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Rositas del Campo: una fundación que lucha por los más vulnerables

Motivada por situaciones que afectan a quienes les rodean en Pedernales, Terrero Feliz, pastora de la iglesia de Dios Pentecostal (MI), decidió crear esta entidad desde donde trabaja para mejorar la calidad de vida de los más necesitados. vulnerables de la provincia de Pedernales.

Embarcarse en esta iniciativa, la obliga a asumir el compromiso de velar por un futuro mejor para sus compueblanos.

Embarcarse en esta iniciativa, la obliga a asumir el compromiso de velar por un futuro mejor para sus compueblanos.Fuente externa

Ana Yuberki Terrero Feliz, es una mujer con alma noble, que siempre se ha preocupado por el desarrollo y bienestar de su comunidad y la gente de su entorno.

Ser misionera, en su natal Pedernales y levantarse cada día guiada por un mandato de Dios, la ha llevado a conocer muy de cerca las necesidades de su pueblo y de manera muy especial, las que adolecen los niños, las niñas, los adolescentes y personas con discapacidad de la comunidad.

Motivada por la realidad y situaciones que afectan a quienes les rodean, Terrero Feliz, pastora de la iglesia de Dios Pentecostal (MI), decidió crear la Fundación Rositas del Campo, una entidad sin fines de lucro desde donde trabaja para mejorar la calidad de vida de la clase más vulnerable de la provincia de Pedernales.

“Como misionera en mi comunidad y como persona que ve las dificultades que agobian a los munícipes de mi pueblo, decidí formar un organismo para hacer algo por esos niños y las personas con alguna discapacidad. La idea no fue solo mía. Siento que Dios puso ese sentir en mi corazón y yo seguí sus instrucciones”, dice.

Al hablar de los primeros pasos para la creación del proyecto, comenta: “Los inicios fueron pequeños, tan pequeños que empezamos a trabajar desde la casa, poco tiempo después alquilamos un espacio y con unos ahorros que teníamos compramos pequeños equipajes de oficina y nos instalamos ahí, luego elegimos la directiva y procedimos a lo que es la declaración y constitución de la fundación”, explica.

Sostiene que embarcarse en esta iniciativa, la obliga a asumir el compromiso de velar por un futuro mejor que el actual para sus compueblanos.

Trabajo cada día junto a la directiva que me acompaña en busca de apoyar a la familia en extrema necesidad y poder llevar ayuda a los hogares más necesitados de mi comunidad, y de este modo cumplir con ese sueño o visión en la cual nos dirige Dios.

Llena de gratitud por la aceptación que ha tenido y el apoyo de quienes han tocado puertas, la pastora cuenta que el objetivo de la organización es formar dentro de la fundación una academia comercial, que se encargue de preparar a jóvenes-adolescentes académicamente para el futuro.

“En nuestros emprendimientos para ellos tenemos diferentes proyectos a desarrollar como: cocina, repostería, corte y confección de prenda de vestir, peluquería, pintura, reforzamiento escolar y la educación cristiana”, explica.

 “Tenemos también el proyecto de alimentación a desarrollar más, hasta ahora solo podemos alimentar una vez por semana, pero una vez la fundación reciba los recursos necesarios estaremos abriendo nuestro espacio de alimentación la semana completa”, agrega.

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 Visión de la fundación

Ana Yuberkis Terrero, quien dirige la iglesia de Dios Pentecostal, aspira a formar dentro de la fundación, una academia comercial, que se encargue de preparar a jóvenes-adolescentes académicamente para el futuro.