autodidacta
Política y pelota: la gran fusión de José Luis Mendoza
El nativo de Azua se distingue en sus labores de comentarista político, de béisbol y otros deportes.
José Luis Mendoza es elm director de "El Gobierno de la Mañana" y uno de los mejores cronistas deportivos de su generación.
En República Dominicana, la política y el béisbol son dos lenguajes que dominan la conversación cotidiana. No todos logran hablar ambos con fluidez. José Luis Mendoza sí.
A sus 39 años, Mendoza se ha consolidado como una de las voces más versátiles del país: cronista deportivo con amplio dominio de múltiples disciplinas y, al mismo tiempo, figura influyente en el análisis sociopolítico desde uno de los espacios radiales más escuchados del país, “El Gobierno de la Mañana”, por la emisora Z 101.3, programa del cual es director desde 2021.
Su historia, sin embargo, dista del molde tradicional.
Nacido en Azua, su vida cambió a los 11 años, cuando su madre fue cancelada del Banco Agrícola. La familia se trasladó a Santo Domingo en busca de nuevas oportunidades, en una transición tan necesaria como incierta.
“Fue un cambio fuerte, pero también determinante. Mis padres entendieron que era el momento de nuevos comienzos, de arriesgarse, y el tiempo les dio la razón”, dijo Mendoza al ser entrevistado en Palco de Grandes Ligas, sección que dirige Héctor J. Cruz, editor deportivo del Listín Diario.
Años después, ingresó al Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), para estudiar Ingeniería Industrial. Solo cursó siete cuatrimestres, pues la necesidad de trabajar lo obligó a abandonar la universidad, una decisión que marcaría su camino, aunque no definió su futuro, al menos no para mal. Nunca estudió comunicación ni periodismo. Aun así, siempre supo que comunicaría.
“Yo no recomiendo mi camino. No le digo a nadie que deje de estudiar. Lo ideal es formarse académicamente”, afirma. “Ahora, si por alguna razón estás obligado a no poder ejercer una carrera, lee mucho, pregunta, aprende de los que saben”, sostuvo Mendoza a modo de consejo.
Y eso fue exactamente lo que hizo.
Convertido en autodidacta, Mendoza se sumergió en la lectura tipo política, histórica, cultural, pensamiento clásico y religioso, entre otras ramas. Escuchaba, cuestionaba y absorbía conocimientos de veteranos en los medios. Así fue construyendo una formación propia, fuera de las aulas, pero dentro del rigor intelectual.
“Tuve la suerte de que mi abuelo y padre eran amantes de la lectura. Mi casa tenía un espacio tipo biblioteca, por lo que le saqué bastante provecho a los libros y hasta el sol de hoy leer es una de las cosas que más disfruto”, sostuvo el orgullo de Azua.
“Tuve la suerte de que mi abuelo y padre eran amantes de la lectura. Mi casa tenía un espacio tipo biblioteca, por lo que le saqué bastante provecho a los libros y hasta el sol de hoy leer es una de las cosas que más disfruto”
Incursión
Su entrada formal a programas fuera de béisbol comenzó en 2014, con participaciones en distintos espacios. Realizaba segmentos internacionales en “El Matutino Alternativo, con Carmen Imbert Brugal; colaboró con Pablo Ross en “La Panorámica” y también tuvo intervenciones en “El Despertador”, donde leía y analizaba noticias.
El salto hacia la política se dio de forma progresiva. Bienvenido Rodríguez lo motivó a integrarse a “El Gobierno de la Tarde” en la Z, donde encontró un espacio que lo retó.
“Ahí me tocó trabajar con gente que siempre he admirado. Era un gran desafío, porque la política en este país divide mucho, y en casos más extremos hasta suelen cruzarse líneas personales”, explicó el intelectual.
En 2021, entonces, asumió la dirección de “El Gobierno de la Mañana”.
Su carrera, sin embargo, no ha estado exenta de tensiones entre sus dos pasiones. Mendoza recuerda la muerte del entonces alcalde de Santo Domingo Este, Juan de los Santos -a quien considera era un gran amigo suyo-, como un muy amargo momento.
“Nos tocó dar la primicia en Z Deportes. Yo quería profundizar sobre ese asesinato, hablar sobre la violencia, pero el espacio era de deportes. Por primera vez me sentí limitado”, confiesa.
Pero, lejos de verlo como una contradicción, Mendoza entiende que ambos mundos se potencian.
Sin títulos universitarios que respalden su nombre, pero con una credibilidad construida a base de estudio y disciplina, José Luis Mendoza representa una excepción que no pretende ser regla.

