Buenas maneras

Almuerzos y cenas corporativas: espacios para construir relaciones duraderas

Elegancia

  • Estos encuentros combinan la formalidad de los acuerdos, tratados o negocios con la cercanía de la interacción social, y se convierten en una herramienta poderosa para fortalecer relaciones, generar confianza y facilitar negociaciones.
La elección del lugar debe ser acorde  con el tipo de reunión y perfil de los invitados, su comportamiento en la mesa, modales, postura y lenguaje corporal comunican tanto como las palabras, muchas veces más que las palabras.

La elección del lugar debe ser acorde con el tipo de reunión y perfil de los invitados.Pexels

En el mundo profesional, no todas las decisiones importantes se toman en los salones de reuniones. Los o negocios, contratos o acuerdos más significativos nacen alrededor de una comida, en un ámbito más distendido, pero igualmente estratégico.

Estos encuentros combinan la formalidad de los acuerdos, tratados o negocios con la cercanía de la interacción social, y se convierten en una herramienta poderosa para fortalecer relaciones, generar confianza y facilitar negociaciones.

Un almuerzo o cena de trabajo no es solamente compartir una comida, es una extensión del entorno laboral donde se validan actitudes, grado educacional, muchas veces buenas maneras en la mesa, detalle que es muy importante.

Los almuerzos son un punto estratégico donde se da la mejor imagen profesional y se consolidan vínculos, Se fortalecen relaciones con clientes y aliados, Se generan oportunidades de negocio, Se abordan temas sensibles con mayor apertura, Se construye credibilidad y confianza, sobretodo la confianza que es tan importante en cualquier negociación.

En relajados ambientes permite que las conversaciones fluyan con mayor naturalidad y por qué no, que renazca una nueva amistad, favoreciendo estos acuerdos que a lo mejor no se hubiesen logrado en un ambiente más rígido.

En estos ambientes la importancia del protocolo y la etiqueta no desaparece aunque sea un ambiente más informal que una oficina o un foro de trabajo, este cobra más vida, ya que tenemos que ser más cauto y calculador. Recuerde que hoy día, hay que ser más inteligente que amable.

Los aspectos clave a considerar son los de siempre. Cuando somos formales o protocolarios la puntualidad es sumamente importante. Llegar a tiempo demuestra respeto y profesionalismo. Aquí quiero hacer hincapié en: haga con los demás como quiere que hagan con usted.

La elección del lugar debe ser acorde con el tipo de reunión y perfil de los invitados, su comportamiento en la mesa, modales, postura y lenguaje corporal comunican tanto como las palabras, muchas veces más que las palabras. Aquí cave un versículo bíblico: “De la abundancia del borazón habla la boca”.

El Uso adecuado del celular es otra estrategia a evitar las distracciones transmite desinterés y falta de respeto. Cada detalle proyecta su imagen personal y corporativa.

La comunicación efectiva es el equilibrio perfecto. Uno de los mayores retos en estos encuentros es lograr un balance entre lo social y lo profesional. En estos casos es recomendable: Iniciar con una conversación ligeras que rompan el hielo, agradable, amena, eso siempre se agradece.…. Introducir los temas de trabajo de forma afable y natural, escuchar activamente y mostrar interés genuino en el tema. Evitar conversaciones controversiales como política o religión y deporte, aunque este es más afable.

La clave es crear un ambiente cómodo sin perder el enfoque del objetivo del encuentro.

El anfitrión juega un rol importante ya que es quien invita y tiene la responsabilidad de guiar la experiencia que debe ser agradable para poder lograr el objetivo que queremos.

Debe Seleccionar cuidadosamente el menú (considerando gustos y restricciones). Dirigir la conversación con elegancia, asegurarse de que todos o los invitados se sientan incluidos.

La cuenta se maneja con discreción y profesionalismo. Es elegante pararse discretamente con un propósito, aprovechar y pagar sin que el invitado se de cuenta. Un buen anfitrión deja una muy impresión y para siempre. Recuerde que como lo ven lo tratan. Según lo que demuestre de esa manera lo consideraran.

Lo que impulsa el éxito en estos encuentros, que en esencia, es un arte, es la preparación, la inteligencia emocional, porque aunque no se materialice el negocio debe mostrarse sereno y amable.

Otro punto es el dominio del protocolo. Tener conocimiento del mismo aunque sea lo básico dejara en los demás un muy buena impresión. Sea siempre amable y cortés.

Al final, más allá de los contratos, son las conexiones humanas las que sostienen el éxito en el mundo profesional y en el cotidiano. Las relaciones son todo en el universo de los negocios y en la vida social.

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