Oye País
Tres años después
Era miércoles, 26 de abril de 2023, cuando poco antes de las siete de la mañana entraba a la sala de cirugías de Cedimat para ser sometido a una operación de ‘corazón abierto’ en que un equipo de profesionales y experimentados médicos tenían como objetivo reparar venas y arterias obstruidas. Y lo lograron con éxito. Y aquí estoy, compartiendo con ustedes esa experiencia de vida.
Nunca sentí ninguna dolencia, nunca había sufrido de ninguna enfermedad, que no fuera una gripe. Puedo decir que he disfrutado de buena salud. Nunca había estado en una sala de cirugías, que no fuera tres días antes de ese 26 de abril, cuando el reputado cardiólogo García Lithgow me practicara un cateterismo, que determinó las obstrucciones en las coronarias y la necesidad de una operación.
Estos tres años transcurridos desde la cirugía, no he registrado ningún episodio de salud… sigo mi vida rutinaria, ejerciendo el periodismo a tiempo completo, hasta para concluir mi libro de memorias -‘Prensa Vs. Poder’, ya en imprenta-, y cumpliendo las reglas médicas: chequeos agendados, uso riguroso de los medicamentos recetados, una vida organizada, frugal, sin excesos, lo cual no me es difícil, pues así soy.
Estas líneas son para agradecer, nueva vez, a Dios, a mi familia, a mis amigos por su apoyo continuo. Al equipo médico que me dio tan excelente asistencia: Franklyn Peña, Branche Ortiz, Santiago Mena, García Lithgow, César Herrera, José Rafael Irribarren, Jorge Marte.
Y, en especial, para recomendar a los que me leen, no descuidar, nunca, sus chequeos médicos periódicos, porque en la prevención, como ocurrió en mi caso, puede estar la diferencia entre la vida y la muerte.
•rlgonzalez50@gmail.com

