Folcloreando

Seguiré durmiendo con ropa

Así que aquí estoy firme con mis batas largas, pero tengo que hacerles un ajuste porque vivo en un edificio sin ascensor, y bajar cuatro pisos con una bata que se enreda puede ser tan peligroso como una pintura descuidada.

Seguiré durmiendo con ropa o mejor dicho, con esas batas largas que me hacen parecer invitada eterna a una fiesta campesina aunque esté en mi propia cama. 

Antes de que mi hija menor se casara y emigrara, le di un consejo muy serio y tradicional: “Hija, procura siempre dormir con batas que no sean tan sexys, por si acaso se presenta un fenómeno atmosférico inesperado”.

 Ella, tan segura de sí misma y con ese cuerpazo que ya quisiera cualquier estrella, me contestó sin pensarlo: “Mami, yo no tengo problema”. ¿Problema? Le dije yo, y sin pelos en la lengua le respondí: “¡Pues yo sí, y de esos bien reales! ¿Tú dices eso por tu cuerpazo o porque no quieres seguir mi sabio consejo?”

Alineación y balanceo

Así que aquí estoy firme con mis batas largas, pero tengo que hacerles un ajuste porque vivo en un edificio sin ascensor, y bajar cuatro pisos con una bata que se enreda puede ser tan peligroso como una pintura descuidada. No quiero terminar “abollada”, como un carro que ha sufrido más de un trompo, y que después tenga que pasar por alineación y balanceo, sin cambio de filtro desde hace tiempo.

Por si me apoyan

El lunes pasado hubo un temblor, o como lo llamamos en buen dominicano, un “movimiento telúrico”. Aunque fue leve, me asusté tanto que solté una interjección que es parte de mi idiolecto o vocabulario personal, esa que digo, aunque nadie me escuche, y aunque haya gente presente, “por si acaso me entienden y me apoyan”.

La prudencia nunca sobra

El mismo día, el COE anunció que debido a las lluvias se posponía el quinto simulacro de evacuación por terremoto. Entonces me pregunto: ¿tienen que coincidir ambos fenómenos? 

De niña siempre escuché que los temblores iban con el calor, pero esta vez, justo cuando llovía, la tierra tembló. ¿Será que el clima también cambió su chip?

 Mientras espero que alguien me explique estos cambios climáticos, seguiré con mi tradición intacta: dormiré con ropa lista para cualquier eventualidad. Porque en este país lleno de sorpresas y mucha experiencia, la prudencia nunca sobra.