menudo
“Los del monte”, ¿eran bandidos o patriotas?
No eran bandidos políticos. No eran bandidos guerrilleros. Se trató de una variante de rebeldes pre modernos con una connotación política particular
Carmenchu Brusíloff
Los urbanos les llamaban “gavilleros”. En las áreas rurales, “los del monte”. Ellos se consideraban “los revolucionarios”.
Eran esos miles de insurgentes que durante la intervención militar estadounidense en República Dominicana se levantaron en armas.
Sobre este movimiento ha realizado una extraordinaria investigación el historiador Roberto Cassá. El resultado reunido en “Los del monte”, libro en dos tomos, será puesto a circular hoy martes a las 5:00 de la tarde, en el Archivo General de la Nación.
A la actividad, abierta al público, invitan el AGN y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Facultad de Humanidades, Instituto de Historia. (¿Te interesa el libro? Contacta a Karina Arias, encargada de Comunicaciones).
Ni bandidos políticos, ni guerrilleros
En la acuciosa investigación, una de las conclusiones de Cassá es “cuestionar la atribución delictiva absoluta que le asignaba el poder a este movimiento del Este”.
Sus acciones acontecieron “en el interior de la sociedad rural de inicios del siglo XX, fundamentalmente en las provincias del Este del país”.
Casi todos esos “del monte”, dice Roberto Cassá, provenían del campo y por sus acciones “no pueden quedar asimilados a la condición de bandidos” como pretendían calificarlos dirigentes políticos, entre otros.
No eran bandidos políticos. No eran bandidos guerrilleros. Se trató de una variante de rebeldes pre modernos con una connotación política particular, distinta a la de los círculos dirigentes, aunque no opuesta frontalmente a ellos y más bien inserta en una red de conexiones”.
Hasta la década del 30
Ya desintegrado el movimiento mediante convenios, permanecían todavía algunos “del monte” en la década del 30. Los tratados se fueron incumpliendo de parte de las autoridades y algunos gavilleros sufrieron persecuciones.
Unos pocos incluso se unieron a Trujillo, quien empezaba a afianzarse como militar. La historia de los gavilleros es casi desconocida por la mayoría de quienes conforman las generaciones de hoy día.
Cassá pretende que esa historia no se olvide y que, asimismo, se juzgue en su verdadera dimensión, no en las muchas y erróneas interpretaciones que en el transcurso de los años han sido dadas al movimiento.
La noticia: un bien público
Por el Día del Periodista, celebrado este domingo 5, Lily Luciano, en un artículo en el periódico Hoy, al reunir opiniones de Miguel Franjul, director del Listín Diario, y las mías, señala, sobre el periodismo de antes:
“Ambos coinciden en que la noticia era tratada como un bien público, no como una mercancía, y que el periodista asumía con responsabilidad la tarea de investigar, verificar y comunicar con precisión”. Así debe seguir siendo, para contrarrestar las “fake news”.

