senderos 

¡Aceptación, palabra con gran acepción!

Aceptación es, aceptar la voluntad de Dios, aún ésta no sea la respuesta que buscamos o necesitamos

Aceptación es aceptar la voluntad de Dios, aún ésta no sea la respuesta que buscamos o necesitamos.

Aceptación es aceptar la voluntad de Dios, aún ésta no sea la respuesta que buscamos o necesitamos.Fuente externa

“Yo acepto”, es el compromiso que se contrae en todo contrato que vincula a un matrimonio, o a una circunstancia o trabajo. Pero el término de aceptación hoy es aquella que nos lleva a cumplir con el propósito de estar y ser. 

A tenor de esto, San Francisco de Asís, en una oración decía: “…Padre, Señor, déjame aceptar todo aquello que no puedo ni debo cambiar”, obsérvese, “no debo cambiar”, porque hay pruebas o situaciones que tienen en su haber un aprendizaje, y del que no debemos huir, porque finalmente nos alcanzará doquiera estemos, ya que se inscribe como reconciliación o saldos de causas.

Aceptación es, aceptar la voluntad de Dios, aún ésta no sea la respuesta que buscamos o necesitamos; porque siempre la voluntad de Dios es bien y amor, y que, como Padre, sabe lo que nos es conveniente para nuestro crecimiento integral.

 Aceptación es, reconocer la esencia divina que nos integra, y nos hace a todos iguales a la naturaleza de Dios, sin menosprecio a color, raza, credo o clase. 

Es aceptarnos como hermanos, solventando en servicios las crisis, y el gozo que nos alcance.

 Aceptación fue el juramento de amarse, los unos a los otros, en los planos internos para servir en la obra redentora del Maestro Jesús.

Tags relacionados