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En Medellín, puntos icónicos: Monumento a la Raza y Pájaro Herido
El arte colombiano en las plazas se convierte en uno de los atractivos de Medellín.
Monumento a la Raza
Era nuestro último día en Medellín de mi primer viaje a Colombia, en septiembre 2024. Excelente destino para el viajero. Nos quedan unos cuantos puntos que queremos visitar y, entre a pie y en auto, logramos conocerlos.
Algún otro de mucho interés, por estar algo alejado de la ciudad y mis fatigas, no quise incluirlos. Ahora vamos mi nieta Mariale y yo camino al auto de nuestro guía, Andrés Muñoz, enrumbando por la amplia plazoleta central del centro administrativo La Alpujarra (oficialmente llamado José María Córdova), donde se asientan los gobiernos municipal y departamental.
En ella hay dos edificios idénticos. Uno para la Alcaldía de la ciudad. Otro, es la Gobernación de Antioquía. Aquí está, asimismo, la antigua y restaurada estación del Ferrocarril de Antioquía, en la cual se conserva una locomotora de principios del siglo XIX. No, no entramos a verla.
Mas lo que para mí resalta como asunto súper interesante es, entre otras muchas esculturas del arte colombiano asentadas al exterior, el Homenaje a la Raza. Es una obra monumental en concreto y bronce, de la autoría de Rodrigo Arena Betancur, ante la cual me detengo para mirar y admirar de uno a otro lado.
Por su gran tamaño (38 metros de altura) y su forma de media luna con un extremo en ascenso, amén del entorno que le sirve de fondo, no es fácil de fotografiar. Tiene numerosos detalles esculpidos que mueven a acercarse para observar detenidamente. Cuentan historias de la raza antioqueña y hasta algunos de sus mitos. Fascinante obra de arte.
Edificio en Plaza de la Libertad
Tras proseguir nuestra andadura nos vemos pasando entre casetas de un mercado benéfico temporal cuyos dueños ya empiezan a recoger sus artículos, entre otros, bisutería artesanal. Y, al poco rato, siguiendo a Andrés, nos vemos frente a un magnífico edificio en el sector de la ciudad llamado Plaza de la Libertad.
Pájaro Herido (izquierda) y Paloma de la Paz (derecha)
Ya en el auto nos dirigimos hacia el Parque San Antonio, donde nos apeamos. En esta plaza, extendida en 32,690 metros cuadrados, hay otro punto icónico de la ciudad: dos idénticas esculturas en bronce de Botero, con una sola diferencia: un enorme agujero en la del Pájaro Herido. La otra, completa, es la Paloma de la Paz.
Ambos nombres fueron dados por el propio Botero. La primera fue recompuesta, ya que la escultura fue destruida por una bomba (10 kilos de dinamita) que le fue colocada el 10 de junio de 1995 y que mató a 23 personas. La segunda reproduce la primera. Nunca se supo quién ordenó el acto terrorista.
Iglesia
A un costado del Parque San Antonio se levanta la iglesia de San Antonio de Padua, cuya cúpula es la más grande de Medellín, y una de las más grandes de Colombia, según leo en una guía turística. La vemos de lejos cuando nos detenemos un rato a tomar un descanso.
Cúpula de Iglesia de San Antonio

