¿Quién educa al pueblo?
“Jesucristo Rey del Universo”
Debemos recordar ahora y siempre que Cristo no es solamente Rey de la Iglesia, sino de todo el Universo. Como el año Litúrgico representa el camino de nuestra vida, esta experiencia nos recuerda, es más, nos enseña que nos dirigimos hacia el Encuentro con Jesús, quien vendrá como Rey y Señor de la vida y de la historia.
María Teresa R. Elmúdesi
Hoy estamos celebrando la Fiesta de Cristo Rey del Universo, y en esta semana las lecturas han estado hablándonos maravillosamente de lo que debe ser la vida de fe de nosotros.
Ayer celebrábamos a Santa Cecilia, la Patrona de los músicos, el 21 era la Presentación de la Santa María Virgen, el 20, la destrucción del Templo de Jerusalén. Todo nos recuerda el fin de los tiempos.
El 19, el día de la No Violencia, recordando la muerte de las hermanas Mirabal en manos de la Dictadura, fechas todas llenas de una gran reflexión sobre lo que debería ser nuestra actitud ante lo que nos rodea. Y debemos vivir con los pies en la tierra, pero con los ojos mirando al cielo, siempre sin perder nuestro sentido de la vida.
Debemos recordar ahora y siempre que Cristo no es solamente Rey de la Iglesia, sino de todo el Universo. Como el año Litúrgico representa el camino de nuestra vida, esta experiencia nos recuerda, es más, nos enseña que nos dirigimos hacia el Encuentro con Jesús, quien vendrá como Rey y Señor de la vida y de la historia.
Esta Fiesta celebra la realeza de Jesús sobre el cielo y la tierra. Se celebra siempre el último domingo del Año Litúrgico u antes del Tiempo de Adviento. Es una fiesta relativamente nueva, que el Papa Pio IX añade al Calendario Litúrgico en 1925, en su Encíclica titulada “En el Principio”. En los tiempos en que el mundo parecía tenebroso, ante las guerras que se avecinaban.
Originalmente, esta fiesta se celebraba el 31 de octubre, el día antes del De todos los Santos, pero se trasladó a su domingo actual, en 1969. Esto lo hizo el Papa Pablo VI, quien creía que colocar la fiesta al final del Año Litúrgico resaltaría su importancia.
Esta Fiesta tiene como objetivo dar a los fieles la esperanza y la seguridad de que Cristo reinará para siempre y por eso debemos vivir esa fe en privado y en público, ante todos, por los siglos de los siglos, Amén.

