REPORTAJE
Ingredientes del verdadero amor
Comunicación, respeto, tolerancia, independencia, flexibilidad. Son algunos de los ingredientes decisivos para que una relacion funcione y se mantenga, cuando el enamoramiento inicial y la pasión hormonal comienzan a sosegarse y el verdadero amor comienza a construirse. Una tarea que durará toda la vida. “Podrá nublarse el sol eternamente; podrá secarse en un instante el mar; podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón; pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor”. A menudo los entretelones y vaivenes de las relaciones amorosas de la vida real y cotidiana, no son tan dulces ni claros como sugieren las románticas estrofas de la rima “Amor eterno”, del célebre poeta español del siglo XIX, Gustavo Adolfo Bécquer. Hace poco se conoció en el Reino Unido el caso de Florence y Piercy Arrowsmith, quienes han batido el “récord de permanencia en el amor”, al convertirse en el matrimonio más duradero, ya que la pareja se formalizó en junio de 1925. Según ella “el secreto del amor eterno” consiste en nunca irse a dormir disgustados y una de las claves de su inusual éxito matrimonial también radica en no morderse la lengua a la hora de decir “lo siento”. Para él, la clave de la felicidad conyugal de los últimos 80 años se ha centrado en dos palabras: “sí, querida”. Probablemente muchas personas no estarán de acuerdo con esta particular “fórmula de la felicidad” de los amorosos ancianos británicos, pero no se puede negar que a ellos les funciona. En todo caso, ¿cuáles son los principales ingredientes de una relación duradera y enriquecedora? Esto es lo que opinan los expertos en relaciones de pareja y conflictos matrimoniales, que coinciden en que si bien “la cama” es uno de los factores fundamentales de la convivencia, no sólo de sexo vive la pareja. Amor en construcción permanenteEs un error pensar que el amor viene dado y no hay que hacer nada para mantenerlo. Es una obra que hay que alimentar y cuidar, la cual va cambiando con el paso de los años, por lo que hay que efectuar ajustes cada cierto tiempo, porque de lo contrario la acumulación de insatisfacciones mutuas y conflictos sin resolver, se transformarán en una montaña de escombros bajo la cual queda sepultado el amor. Importancia de la comunicaciónEs casi imposible que una pareja funcione bien, resuelva los problemas que surgen o que sus integrantes se sientan a gusto con la relación si no se comunican entre ellos, si no se expresan el uno al otro sus sentimientos, inquietudes y proyectos. No se trata de caer en los extremos de hablar sin parar o permanecer callado ante lo que el otro expresa, sino de que ambos se expresen y escuchen, con un objetivo clave: entenderse. Sintonizar con el otroAntes de juzgar una situación o una actitud, hay que intentar ponerse en el lugar del otro, intentar conocer qué siente, cómo piensa, por qué ha obrado de ese modo: intentar comprenderle. Nadie es dueño de la verdad ni puede esperar que los demás se comporten ni piensen igual que él. Afinidad, no significa igualdad. Hay que ser tolerante con la pareja siempre que sea honesta y no nos cause un daño físico o emocional. Mantener el respetoCuando no se está de acuerdo o se discute, hay que evitar los insultos o no levantar el tono de voz. Es preferible posponer la conversación hasta que las emociones desagradables u hostiles hayan bajado de intensidad, para poder hablar con serenidad. Utilizar expresiones del tipo “tú eres”, generalizar con frases como “todo lo haces mal”, o criticar a la persona en lugar de su conducta, sólo hacen que el otro se ponga a la defensiva y se enfade más, agravando la discusión y el conflicto. Juntos pero no revueltosLo más beneficioso para una relación es apoyar a la pareja de un modo constructivo en su desarrollo individual, entendiendo que aunque se forme una pareja cada uno sigue siendo una persona independiente, con personalidad y vida propias. Ambos deben madurar y desarrollarse de forma individual y ninguno debe vivir a la sombra o depender completamente del otro. Ello no está reñido con objetivos comunes en la vida: casa, trabajo, hijos, viajes, relaciones, etc. Admirar en vez de idealizarPara que el amor dure conviene saber que la idealización excesiva del amado puede producir una decepción, ya que se le sobreestima y se niegan sus problemas y dificultades. Se suele idealizar al otro cuando la propia autoestima es baja. Es más saludable psicológica y emocionalmente, valorar las cualidades de la pareja sin idealizarla, aceptando las dificultades propias sin utilizar a la pareja para tapar las frustraciones.

