El PROCESO

Formando sacerdotes

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Mayelin Acosta GuzmánSanto Domingo

SANTO DOMINGO.- La vocación sacerdotal es un llamado de Dios que no responde a las características tradicionales para elegir una carrera. Se trata de un misterio, entre Dios y el hombre. Realmente es un trabajo duro, principalmente por el requisito del celibato; muchos rechazan la posibilidad de ser sacerdotes debido a esta única cuestión. “Un sacerdote es un ministro de Jesús, alguien que Jesús ha llamado para servir dentro de la iglesia en el pueblo de Dios”, es la definición del Padre José Rosario Goris, rector de Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino. Llamado espiritual¿Cómo saber o elegir una vocación? ¿De dónde nace la idea de elegir ciertas cosas y no otras? ¿Maneja realmente Dios nuestro destino? El misterio divino envuelve muchas cosas inimaginables, una nube de sombras que cada ser humano aclara interiormente e individualmente. Es por eso que la elección espiritual de un hombre, solo Dios la escoge y la revela a su tiempo. El padre José Rosario Goris, quien lleva 18 años siendo sacerdote, afirma que “el llamado a ser sacerdote es una experiencia personal, algo muy interior, ante las necesidades del pueblo Dios, donde este sabe escoger sus ovejas”. “La vocación siempre es un misterio, algo divino, difícil de entender, pero interiormente se siente el llamado, por que se tiene una inclinación, un deseo profundo de entregarse de esa forma”, expresó el Padre Goris. Esta llamada se compara con otras realidades de la vida humana. Por ejemplo, ¿Por qué a alguien le gusta una persona determina y no otra?, o ¿por qué a una persona le gustó ser ingeniero y no abogado? “A veces no hay respuestas. Tal vez no tengas muchas explicaciones, pero es la evidencia, lo que se siente, lo que se quiere, lo que Dios llama” , puntualizó el padre Goris. “Elegir ser sacerdote no es como escoger una profesión. En la que piensas que tendrás un buen sueldo, o será más fácil estudiar, o podrás pagar tus estudios. Aquí lo único que hay es entrega y sacrificio, porque el sacerdote no vive de una profesión, el sacerdocio no es una profesión, sino un servicio. A veces un sacerdote solo vive de lo que le da la gente”, expresó. Formación sacerdotalExisten cerca de 800 seminaristas y más de 30 seminarios en todo el país, según informa el padre Mario de la Cruz Campuzano, rector del Seminario Menor Jesús Buen Pastor. La formación sacerdotal es un largo proceso que puede tomar más de 15 años. Para esto es necesario dar algunos pasos. “El joven o adolescente que recibe el llamado a esta misión se involucra con el padre o catequista. El muchacho tiene que participar dentro de las jornadas vacacionales de su diócesis”, manifestó el Padre Goris. En cada una de las 11 diócesis hay un equipo vocacional integrado por sacerdotes y seminaristas que se reúnen con el joven que puede estar en el bachillerato o no. En ese momento se puede pasar 2 ó 3 años conociendo al joven viendo su inclinación. Cuando pasa este tiempo, es llevado al Seminario Menor. El Seminario Menor es una casa de formación que existe en cada diócesis con el objetivo de discernir si tienen o no vocación. “A veces son muchachos que no han terminado el bachillerato o están en uno de los cursos del bachiller, entonces permanecen ahí el tiempo necesario para concluir sus estudios secundarios. En ese momento se les dan muchas charlas y reflexiones para que ellos sean los primeros convencidos de que es un llamado de Dios lo que han hecho”, afirma el sacerdote. Luego pasan de uno a dos años en el Seminario Propedéutico. En el país existen dos, uno en Santiago llamado “San Pío X”, que reúne a todas las diócesis del Cibao. Y otro en Santo Domingo llamado “Buen Pastor”. Este incluye a las tres diócesis del Sur del país, Baní, San Juan y Barahona; y las dos diócesis del Este que son San Pedro de Macorís e Higuey. Una Diócesis es la demarcación territorial de la iglesia dirigida por un obispo. Los sacerdotes diocesanos son aquellos que están destinados a trabajar en sus diócesis, y cubrir las necesidades pastorales de la iglesia. Al concluir esta etapa se integran al Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino donde duran 8 