Argentina

Argentina: presidente llama a la paz social ante saqueos a dos meses de las elecciones

Policía argentina hace guardia cerca de un supermercado

Policía argentina hace guardia cerca de un supermercadoAP foto

A dos meses de las elecciones generales, el presidente argentino Alberto Fernández hizo un llamado a sus compatriotas para que preserven la paz social luego de los saqueos a comercios en distintas localidades que consideró planificados.

“Yo les pido a todos los argentinos y todas las argentinas que cuidemos mucho la tranquilidad y la paz social, que nosotros vamos a ocuparnos de resolver los problemas que tienen”, dijo Fernández en un acto de entrega de viviendas celebrado el miércoles en el sur del país. El presidente, que no aspira a la reelección, se abstuvo de decir quiénes estarían detrás de los desmanes que, acotó, “evidentemente estuvieron organizados”.

Varios supermercados y comercios de distintas localidades fueron blanco de violentos saqueos en los últimos tres días. La situación provocó que muchos negocios cerraran sus persianas por temor a más asaltos grupales.

Los hechos se produjeron cuando la pobreza afecta a casi 40% de la población y la inflación interanual es de 113,4%, de acuerdo con la última medición de julio.

También ocurren en un periodo preelectoral signado por la incertidumbre sobre el resultado de los comicios del 22 de octubre, en los que el peronismo se juega el poder y el economista ultraderechista Javier Milei se perfila como el favorito.

El dirigente liberal, que irrumpió en la política hace dos años cuestionando los “privilegios” de la clase política tradicional y aglutina el voto de los descontentos con la situación social, tendrá como principales contendientes al ministro de Economía, Sergio Massa, y a la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, de la fuerza opositora Juntos por el Cambio.

Roger Oscosivi, de 33 años y dueño de un comercio de alimentos en la localidad de Loma Hermosa, al oeste de la capital, decidió reforzar la entrada de su local con una plancha metálica. “Vamos a poner este portoncito reforzado para asegurarnos. Como ayer quisieron meterse al (supermercado) Día... Igual, estamos todos los vecinos unidos”, afirmó a The Associated Press.

En tanto Enrique Gentile, de 78 años, advirtió con dispararles a los saqueadores que se acerquen a su carnicería. “Si se arriman acá sí les vamos a tirar... acá todos están armados”, aseveró.

De gira en Washington para reunirse con funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Tesoro estadounidense, entre otros, el ministro Massa anunció “un apoyo económico” de siete millones de pesos (equivalentes a unos 20.000 dólares) a cada uno de los comerciantes afectados por los saqueos “con denuncia realizada y constatación de las pérdidas”.

Al mismo tiempo, adelantó que abogados del Estado darán seguimiento a las causas judiciales contra los saqueadores detenidos para “evitar que entren por una puerta y salgan por otra”.

“A los jueces y fiscales que no apliquen en plenitud el Código penal los vamos de denunciar y pedir el juicio político”, advirtió el también candidato.

Antes de que el presidente se pronunciara sobre la necesidad de preservar la tranquilidad, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, había atribuido los desmanes a grupos de personas que no identificó y que actuaron coordinadamente para generar “conflicto” y anunció la conformación de un comando unificado de las fuerzas de seguridad para resguardar el orden.

En medio de las especulaciones por la autoría de los desmanes, un conocido dirigente social aseguró que él fue el responsable de instigarlos debido a la pobreza que sufre el país.

Raúl Castells, líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, sorprendió al afirmar a medios de prensa que es el “responsable político” de los violentos hechos.

“Yo asumo la responsabilidad de la situación, pero no quiero decir más que eso”, afirmó el veterano dirigente social. Argumentó que el gobierno suspendió la entrega de alimentos a millones de personas hace meses. “Alcanza que se entregue la comida y en 24 horas se termina todo ”.

Su grupo integra el llamado “movimiento piquetero” que recurre al corte de calles y rutas como medio de protesta.

Las declaraciones de Castells generaron denuncias en su contra en la justicia por parte de miembros de fuerzas políticas.

La víspera más de 50 personas fueron detenidas acusadas de participar en saqueos a supermercados en distintos barrios de Buenos Aires.

Por otro lado, centros comerciales fueron asaltados en las localidades de Moreno, José C. Paz y Escobar, situadas en las cercanías de la capital. Más de 90 personas han sido detenidas en total por saqueos o intentos de ingreso violento a negocios en esos municipios y otros de la provincia de Buenos Aires.

En la ciudad sureña de Bariloche la policía tuvo que dispersar a un grupo de personas que intentó ingresar por la fuerza a un mercado de venta al por mayor.

Mientras otros funcionarios no apuntaron contra nadie en concreto, la portavoz presidencial Gabriela Cerruti señaló a Milei, dirigente de La Libertad Avanza, y a sus seguidores como los responsables de generar en las redes sociales una agitación que desembocó en posteriores robos a comercios.

Milei rechazó las acusaciones y al ser consultado sobre quién cree que estaría detrás de los hechos dijo “puede que el gobierno, que para justificarse en su ineficiencia busque una caída precipitada o esté buscando con la complicidad de alguna fuerza que está en Juntos por el Cambio establecer el estado de sitio”.

El candidato afirmó que “es muy triste” ver imágenes que hacen recordar los desmanes ocurridos durante la gran crisis económica y política de 2001 y 2002.

Según las autoridades de la provincia de Buenos Aires, en varios municipios se produjeron de forma simultánea más de 150 intentos de saqueo de grupos integrados mayoritariamente por jóvenes y los asaltos no se concretaron gracias a las fuerzas de seguridad.

Axel Kicillof, gobernador de ese distrito, denunció por su parte la difusión de falsos saqueos en las redes sociales de “algunos políticos” de fuerzas distintas al peronismo, como una forma de instigar al desorden. No identificó a nadie en particular.

“Si tuviera una denuncia para hacer, sería judicial y no la tengo. Lo que uno se pregunta con estas cosas es quién intenta beneficiarse con esto, pero eso lo dejo para ustedes (la prensa) porque es más análisis, ahora estamos tratando de generar tranquilidad”, dijo Kicillof, quien aspira a ser reelegido en octubre.

Tags relacionados