SALUD

¿Afectan los rayos X la tiroides?

Las guías de la Sociedad Americana de Tiroides no recomiendan protección en el cuello para hacerse una mamografía

Las teorías sobre los daños que pueden causar los rayos X a la glándula tiroides (ubicada en la parte anterior del cuello) han aumentado en los últimos años.

Uno de los temores ha sido despertado por el doctor estadounidense Mehmet Oz, quien en su programa de televisión, en septiembre de 2010, alertó que la incidencia de cáncer en la tiroides en mujeres se debe a las mamografías y las radiografías dentales, ya que no se les pone el “guarda tiroides” para protegerlas de la radiación, sobre todo si son estudios que se hacen reiteradamente.

Recientemente, este mensaje de Oz ha resurgido y circulado por el servicio de mensajería instantánea WhatsApp. Pero, ¿qué tan ciertos son los planteamientos del especialista? Según el endocrinólogo Antonio Selman, la exposición a mucha radiación incide en la producción de células malignas.

Por lo que, indica, los pacientes no deben ser expuestos innecesariamente a radiaciones.

“Claro, hay casos excepcionales, si tienes un enfermo y necesitas una placa necesariamente para el diagnóstico, hay que hacerlo”, agrega.

Mientras que la endocrinóloga Jenny Disla opina que las mujeres no pueden temer ante lo que se esté diciendo sobre las mamografías y las radiaciones, porque este no es un estudio que se hace todos los días y representa un valor importante para la mujer.

Por ello, insiste, no hay que tener miedo en que se pueda irradiar la tiroides.

“Las radiografías que se hacen en nuestro cuerpo por ejemplo, la de tórax, tienen una radiación tan baja que equivale a una exposición de un día soleado”. Ahora, explica, “hay estudios que tienen una mayor radiación como las radiografías panorámicas, que serían las que podrían afectar, y tampoco afectan porque uno no se hace una panorámica todos los días”.

La especialista asegura que las guías internacionales de la Sociedad Americana de Tiroides y entidades que regulan los problemas con esta glándula no recomiendan usar protección en el cuello para hacerse una radiografía o mamografía, porque la exposición a la radiación no es amenazante.

Pero, aclara, no sucede lo mismo con personas que trabajan en el área de rayos X, ya que sí necesitan protección.

Quienes trabajan con imágenes Las personas que trabajan en el área de rayos X deben estar protegidas por el contacto constante que pueden tener con las radiaciones.

En estudios en los que el personal asistente tiene que estar con el paciente, se debe usar collarines y chaleco plomado, dice la endocrinóloga Jenny Disla.

Insiste en que es de suma importancia que todos los centros que trabajan con imágenes protejan a su personal.

Mujer y daños en la tiroides

Por diversos factores la mujer es más propensa a tener problemas en la glándula tiroides.

De entrada las cifras femeninas son más alarmantes que las masculinas.

El endocrinólogo Antonio Selman asegura que de ocho mujeres con la tiroides enferma hay un hombre.

Para el experto, el hecho de que las mujeres sean más vulnerables a este problema se debe a la relación que hay con las hormonas reproductoras que vienen dirigidas desde la hipófisis (glándula que regula toda la actividad vital de un ser humano y está en el hueso esfenoides).

Según la endocrinóloga Jenny Disla, no se sabe a ciencia cierta por qué hay más incidencia en el sexo femenino, “pero se cree que tiene que ver con la autoinmunidad, porque las enfermedades autoinmunes son más frecuentes en las mujeres”.

¿Por qué hay tantas enfermedades tiroideas? Según Selman, miembro de la Sociedad de Endocrinología y la Federación Internacional de Diabetes, en los años 50 se creó un insecticida para los mosquitos conocido como DDT, el cual ha dañado a mucha gente, sobre todo a una gran generación de mujeres.

Pero no solo es esto. Ahora está el PBA (bisfenol A), dice, un compuesto que da elasticidad a las botellas de plástico y que está haciendo daño porque es altamente tóxico.

