en la diana
Tasa de política monetaria y tipo de cambio
Primer Tiro
En una economía con libre convertibilidad monetaria, un inversionista nacional siempre demandará un rendimiento igual o mayor que la suma de la tasa de interés interna en moneda extranjera y la devaluación esperada. Si además existe libre movilidad de capitales, el inversionista entonces demandará un rendimiento igual a la suma de la tasa de interés internacional libre de riesgo, la devaluación esperada, y el riesgo/país. Si la tasa de interés de mercado relevante para este tipo de inversionistas es menor que dicha suma, entonces los mismos preferirán invertir fuera del país, lo que producirá aumento en la demanda de moneda extranjera y en las salidas de capitales. Lo inverso ocurriría cuando dicha tasa sea mayor que la citada suma. La Tasa de Política Monetaria (TPM) se determina en función de la inflación esperada, aumentando la primera cuando se espera que aumente la segunda. Si la TPM determina las demás tasas de interés, entonces una reducción en la tasa de inflación esperada podría conducir a una tasa de interés de mercado por debajo de la que es relevante para los inversionistas.
Segundo Tiro
La teoría predice que, si se produce una reducción de la tasa de interés relevante, y si la devaluación esperada se mantiene constante o aumenta, los inversionistas cambarían de posiciones en la moneda nacional hacia la moneda extranjera, y desde el mercado nacional hacia el internacional. Aunque la devaluación esperada no es observable, y aunque todavía no ha transcurrido el tiempo suficiente para generar los datos necesarios para un análisis concluyente, las transacciones de los primeros días del cursante mes arrojan un ligero movimiento hacia arriba de la tasa de cambio del dólar. La teoría también predice que una reducción de la tasa de interés y un aumento de la liquidez produce un aumento de la devaluación esperada, y si no se produce una reducción de la tasa de interés internacional, entonces el efecto alcista de la nueva política monetaria sobre el tipo de cambio podría manifestarse con una probabilidad mayor que cero.
Tercer Tiro
La reducción de 50 puntos básicos en la TPM ya se traspasó a la Tasa de Interés Pasiva Preferencial, cuyo promedio de los primeros días del cursante mes es 59 puntos menor al promedio del pasado mes de mayo, situando la devaluación esperada máxima en la frontera del 4%. Aunque el Banco Central plantea que la reducción de la TPM “preserva un diferencial favorable de tasa de interés respecto a los Estados Unidos de América (EUA), apoyando los flujos de capitales y la inversión extranjera a nuestro país”, hay quue tomar en cuenta que un aumento en las tasas de interés de los mercados internacionales, y un sobrecalentamiento producto de un crecimiento excesivo del crédito al sector privado, son ahora los dos principales eventos macroeconómicos que podrían borrar el efecto de la apreciación cambiaria acumulada en lo que va de año. La probabilidad de que la devaluación esperada crezca aún más de lo que podría absorber la apreciación acumulada es baja, pero mayor que cero, aunque el alto nivel de reservas internacionales y de la disposición de su uso, hacen que la probabilidad de una devaluación que saque nuevamente la inflación de su rango meta, sea casi igual a cero.