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Contratar a un asesino a sueldo es algo sencillo y barato en Sudáfrica

Protestas en Sudáfrica tras el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por desacato. 

Foto: YESHIEL / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

Protestas en Sudáfrica tras el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por desacato. Foto: YESHIEL / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

El precio de un asesinato por encargo en Sudáfrica oscila etre 137 y 8.500 dólares, todo depende de la importancia de la víctima -un marido insoportable, un cantante o un concejal-, y de las credenciales del asesino a sueldo.

Nadie sabe lo que se pagó por matar a AKA. Kiernan Forbes, estrella del rap sudafricano de 35 años, fue asesinado en la calle delante de un restaurante de Durban del que salía tras una cena con amigos.

Su muerte causó conmoción en un país acostumbrado a una violencia casi ordinaria. Su funeral fue retransmitido con gran pompa en directo por televisión.

El crimen es algo cotidiano en Sudáfrica. Según las últimas estadísticas policiales, se cometen 82 asesinatos al día y los casos raramente son resueltos. El país tiene la reputación de ser uno de los más peligrosos del mundo.

En las imágenes de videovigilancia del día del asesinato, muy compartidas en internet, la escena dura 19 segundos. Un hombre atraviesa la carretera y en los últimos metros, echa a correr hacia el pequeño grupo de amigos con el que se encuentra el rapero, al que dispara a quemarropa. Un segundo atacante abre fuego en el mismo momento y luego, ambos desaparecen en la noche.

AKA muere en el momento y su amigo Tebello Motsoane, "Tibz", de 41 años, también.

La policía dice que trabaja sobre varias pistas. Se han incautado varios teléfonos con información valiosa, pero por el momento no hay detenciones.

Las primeras conclusiones, en todo caso, apuntan a un asesinato cometido por un sicario, un asesino a sueldo, reavivando la preocupación por este fenómeno que no es nuevo en el país.

Dos casos resueltos de cada diez

Maniobra para cobrar un seguro de vida, batallas políticas resueltas con el asesinato de un rival, asesinato de un funcionario escrupuloso alertando de irregularidades en las cuentas públicas... los asesinatos por encargo son frecuentes.

Sin embargo, "pocos casos en los que haya implicados asesinos a sueldo acaban en los tribunales (...) Y si hay riesgo que de que ocurra, antes son eliminados", explica a la AFP Mary de Haas, académica especializada en violencia política en la región zulú (este), particularmente afectada por el fenómeno.

Hacer desaparecer a alguien en Sudáfrica es "relativamente fácil", considera.

Los sicarios suelen cobrar el equivalente a entre 137 y 8.500 dólares según un estudio del centro de estudios suizo Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC), que ha recogido datos de asesinatos de encargo durante cuatro años.

En Ciudad del Cabo, una empleada municipal murió recientemente a balazos en su coche. Se encontraba en las obras un gran proyecto inmobiliario valorado en 26.500 millones de dólares.

Según una fuente del ayuntamiento, había sufrido intentos de intimidación y extorsión poco antes del presunto asesinato.

El ayuntamiento, en manos del primer partido de la oposición del país (DA), ofreció una recompensa de más de 5.000 dólares por cualquier información.

Decidido a llevar a cabo su propia investigación, el ayuntamiento critica a la policía por contentarse con desgranar periódicamente la lúgubre letanía de cifras delictivas cada vez mayores.

Con su característico sombrero Borsalino marca de la casa, el ministro de Policía, Bheki Cele, presenta cada trimestre durante una curiosa transmisión en directo las últimas estadísticas.

La policía "sigue arrestando a asesinos a sueldo y a quienes ordenan los asesinatos", asegura Cele, sobre el que arrecian las críticas.

Desde el ayuntamiento de Ciudad del Cabo opinan que no lo suficiente: solo dos casos de cada diez (el 20,74%) son resueltos, según el último informe anual de la policía.