Los Que No Se Rinden
Bernabé Lagrule: Ser “buzo” en vertederos y sufrir un infarto no le han impedido ir tras el éxito
Este hombre que hoy es empresario del ‘fitness’ y del área de la salud integral, también fue limpiabotas, vendedor de dulces y arepas, y lo más importante, un gran vencedor de la pobreza y de la falta de oportunidades. Estar cerca de la muerte también lo impulsó a no rendirse.
Para Bernabé no hay trabajo pesado ni metas inalcanzables. Sólo hay personas que no se atreven o tiran la toalla.
“Vengo de una familia no acomodada, forjada más en la perseverancia que en la comodidad. No heredé bienes, heredé valores: trabajo, dignidad, fe y una profunda conciencia de que la familia es refugio cuando todo lo demás falla”. Con esta cita comienza Bernabel de León Lagrule (nombre de pila) a contar sobre lo que hay detrás del empresario del ‘fitness’.
No crean que sus brazos fornidos los consiguió sólo en un gimnasio. Sus músculos fueron forjándose a base de la fuerza que entre la basura debía emplear para sacar “los tesoros” que encontraba en los vertederos. Nunca imaginó que en esos lugares apestosos estaba escribiendo una de las primeras páginas de una historia con el olor del éxito.
No le apenan sus orígenes. Ellos son motivo de orgullo y ejemplo de que cuando se es perseverante y se trabaja con ahínco para lograr tus sueños, no hay obstáculos que lo impida.
“Nací en un barrio de Los Mina donde la infancia no se recuerda por juguetes, sino por responsabilidades tempranas. Vengo de calles donde el futuro no se promete, se conquista. De un país bello, próspero, alegre, que enseña a luchar incluso antes de aprender a soñar”. No hay duda de que se le da muy bien lo de ser escritor, una de sus facetas.
Un sobreviviente de las adversidades
Bernabé Lagrule, como todos lo conocen, ha vencido la pobreza extrema, la escasez de oportunidades, el juicio ajeno y el juicio propio. “Vencí un infarto que me puso cara a cara con la muerte y me obligó a replantearlo todo”. Por si fuera poco, salió airoso de los embates de la pandemia, un tiempo en el que muchos proyectos se apagaron.
Bernabé Lagrule es ‘coach’, empresario, escritor y formador
Precisamente, los momentos duros, fueron el empuje para permitirle a este guerreo ir por la superación. “Logré convertir el ‘fitness’ y la salud en un camino de vida, construir una marca personal, levantar negocios y crear espacios donde otros también puedan transformarse”. Hoy no sólo se dedica a esta área de bienestar: “En el fondo, me dedico a reconstruir vidas, empezando por la mía”. Hay testimonio de ello.
Es ‘coach’, empresario, escritor y formador. “Pero lo más importante, es que soy testigo de que el cuerpo puede convertirse en un templo de sanación, y el dolor en propósito”. Lo dice con conocimiento de causa. En 2015 un infarto amenazó su vida, pero no sus deseos de vivir.
¿Por qué se podríamos decir que eres un hombre que no se rinde?
Rendirse nunca ha sido una opción para Bernabé.
Rendirse nunca ha sido una opción para Bernabé. “Porque cuando uno nace con poco, rendirse equivale a desaparecer. Mi historia no empezó en un gimnasio, comenzó en la supervivencia. Fui limpiabotas, buzo de vertedero, y vendedor de dulces y arepas junto a mi hermano. Luego trabajé en refrigeración antes de encontrar en las pesas un lenguaje nuevo para mi alma”. Es un hombre multifacético.
“A veces el capítulo más duro es el que le da sentido a tu historia”
Está armando proyectos para niños de escasos recursos en temas de salud, deporte y educación
Bernabé Lagrule es hijo, es hermano, es padre y un ciudadano de buenas acciones. De hecho, son estos roles los que lo comprometen a no tirar la toalla. “Mis hijos y toda mi familia son mi raíz y mi horizonte”. También le importa el bienestar de los demás y trabaja para ayudar al respecto, y para ser un ejemplo de superación, sobre todo, para Ariesky y Melanie.
Este hombre que no se deja vencer, está claro en que hay barreras que hay que derribar para lograr cuántas cosas te propongas en la vida, pero no pasa por alto que la fuerza de voluntad debe estar por encima de ellas.
Mis hijos y toda mi familia son mi raíz y mi horizonte
No es que en algún momento no quiso tirar la toalla, fue que su deseo de superación ganó la batalla. “Muchas veces lo intenté. Hubo noches donde el cansancio pesaba más que la esperanza, pero después del infarto entendí lo frágil que es todo. Durante la pandemia sentí el vértigo de perderlo todo otra vez”. Una voz interna lo detuvo.
“Algo me decía: ‘si sobreviviste a esto, es porque aún tienes mucho que entregar'. Recibí consejos de amigos empresarios, a los que considero ‘ángeles’ en la tierra. Pensé en mis hijos, en mi familia y en el niño que fui, y decidí no traicionarme ni traicionarlos”. Ser el próspero dueño de su gimnasio le da sentido a esta cita.
Sus anhelos, sus luchas...
Su sueño fue simple y gigantesco a la vez. Tenía entre ceja y ceja romper el destino que parecía escrito. “Me propuse vivir con dignidad, servir a otros y demostrar que el origen no define el final. Mis luchas fueron silenciosas: hambre, miedo, dudas internas, caídas financieras y heridas emocionales, pero cada una dejó una marca”. Su familia y pocos amigos las han visto todas.
Hoy, se regocija sabiendo que la vida no se trata de evitar el dolor, sino de atravesarlo con sentido. Que la imaginación es el taller de la realidad externa, que la fe es creer que lo que no se ve es el origen de lo que sí se ve y lo que quieres crear. No deja por fuera que la recompensa de la perseverancia, no es sólo el éxito, sino la paz de saber que no te abandonaste.
Capacitación y desarrollo
No terminó su carrera universitaria, pero esa es otra historia. “Tengo varias certificaciones internacionales y diplomados. Tengo una academia para formar entrenadores aquí en República Dominicana, ‘BL Performance Academy’, y estoy desarrollando varios proyectos como ecosistema de negocios de salud y bienestar. También creé la ‘Fundación Lagrule’, donde estamos armando proyectos para niños de escasos recursos en temas de salud, deporte y educación” Además, imparte conferencias y promueve la salud a nivel corporativo. Escribió el libro 'Método Lagrule'.
Fundación Lagrule
Una frase para los que se dejan vencer
“La gratitud te lleva a no rendirte. Da gracias por lo que das por sentado, acepta que todo lo que te pasa es para llevarte a un nivel mayor, pon a Dios primero en todo, porque tal vez estás viviendo el capítulo más duro, pero también el que le dará sentido a toda tu historia”. De esta forma deja claro que es un ejemplo de superación porque nunca se ha rendido.

