SIN PAÑOS TIBIOS

César Iglesias abrió el camino, toca seguirlo

El pasado 09 de agosto, César Iglesias S.A. se convirtió en la primera empresa dominicana en hacer una oferta pública de acciones y colocarla para su negociación en el mercado de valores. El presidente Abinader estuvo presente y la salida fue en palacio, y es que, lejos de ser una actividad de carácter privado, en donde una sociedad comercial decidió acceder a capital no por la vía tradicional de financiamiento bancario, si no de la captación de recursos provenientes de inversionistas individuales que asumen en contrapartida la calidad de accionistas - con todo lo que ello supone -, la actividad constituyó un hito trascendental para el mercado de valores de la República Dominicana.

Cuando hablamos de bolsa de valores, hablamos esencialmente de comprar y vender activos de ese mercado (acciones, bonos, etc.), lo cual a su vez es una forma de acceso a financiamiento blando que tienen las empresas, pero también otra modalidad de invertir el patrimonio que tienen los inversionistas. Como toda actividad conlleva sus riesgos y, para ponderarlos y mitigarlos, existen intermediarios profesionales que contribuyen a que las decisiones de inversión se realicen dentro del marco de criterios racionales, medibles y transparentes.

El nivel económico de una sociedad puede medirse en función del grado de desarrollo de su sistema bancario (participantes, indicadores, regulación, supervisión), pero también de su mercado de valores. Mientras más empresas participan con diferentes tipos de instrumentos, el dinero tiene más oportunidades de “moverse” y el mercado cumple su rol: facilitar que los recursos vayan de manos de quienes tienen excedentes monetarios (ahorrantes/inversionistas) a manos de quienes tienen necesidades y los demandan (empresas/gobierno), por medio de la compra/venta de instrumentos de renta fija (bonos) o variable (acciones), negociados en un mercado público y transparente (bolsa), regulado y supervisado por un ente estatal especializado (Superintendencia de Valores).

El proceso de creación de un mercado de valores nacional ha pasado por la construcción de un marco jurídico robusto y unas capacidades nacionales reguladoras y supervisoras competentes. La emisión de acciones por parte de César Iglesias S.A. demuestra que, a cambio de financiarse más eficientemente, las empresas dominicanas están dispuestas a transparentar operaciones, abrir su capital, democratizarlo, y permitir que todos podamos ser parte de su crecimiento.

En todo el mundo, los sistemas de pensiones permiten que las AFPs puedan, bajo autorización previa, adquirir instrumentos del mercado de valores sujeto a características y cuantías determinadas, y en R.D. también; el fin último es lograr que el dinero de los trabajadores pueda financiar el desarrollo económico de sectores claves, abaratar costos de producción, generar crecimiento, empleos y beneficio de todos. Con relación a la adquisición de acciones, apenas estamos abriendo el camino; toca estar vigilantes, cierto… pero también toca decir a todas las demás empresas, que sigan este ejemplo.