Infección
El pie de atleta debe tratarse para evitar que haya complicaciones
Consejo. El pie de atleta puede derivar en enfermedades peligrosas. Prevéngalo con buena higiene.
El pie de atleta es una infección micótica que afecta principalmente a los pies, aunque también puede aparecer en las manos.
En los pies se suele presentar en la planta, dedos y talones, y aunque muchos la consideran algo pasajero, en realidad el padecimiento puede tener distintos niveles de gravedad, además de que es posible que reaparezca una vez terminado el tratamiento y degenere en situaciones más graves.
Sónica Then Reyes, dermatóloga, cosmiatra y cirujana dermatóloga comenta que esta infección por hongos puede contagiarse al pisar suelos o superficies húmedas como pisos y bañeras.
La especialista del Centro Médico Alcántara y González manifestó que la enfermedad puede degenerar en sobreinfección, es decir, hacer que se produzca una infección por bacterias y motivar la aparición de erisipela, ya que por continuidad, los hongos pueden ir a las uñas provocando onicomicosis (hongos en las uñas), afectando ingle, planta del pie y otras zonas.
Then Reyes recomienda prevenir este tipo de infecciones, “pues la erisipela es una enfermedad infectocontagiosa aguda y febril, producida por estreptococos, fundamentalmente Streptococcus pyogenes que afecta principalmente la dermis”, indica. Añade que en aquellos pacientes que tengan una mala circulación la infección puede complicarse hasta la amputación del miembro afectado. “Esto les puede ocurrir a pacientes diabéticos, por ejemplo”, detalla.
El pie de atleta también puede llegar a afectar las manos o las uñas, haciendo que estas presenten el típico aspecto descolorido y engrosamiento.
“Dentro de los síntomas más comunes del pie de atleta que se pueden presentar están descamación entre los dedos, fragilidad en la piel, fisuras, si hay infección pueden aparecer vesículas (bolitas) de agua y pus, así como mal olor”, apunta.
Dice que al sentir estas molestias la persona debe acudir al médico pues es importante hacer un examen físico para chequear las uñas, los dedos y la planta del pie, para esos fines hay pruebas micológicas que orientan sobre el tipo de hongo que presenta el paciente.
Then Reyes dice que siempre es buena la orientación y estar alerta para prevenir el pie de atleta. En este sentido lo vital es tener higiene, “mantener los pies limpios, secarlos bien, tener una toalla exclusiva para los pies, cambiar las medias a diario, usar chancleta para bañarse sobre todo en baños públicos y no caminar descalzos”.
Las personas más propensas a contagiarse son los atletas, las personas que trabajan con botas, pacientes inmunodeprimidos, los diabéticos, los que acostumbran a caminar descalzos y a quienes acostumbran a bañarse en baños comunes y públicos. _Infección )) Salud (( Esta enfermedad causada por hongos, si no se trata puede complicarse y favorecer la aparición de infección bacteriana que puede motivar la aparición de la erisipela, afección aguda y febril.
Cómo actúa el pie de atleta ï Forma crónica: Se observa un enrojecimiento del pie y picor constante, especialmente por la noche. Es la forma más frecuente.
ï Forma hiperqueratósica: En este estado suelen aparecer grietas, ampollas y escamas en la zona que está infectada, además de hiperqueratinosis, que consiste en que la capa externa de la piel se engruesa.
ï Forma vesical media: La piel presenta una serie de vesículas que no deben ser explotadas.
ï Forma ulcerosa: Una vez que se llega a este estado existe una alta probabilidad de que el pie de atleta se asocie con una infección secundaria bacteriana, que puede ser necesario tratar con antibióticos. Se observan úlceras interdigitales, especialmente en pacientes con un sistema inmunitario debilitado y en diabéticos.

