PARA RECIBIR EL AÑO
El despojo
SE REALIZA PRINCIPALMENTE A FIN DE AÑO, CON EL OBJETIVO DE ATRAER LO BUENO Y ALEJAR LO MALO
Cada cultura posee sus propios ritos para recibir el nuevo año. En nuestro caso, uno de esos rituales es el despojo. El antropólogo Carlos Andujar define el despojo como “un ritual de liberación de las energías negativas en los espacios donde el individuo se desarrolla”. Pero, según explica, no sólo aleja lo negativo, sino que además se le atribuye la capacidad de atraer la suerte y la prosperidad. El concepto de despojo no es nuevo ni exclusivamente nuestro. En los hogares católicos de la Europa de siglos pasados se acostumbraba a colocar en una lata carbón encendido mezclado con incienso y otras hierbas. El humo que despedía se esparcía por todo los rincones de la casa mientras la persona rezaba una pequeña oración para recibir el año. “Los olores agradables se relacionan con el bien, con lo positivo. Muestra de eso es que todas las religiones del mundo utilizan flores e inciensos en sus rituales”, señala el antropólogo. En los despojos, el olor que emana cada preparación sirve para una acción en particular. Alejar los malos espíritus, atraer el amor, cortar con una mala racha, son algunas de sus indicaciones. Datos AdicionalesUn despojo se puede hacer en cualquier época del año, pero los que se realizan a fin de año tienen el objetivo adicional de atraer energías positivas para el ciclo que comienza. La tradición popular y el sincretismo religioso se han encargado de enriquecer estos ritos. Creencias africanas y europeas se mezclan para dar origen a los más variados rituales. Un rito de cada fin de año Ritual y tradición popularUn penetrante olor a hierbas fue el saludo de bienvenida. No había muchas personas, sólo los propietarios de los diminutos negocios, junto a sus ayudantes y uno o dos clientes. Los ‘establecimientos comerciales’ -si así pueden llamarse- se agrupaban uno encima del otro, todos luchando por ganar un poco más de espacio con su correspondiente cuota de clientes, una de las desventajas de estar en la parte de atrás del mercado de Villa Consuelo. Al ver la ‘intimidante’ cámara fotográfica, la gran mayoría optó por hacerse el indiferente. Sólo una persona, un hombre de unos 35 años, se mostró lo suficientemente abordable y seguro como para responder las más diversas inquietudes con propiedad y aplomo. “Yo comencé a relacionarme con las hierbas y los brebajes a la edad de 5 años”, cuenta Henry Tejera, conocido con el apodo de Munrra. Él, junto a un amigo, es uno de los boticarios que tiene un negocio de hierbas y artículos religiosos en el mercado. Además es abogado. Un giro interesante. “Trabajaba con mi padre y mi hermano en el negocio de las hierbas hasta que me independicé. Todo lo que sé lo he aprendido con ellos. Aunque creo que con esto se nace”, dice mientras acomodaba unos santos. Tipos de despojoSegún explica Tejera, existen dos clases de despojos: el amargo y el dulce. El primero se utiliza para alejar las energías negativas y el segundo para atraer la suerte y la prosperidad. Cada tipo de despojo tiene sus hierbas y aguas específicas. En el amargo el rompesaragüey, el araijan, las hojas de mataguanguá, las cáscaras de bayahonda, de ajo y de cebolla, así como las aguas espantadiablo, espantaespíritu, saca sal, saca lo malo, agua contraenvidia, contratraición y espantamuerto son sus ingredientes característicos. Para el despojo dulce, el incienso, la mirra, hojas de menta, romero, hierbabuena, hierbaluisa y las aguas del dinero, llamativa, ven a mi, buena suerte, paz en el hogar, jalón, dichoso y florida son las que se utilizan. “Si a la preparación se le añade trementina, amoniaco y creolina, entonces el despojo es para la casa o el negocio”, explica. Además de trapear el lugar con la mezcla, también se hace un ‘desahumerio’ que puede ser amargo o dulce. En ambos casos, lo único que varía son los ingredientes. Para prepararlo, se toma una lata con hoyos, se le agrega carbón encendido y las hierbas correspondientes. Luego se procede a esparcir el humo por todos los rincones de la casa. “Si es dulce entonces se riega el humo de afuera para adentro, para que entre la buena suerte. Si es amargo se esparce de adentro para afuera para que salga la energía negativa”, señala el boticario. En el despojo se rezan diferentes tipos de oraciones dependiendo de la necesidad que se tenga o la razón por la cual se hace. Si es para la casa o el negocio se utilizan oraciones de prosperidad y paz, si es para la protección, antes de rezar el padrenuestro se recita el salmo 23, los 7 salmos, la oración de la santa camisa, ensalmo y resguardo al gran poder de Dios o la de San Bartolomé. “Y si bien esto es poderoso, lo más importante es creer en lo que se está haciendo. Si no pierde fuerza”, argumenta, a manera de conclusión, el boticario. BAÑOS, SINCRETISMO Y FECHAS ESPECIALESAl despojo en el cuerpo se le conoce como baño. Estos se realizan para atraer la suerte y las energías positivas. Las hojas que se utilizan en los baños son abrecaminos, atrayente, llamativa, hierbabuena, hierbaluisa, hoja de menta, romero y diversas aguas dulces. De acuerdo con el antropólogo Carlos Andujar, el vudú ha hecho sus aportaciones en este ritual. Muchas de las aguas que se utilizan en los despojos tienen su origen en esta práctica. Aunque los despojos pueden hacerse en cualquier momento, hay fechas proclives para ser realizados como los martes y viernes 13, el Día de la Altagracia, el Día de San Miguel, el Día de Anaisa y al final del año.

