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PUNTO DE MIRA

Hipólito elogia proyecto de Danilo

Hipólito Mejía con su bello sombrero y lentes de sol parecía un turista que visitaba la construcción del proyecto habitacional La Nueva Barquita. Se deshizo en elogios por la calidad humana de la obra que erige el gobierno de Danilo Medina.

El ex presidente ponderó la participación desinteresada y el ejemplo de José Miguel González, que dirige la construcción del proyecto habitacional por disposición del Presidente Medina.

Luego alguien dijo que él dijo: “Es muy valioso la integración de un empresario en este tipo de proyecto, es un gran paso y por eso siempre yo he entendido y patrocinado su involucramiento en actividades que redundan en beneficios de todos, sobretodo de los menos favorecidos y más humildes, porque de esta manera se integra mucha gente al desarrollo humano”.

Me quedé estupefacto al leer la nota de prensa: “Tengo la impresión que los resultados de aquí que vamos a tener deberían ser extrapolados a muchas partes del país, porque se trata de una experiencia sumamente interesante, altamente profesional y humana, que es lo que más evalúo”, añadió.

También Hipólito habría dicho que “La capacitación sobre convivencia es otra de las parte importante de este proyecto, con métodos modernos y científicos. Es una iniciativa muy interesante para reducir la marginalidad humana de tantas personas que han venido de los campos a vivir en condiciones precarias a orillas del río Ozama”

Cito las expresiones de Hipólito porque hay que resaltar la galanura, la fineza con que se maneja. Qué vocabulario tan alejado del fogoso Guapo de Gurabo. Si hubiera actuado igual en la pasada campaña es posible que quien elogiara la obra fuera Danilo.

Es la segunda vez que sus expresiones están en el contexto gubernamental. Hipólito lució como quien llega al “Coliseo a ver los gladiadores”, desciende majestuoso de su carruaje sin percatarse aparentemente de las consecuencias. Ningún caballo troyano tiene un paso más fino. El hombre está en buenas con El César. Es un “fuinfuán” contra Luis. En la Barquita el líder político ejercía las funciones de inspector de obras del Estado. Hipólito comprobó qué hacer para ganar una reelección.

A propósito de esto, una declaración de Enmanuel Esquea parece juzgar la visita: “¡Todo el mundo tiene derecho a apoyar a quien quiera! ¡A lo que no hay derecho es a vestirse de oposición y apoyar al gobierno!” Un riflazo.

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