SALUD PÚBLICA 

Mortalidad Materna: Un indicador que lesiona el sistema de salud

En los primeros 11 meses de este 2025 el sistema registra 161 fallecimientos vinculados al embarazo, parto o post parto, apenas 7 menos que los notificados en el mismo período de 2024.


Los problemas hipertensivos, las hemorragias y las infecciones son causas importantes de mortalidad materna en el país.

Los problemas hipertensivos, las hemorragias y las infecciones son causas importantes de mortalidad materna en el país.Archivo/LD

La mortalidad materna, uno de los indicadores que reflejan el desempeño de calidad de un sistema de salud, siguió registrando altos niveles en República Dominicana durante este año 2025, notificándose en los primeros 11 meses, 161 fallecimientos, apenas 7 menos que los captados durante el mismo periodo del año anterior, con registro de 168.

Estudios indican que las principales causas de mortalidad materna en el país son los trastornos hipertensivos del embarazo, como la preeclampsia; las hemorragias y las sepsis o infecciones, seguidas de complicaciones del puerperio o postparto y abortos inseguros. Además, destacan que la mayoría de esas muertes pueden ser prevenibles con mejor calidad de la atención.

De las muertes de mujeres captadas durante el periodo de embarazo, parto o post parto en este año, 94 fueron madres de nacionalidad dominicana y 67 haitiana, de acuerdo a los registros del Ministerio de Salud Pública en su boletín correspondiente a la semana epidemiológica 49, que cerró el 6 de diciembre pasado.

Durante esa última semana de registro, al sistema se notificaron 2 muertes maternas, para un acumulado a nivel nacional de 161 muertes maternas, en comparación, lo que representa una disminución relativa del 4 % en comparación con el 2024.

Las provincias con mayor contribución al acumulado de muertes maternas en 2025 fueron Santo Domingo, Santiago, La Altagracia, La Romana, Distrito Nacional y San Cristóbal.

El informe recuerda que esos territorios concentran una alta densidad poblacional y elevado volumen de partos, lo que incrementa la probabilidad absoluta de eventos y demanda un análisis continuo de los factores asociados a la atención obstétrica, incluyendo la oportunidad en la referencia, la presencia de comorbilidades y la capacidad resolutiva de los servicios.

El Ministerio de Salud Pública destaca que, en coordinación con el Servicio Nacional de Salud, continúa implementando acciones orientadas a mejorar la detección temprana, optimizar los procesos de referencia y contrarreferencia y asegurar una atención oportuna y de calidad en las unidades de maternidad del país.

mortalidad infantil

Otro indicador de alta relevancia para los sistemas de salud, también lo es la mortalidad infantil. Hasta la primera semana de diciembre de este año 2025, el país registra un acumulado de 1,739 muertes infantiles, ocurriendo la mayoría de ellas en la etapa neonatal, con registro de 1,483 muertes, de dicho total.

Sobre el total de muertes infantiles, el sistema destaca que este año se registra una reducción del 18 % a nivel nacional, en comparación con 2,129 en el mismo período de 2024.

Durante la Semana Epidemiológica 49, en la República Dominicana se notificaron 36 muertes infantiles, cifra inferior a las 39 registradas en la misma semana de 2024.

Las provincias que concentran el mayor número acumulado de muertes infantiles este año, son Santo Domingo, Santiago, Distrito Nacional, San Cristóbal, La Vega, San Pedro de Macorís y Duarte.

En cuanto a muertes neonatales, en la semana 49 se reportaron 26 casos, alcanzando un acumulado se registraron 1,483 muertes neonatales, lo que representa una disminución del 15 % en comparación con las 1,748 reportadas en igual período de 2024, destaca el informe.

Al respecto el Ministerio de Salud Pública indica que, en coordinación con el Servicio Nacional de Salud, mantiene acciones orientadas a fortalecer la atención integral del recién nacido y del niño, mejorar la detección temprana de riesgos, optimizar los sistemas de referencia y contrarreferencia y reforzar la calidad de la atención neonatal e infantil, con el objetivo de consolidar la reducción observada y disminuir las brechas territoriales persistentes en la mortalidad infantil.