editorial
Periodismo y poder
El ejercicio del periodismo en los países democráticos es diametralmente opuesto al que se desempeña, bajo muchas coerciones, en las dictaduras.
Bajo regímenes oprobiosos, el “periodismo”, o más sencillamente, la prensa, es penosamente una maquinaria de propaganda para vender al poder como necesario, bueno, cordial y eficiente, aunque el pueblo se bañe en un lago de sangre, precariedades y silencios.
En una democracia real, empero, la responsabilidad de la prensa frente al gobierno es la de contribuir a divulgar las buenas prácticas oficiales, canalizar sus servicios, sin renunciar a la crítica constructiva para desnudar las lacras, vicios y abusos gubernamentales.
Suscríbete Gratis
Por favor, regístrate ahora para seguir leyendo