años. Este es el centro de formación de los sacerdotes de República Dominicana. Este centro les otorga dos licenciaturas, la primera en filosofía y la siguiente en ciencias religiosas. Seminario MayorEl Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino fue creado en 1848 y el mismo ha formado a miles de sacerdotes que actualmente son los dirigentes de las iglesias del país. Actualmente viven 289 seminaristas y 11 sacerdotes responsables de la formación de los estudiantes. Cuando un seminarista llega al Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino, estos ya tienen la determinación de ser sacerdotes. Aquí son formados en cuatro áreas específicas. Estas son formación humana, espiritual, académica y pastoral. La formación humana es donde se prepara a los seminaristas para que sean personas íntegras, maduras, que puedan encontrar un equilibrio en la vida en todos los sentidos. En la formación espiritual se enseña al† seminarista a que tenga una experiencia profunda con Dios, a través de la oración, la lectura bíblica, retiros y charlas. En la académica procuran que el aspirante adquiera los conocimientos académicos necesarios para responder a todo los desafíos de la sociedad de hoy. En el mismo otorgan dos títulos académicos, Licenciatura en Filosofía, y la Licenciatura en Ciencias Religiosas. Por último, la formación pastoral, que significa pastorear las ovejas igual que Jesús, así debe de ser un sacerdote. Consagración espiritualSacerdote es quien se consagra a Dios y a la iglesia. Esa consagración se puede realizar según distintos carismas. Carisma es un término griego que significa “don”, “regalo”, sinónimo de “ funciones y actividades”, dice la Biblia. Estos varían. Hay personas que siendo sacerdotes trabajan más con los jóvenes, este es el caso de los Salesianos. Hay grupos que tienen el carisma de enseñar y educar, como los Dominicos, o los Mercedarios que trabajan con la libertad. Otros viven su vida pobremente, con total desinterés por los bienes materiales, como es el caso de los Franciscanos. Algunos se dedican a la misión, como por ejemplo los Misioneros, pero la formación de todos es igual. EspecialidadesHay seminaristas que pueden estudiar en distintas universidades, especialmente la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. “A todos los sacerdotes, los obispos les exigen tener una especialidad en una determinada área, bien puede ser civil, o eclesiástica, por ejemplo educación, psicología, medicina, sociología, o derecho canónico”, afirmó el Padre Goris. El rector del seminario Santo Tomás de Aquino explica que los seminaristas, luego de ser ordenados como sacerdotes, son enviados varios años a trabajar en una parroquia y después son llevados a estudiar una especialidad. “La especialidad es elegida entre el sacerdote en combinación con el obispo, de acuerdo a las necesidades que posea la diócesis y las inclinaciones personales”, precisó el religioso. Si son especialidades teológicas, se requieren que sean en una universidad Pontificia. En el país no hay universidades que tengan facultad de teología. Para tener una facultad de teología, la iglesia exige que todos los maestros deban ser doctores en teología. Por eso es necesario que su especialidad en teología sea en el extranjero, especialmente en países europeos. Antiguo y NuevoTestamentoEn el Antiguo Testamento se habla de un sacerdote que servía en el altar. Este era trasmitido de padre a hijos según el rito de Melquicedec, antiguo sacerdote que aparece en la tradición bíblica. En el nuevo testamento aparece una palabra nueva que es presbítero, palabra que viene del latín, que significa anciano. Esta es la persona consagrada a Dios, que es llamado para servir en el altar y que a la vez dirige una comunidad cristiana o religiosa. En la Carta de Pablo también aparece el término cuando éste visitaba las comunidades, y en cada una de ellas dejaba un Presbítero. Este Presbítero tenía la función de animar a la comunidad y tener las celebraciones de los sacramentos. Durante los dos siglos de formación de la Iglesia Católica, esta ha sido la tradición del sacerdote. En la antigüedad se nacía sacerdote, pero después de Jesús, se responde a un llamado voluntario.

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