizo un análisis crítico de la sociedad inglesa y europea del siglo XVI. En aquel entonces, había visto grupos regidos por el egoísmo, la miseria, el desorden, la usura y las injusticias. Entonces imaginó una tierra, donde se llevaría a cabo la organización ideal del Estado. Esa tierra sería Utopía (todo proyecto irrealizable es considerado, desde entonces, una utopía).

En esta obra, el hombre posee la facultad de transformar la sociedad en algo más justo y humano. En cambio, en Isaías tal ideal de justicia, paz y armonía no vendrá de parte del hombre. El Mesías anunciado por el profeta establecerá el reinado esperado en el mundo. Durante aquellos días, “el león y la bestia andarán juntos, y un niño los pastoreará… porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar”.