SIN PAÑOS TIBIOS
Pequeñas obras importantes
Dispersos en diversos puntos de la geografía urbana, existen barrios marginales y bolsones de miseria; testigos mudos de un desarrollo inmobiliario que se dio sin orden ni planificación; lugares donde la precariedad de servicios esenciales y la pobreza, conviven con urbanizaciones de renombre; lugares donde gente digna y de trabajo intenta sobrevivir diariamente.
Esos barrios (La Yuca, El Manguito, Claret, Los Praditos, etc.) fueron el subproducto natural de un proceso de desarrollo desordenado, y, sin importar orígenes, razones o causas, durante décadas han constituido un problema de planificación urbana irresoluble.
El desarrollo inmobiliario de la ciudad y los desafíos urbanos de movilidad, encuentran retos insalvables en muchos de esos barrios. Importantes calles mueren en ellos, cortando el tránsito vehicular, reduciendo la movilidad urbana y aumentando los problemas del tránsito.
En ese contexto, constituye una excelente noticia el anuncio hecho el pasado lunes 27 por el ministro de Vivienda, Hábitad y Edificaciones, Víctor –Ito– Bisonó Haza, sobre la puesta en marcha de “Los Praditos se Conecta”, una iniciativa de integración urbana y vial que “busca integrar el sector a la ciudad con soluciones viales, espacios públicos y mejoras en la calidad de vida de sus residentes”.
La mayoría hemos nacido y convivido con esas barriadas, y, sencillamente no las vemos, asumiéndolas como algo natural que siempre estará ahí. Somos incapaces de proyectar otra ciudad sin ellas, sin imaginar que su saneamiento e integración urbana no sólo crea mayor movilidad, sino que contribuye al embellecimiento urbano, el ornato, la recuperación de áreas verdes y la integración de sus habitantes al ecosistema citadino en condiciones de dignidad y respeto a sus derechos fundamentales.
El proyecto del MIVED “contempla la unificación y ampliación de las calles 9 y 11, permitiendo conectar la avenida Olof Palme con la calle Heriberto Núñez” e “incluye la ampliación y extensión de la calle 6, que generará nuevas conexiones internas para facilitar el acceso hacia la calle Doctor Defilló”, y tendrá un costo estimado de 150 millones de pesos y una duración de 18 meses. Respecto a esto último, convengamos que lo más difícil será la tasación, desalojo y demolición de estructuras de viviendas familiares y estructuras comerciales.
Lleva razón Ito Bisonó al decir que “No sólo estamos mejorando calles, estamos mejorando la vida de la gente. Estamos creando condiciones para un entorno más digno, más seguro y funcional para todos”, y merece todo el reconocimiento y apoyo ciudadano la ejecución de esta iniciativa, por su importancia a nivel de ornato, organización urbana y movilidad, y porque evidencia la voluntad política del gobierno de trabajar por corregir situaciones que no debieron nunca pasar, pero pasaron.
Situaciones y problemas que hoy comienzan a ver soluciones en Los Praditos y a los que el gobierno debe dedicar todos los esfuerzos y recursos necesarios para continuar enfrentándolos en otros barrios de la ciudad, con valentía, firmeza, resolución y transparencia.

