EL BULEVAR DE LA VIDA

"Sin ti, se hunde este país"

El pasado martes, el presidente Luis Abinader inauguró con su participación el programa matutino A Diario, (Sentido 89.3 FM, RCC Media). La conversación fue tan extensa como variada, y como siempre, los conductores del espacio hicimos las preguntas que cada quien consideró más atinada.

Son de las luces de nuestra democracia en pañales que uno, tan celoso como crítico, debe resaltar. Hablo de contar con un jefe del Estado accesible y transparente, cortés, pero frontal, a veces de “mecha corta”, con uno que otro abuso de la ironía en su discurso, pero siempre humano, cordial, amigo, herencia de una educación doméstica que marca el estilo.

El contar con un presidente de tales características es de los avances democráticos que los ciudadanos debemos cuidar y evitar la marcha atrás. El listón presidencial está alto por esa accesibilidad, y lo importante sería que quien gane las elecciones presidenciales de mayo no huya hacia el despacho presidencial y se aísle de la gente y menos de la prensa. Por suerte, la flecha ya está en el aire.

Mucho se conversó con el Presidente. Como es frecuente, las mejores respuestas no salieron al aire y como casi siempre el mandatario reconoció mi condición de banilejo hijo del Profesor McKinney, mientras yo le reconocí sus esfuerzos porque no haya más retrasos en la construcción de la Circunvalación de Baní que la provincia de Máximo Gómez… espera.

Pero de todo lo conversado en más de una hora, yo me quedo con su respuesta a una de nuestras preguntas: “¿y qué hará Ud., si victorioso en 2024, llegado el 2027 y como siempre, apareciese un gracioso a decirle lo que ya se le dijo a Balaguer, Peña, Hipólito, Leonel y Danilo… “Luis sin ti, se hunde este país?”. Su respuesta marca el camino que tantos quisimos ver recorrer a nuestros anteriores presidentes todos de vocación caudillista, a veces presos del síndrome de Hubris. Dijo el presidente: “En el país nadie es imprescindible. Y creerlo es el daño más grande que se le ha hecho a la cultura política de nuestro país. El verdadero líder es aquel que prepara su sucesor y no el que piensa que es el único que puede resolver los problemas”.

Esperemos que de ganar en 2024, cuando en 2027 aparezca “el gracioso”, al Presidente no lo traicione la memoria… como ha ocurrido siempre con todos los anteriores.