“Tener una botella de agua encerrada en un carro y luego beber de ella es un riesgo. Hay una lata de sopa que tiene dentro un protector que es tóxico, los cosméticos de belleza, protectores solares, los químicos que le ponen a las alfombras y a las cortinas contra incendios también son tóxicos”, alerta Selman.

Asegura que en Europa y Estados Unidos se han descartado cerca de 1,800 sustancias tóxicas que alteran los genes y las glándulas, en especial la tiroides, ovarios y testículos.

Tipos de trastornos y síntomas La tiroides depende de una hormona que se llama TSH, explica Selman, y esta se puede enfermar. Si está a niveles exagerados es un hipertiroidismo y si hay deficiencia de hormonas es hipotiroidismo.

Pero también se pueden formar granitos o nódulos, que pueden ser cancerígenos.

Disla recuerda que la deficiencia causa cansancio, sueño, tristeza, agotamiento físico, enlentecimiento mental, estreñimiento, los latidos del corazón son más lentos aunque el paciente no los percibe, intolerancia al frío, aumento de peso, disminución de la concentración, uñas quebradizas, alteración del colesterol, la menstruación y fertilidad.

Mientras que el hipertiroidismo, explica, hace sentir al paciente con taquicardia, palpitaciones, nerviosismo, irritabilidad, pérdida de peso, intolerancia al calor, la piel se humedece, se alteran las uñas y cambia de humor.

Ambas alteraciones de la tiroides se pueden tratar con medicamentos.

Pero, en el caso de los nódulos, Selman dice: “La mayoría son benignos, pero hay unos que son malignos, que son cáncer.

Hay mucho tipo de cáncer en tiroides, está el folicular, papilar, entre otros”.

Explica que el tratamiento para el cáncer en la tiroides es quirúrgico y curable.

Pero, si no es bien extirpado puede resurgir y estar en los ganglios.

Con los nódulos la población debe estar alerta porque, dice Disla, son indoloros.

Es decir, una persona los puede tener y no saber que están ahí.

Asegura que los nódulos tiroideos son muy frecuentes y el 50 % de la población mundial los tiene.

“Para que la tiroides funcione bien y para poder preservar una buena función de la glándula debemos asegurar el yodo en la alimentación. Los alimentos ricos en yodo son los que vienen del mar y los debemos consumir todos, no solo las mujeres”, agrega Disla, del Centro de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat).

Pruebas Según Selman, la función de la tiroides se mide por medio de las hormonas. Las más importantes son la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4).

¿Cómo se puede saber si se tiene problemas en la tiroides? Disla recuerda que para ello hay que medir las hormonas en la sangre y “hacer una sonografía tiroidea para verla anatómicamente”.

Como medicina preventiva, recomienda la especialista, hay que hacerse análisis una vez al año. En los niños, la primera prueba de tiroides se debe hacer al momento del nacimiento, de hecho, está estipulado en las reglas y algunos pediatras lo hacen.

“Le hacen la TSH (examen de la hormona estimulante de la tiroides), porque la falta de hormonas tiroideas en la vida intrauterina y en los primeros meses produce retraso en el desarrollo del cerebro y mental”, sostiene Disla.

Durante el embarazo Una mujer que se está programando para salir embarazada debe ser evaluada por el endocrinólogo para descartar alguna alteración en la tiroides, dice Selman.

“Durante el embarazo los primeros tres meses son los más críticos, y si hay un hipotiroidismo hay que manejarlo con cuidado porque, si no, el bebé puede morir”, alerta el endocrinólogo.

Chequeos. Si una mujer embarazada tiene algún problema en la tiroides y no se le regula, existe mucha probabilidad de que pierda el embarazo.

Valor. Las hormonas tiroideas son importantes para el cuerpo porque regulan el metabolismo, la función del corazón, el tubo digestivo. Su exceso o deficiencia produce varios síntomas.

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