gastronomía
En Santo Domingo: postres criollos con toque “gourmet”
En Casa Dede, los “Buñuelos de yuca en almíbar” se convierten en un postre para sibaritas
Buñuelos de yuca en almíbar
En una atmósfera familiar e informal, a unos pasos de La Ceiba de Los Prados, uno de los árboles más antiguos de la capital dominicana (tiene más de 300 años) funciona la pastelería-restaurante Casa Dede.
Me lleva a conocerla Maricha Martínez Sosa. Aquí almorzamos, celebrando por adelantado, pero sin alcohol, su cumpleaños.
Al entrar, lo primero a la vista es una estantería con frascos de miel, mermeladas… y en una vitrina, postres de sofisticadas recetas que hacen la boca agua. Y algo inusual para una casa de dos pisos: un ascensor.
El comedor, en la primera planta, con mesitas sin vestir, da hacia un patio donde hay juegos infantiles y un pabellón para uso diario o actividades.
En cuanto al menú, Maricha lo conoce bien. Yo le eché un vistazo la noche antes. De manera que ambas teníamos decididos los platos a pedir.
Sin titubear, ella ordena “Empanada de hojaldre rellena de queso manchego y chutney de pimientos”. ¡Deliciosa!, y “Ensalada Melvin”, donde resalta el tomate confitado, el cual es dejado 24 horas en balsámico. Ya pueden imaginar su buen gusto.
Ensalada Melvin
Por mi parte, apuesto al arroz cremoso: “Risotto Salvador”, con queso parmesano y ossobuco. Un plato abundante de buen sabor. ¿De postre? “Pie de limón” para Maricha. Aunque soy amante de los dulces, por la crema, que me hace daño, me abstengo de pedir postre.
Pie de limón
A otro nivel
Pagada la cuenta, me entero por la dueña, la chef Haydée Salcedo Objío (Dede), que tienen “Buñuelos de yuca en almíbar”. ¡Me apetecen! Tienen además otros postres criollos que no vi en la vitrina. Siendo los días finales de Cuaresma me hablan de las Habichuelas con dulce. “¡Qué pena! Soy intolerante a la lactosa”, comento.
Haydée Salcedo Objio (Dede) Chef y propieitaria
“Tenemos sin lactosa, para algunos de nuestros clientes”, aclara Dede. Ni corta ni perezosa, pido también las Habichuelas. Me lanzo a probarlas de inmediato. Están sabrosas. ¿Los Buñuelos? Los traigo a casa y es allí, cuando al comerlos, me convenzo de que están elaborados como postre para sibaritas.
Dede ha llevado la yuca al rango gourmet. No es coincidencia. Esta mujer emprendedora, que cuando abrió su primer restaurante tuvo a las pocas semanas que cerrarlo porque llegó la pandemia del Covid, es una mujer batalladora que se crece ante las vicisitudes.
Por eso una frase asoma en su espacio: “Nunca te rindas, porque las grandes cosas tardan tiempo”.
Asimismo, es solidaria, como lo fueron con ella; y en la segunda planta de Casa Dede, amén de áreas para reuniones y talleres, tiene espacios que facilita a otras emprendedoras.
salas
Al salir del ascensor en el segundo piso de Casa Dede lo primero que uno distingue es una sala con un cuadro de Katama. Hay otra sala en la terraza, y varias áreas de trabajo, tanto abiertas como cerradas.

