Con elegancia
Protocolo para organizar la puesta en circulación de un libro
Para recordar
- Un detalle imprescindible en la parte social es disponer de una mesa o stand para la firma de libros. Allí, el autor debe estar cómodamente sentado para dedicar cada ejemplar a quienes lo adquieran durante el evento.
En total, la actividad no debería extenderse más allá de dos horas.
La puesta en circulación es un acto social y cultural diseñado para dar a conocer públicamente la llegada de un libro, una obra artística o un producto especial. Es un evento breve, pero cargado de simbolismo, donde cada detalle cuenta.
Aunque no todos hemos tenido la experiencia de organizar o asistir a uno, nunca está de más conocer las reglas básicas de etiqueta para este tipo de actividades. Hoy compartimos algunas recomendaciones que pueden marcar la diferencia.
Elección del espacio
El primer paso es seleccionar un salón adecuado. Idealmente, el lugar debe dividirse en dos áreas: la zona de presentación (con la mesa de precedencia, un podio para el maestro de ceremonias y, si se desea, una pantalla. Aquí los invitados se ubican sentados en formato tipo teatro) y la zona social (destinada al brindis, la firma de libros y la conversación entre los asistentes).
Un detalle importante es calcular bien la capacidad: cada invitado necesita alrededor de 4 metros cuadrados para estar cómodo. Por ejemplo, si esperamos 75 personas, debemos contar con un espacio aproximado de 300 metros cuadrados.
La mesa de precedencia
Es el corazón del evento. La mesa de precedencia debe estar compuesta por un número impar de personalidades: nunca menos de cinco ni más de trece. El mínimo de cinco evita que se vea pobre, mientras que el máximo de trece impide que resulte excesivamente larga y difícil de manejar en términos de atención, espacio y protocolo.
Al centro se sienta el anfitrión, acompañado a la derecha e izquierda por el mismo número de invitados, para lograr equilibrio visual. ¿Por qué un número impar? Porque al colocar al anfitrión en el centro, el número impar permite que haya el mismo número de invitados a su derecha y a su izquierda. Esto genera simetría y armonía visual, algo muy valorado en protocolo porque transmite orden y autoridad. Además, con un número impar, el lugar del “centro” queda perfectamente definido y no hay ambigüedad.
En una puesta en circulación de un libro, el anfitrión suele ser la casa editora, mientras que el autor es el invitado de honor. A ellos se suman otras figuras clave: el prologuista, un representante técnico o editorial, el relacionista público, algún patrocinador y, en algunos casos, el maestro de ceremonias.
Duración del evento
En total, la actividad no debería extenderse más allá de dos horas que consta de una presentación formal de 45 minutos como máximo, y un brindis y la parte social de alrededor de 1 hora y 15 minutos.
El brindis
En este tipo de eventos se utilizan las llamadas bebidas espirituosas, que “elevan el ánimo”: cava, vino, espumantes o sidra. Siempre acompañadas de agua.
Se recomienda ofrecer una bebida principal y una secundaria. El cálculo es sencillo: bebida principal (3 copas por persona) y la bebida secundaria se calcula para el 60% de los invitados, también con 3 copas cada uno. Con este cálculo evitamos excesos o escasez.
Bocadillos y mobiliario
Los bocadillos, o “picadera” como decimos los dominicanos, se calculan a razón de 3 por persona, con un máximo de 6 variedades. Así, para 75 invitados se requieren 1,350 bocadillos en total. En la zona del brindis, no olvide colocar mesas altas: resultan muy prácticas para apoyar copas, servilletas o carteras mientras se conversa.
Una firma del autor
Un detalle imprescindible en la parte social es disponer de una mesa o stand para la firma de libros. Allí, el autor debe estar cómodamente sentado para dedicar cada ejemplar a quienes lo adquieran durante el evento.
No subestime este gesto: como invitados, uno de los mayores atractivos de asistir a una puesta en circulación es llevarse el libro firmado y dedicado personalmente por su autor. Es un recuerdo único y un momento de cercanía con el protagonista de la velada.
Código de vestimenta
La etiqueta sugerida suele ser tipo cocktail. Damas: vestido a media pierna, conjunto de falda y chaqueta, o pantalón elegante con blusa. El maquillaje debe ser discreto y el peinado puede variar entre suelto, semirecogido o recogido sencillo. Los caballeros: traje o chaqueta, con o sin corbata según la formalidad del momento.
Recordemos que no se trata de una boda, pero sí de una ocasión que merece importancia y cuidado en la presentación personal.
Etiqueta social
Al sostener una copa, hágalo con la mano izquierda para tener libre la derecha al momento de saludar. Y nunca olvide llevar tarjetas de presentación. Estos eventos son ideales para ampliar contactos, pero el intercambio de tarjetas debe hacerse al final de la conversación, siempre entregándose con el nombre de la tarjeta que quede de frente a la otra persona.
Una puesta en circulación combina protocolo y cercanía. Su éxito depende de la correcta organización del espacio, el respeto a los tiempos y la atención a los detalles. Con estas pautas y la inolvidable firma del autor se puede lograr un evento sobrio, elegante y memorable.
Detalles que marcan la diferencia
Como siempre promuevo en mis talleres de etiqueta “la elegancia está en los detalles que no se ven, pero se notan”, por ejemplo:
•En la mesa de precedencia, el agua debe servirse en copas por un edecán, evitar colocar directamente botellitas frente a los invitados.
•No es necesario saturar la mesa con bebidas o alimentos, ya que la parte protocolar es breve y el momento de compartir llega después, en el área social.

