Enfoque

La gran brecha en la sociedad dominicana

República Dominicana ha experimentado un período de crecimiento macroeconómico en los últimos años, únicamente el PBI descendió abruptamente (menos 6.7) durante la pandemia del año 2020. Se han identificado factores que han contribuido al crecimiento sostenido del país. 

La economía dominicana ha crecido a un ritmo constante en los últimos años, superando la tasa promedio de crecimiento de América Latina. Esto ha sido impulsado por sectores como el turismo, zonas francas, las telecomunicaciones, la construcción y las remesas.

La República Dominicana ha atraído una gran cantidad de inversión extranjera directa en diversos sectores de la economía, lo que ha contribuido al crecimiento, la generación de empleo y la modernización de la infraestructura del país. 

La estabilidad política del país ha sido un factor clave para atraer inversión y preservar un ambiente propicio para el crecimiento económico. Las elecciones democráticas periódicas y la continuidad de las políticas económicas han generado confianza en los inversionistas. 

El país es uno de los principales destinos turísticos del Caribe. Sus playas, recursos naturales, cultura y clima favorecen el flujo constante de visitantes. El turismo ha generado importantes ingresos y empleos. El primer semestre de este año hubo 5,354,126 turistas. Esto significa que el país ha crecido mucho y se espera que haya alrededor de 10 millones de turistas en el presente año. 

La gestión prudente de las políticas fiscales y monetarias ha ayudado a mantener la estabilidad económica y el control de la inflación. Ha propiciado el atractivo para la inversión y ha otorgado la financiación de programas de desarrollo. La política económica ha sido cuestionada por los reiterados empréstitos que han afectado la deuda pública. La deuda del sector público no financiero representa el 44.7 % del Producto Bruto Interno (PIB) al día 15 de junio del año 2023. 

Es de suma importancia destacar que aún se presentan desafíos, tales como la disparidad social, la alta informalidad laboral y la carencia de diversificación económica. Los desafíos de la sociedad dominicana es cerrar la gran brecha, entre el crecimiento macroeconómico y los problemas socioeconómicos ancestrales, que nos mantienen anclados en el subdesarrollo. 

El problema de la migración es preocupante, por la creciente cantidad de haitianos que pasan de manera ilegal por la porosa frontera dominicana-haitiana, este problema tiene muchas aristas, faltan políticas binacionales para fomentar planes de desarrollo fronterizo. La frontera es un lugar con altos niveles de pobreza, vector de enfermedades infectocontagiosas, por ejemplo, actualmente se han diagnosticados y fallecidos pacientes de origen haitianos con Cólera en la región sur del país. Además del impacto epidemiológico, se suman los millares de parturientas representando una carga al presupuesto nacional. 

Hacemos propias la sugerencia del Editorial del Listín Diarios d/f 15 de julio, 2023, “Hora suprema para la defensa del país”, que si la “Raya de Pizarro”, ha sido trazada por comunidad internacional, entonces la República Dominicana tiene que oponerle la suya, llamémosla la “Raya de Abinader”, destinada a proteger por si misma al país de la potencial amenaza de un conflicto agravado en Haití”. 

Salud Pública, no está en discusión las mejoras en el sistema de salud, aún existen desafíos en términos de acceso equitativo a la atención médica de calidad, así como la inversión necesaria en infraestructura y recursos médicos. 

Hay una asignatura pendiente que es la implementación de la Atención Primaria de Salud. La cual está consagrada en la Ley General de Salud No. 42- 01, como eje fundamental del sistema de salud, por hacer más efectivo el papel del Estado al derecho de la salud de los dominicanos. 

Hay un tema de salud pública que poca vez es abordado, las adicciones a las drogas, que es un problema de envergadura que debe ser una responsabilidad sanitaria del Estado Dominicano.

Seguridad ciudadana, es la protección universal a los ciudadanos en contra del delito violento, este es un tema relevante en la agenda dominicana. La incidencia de delitos como robos, asaltos y homicidios, particularmente en ciertas áreas urbanas, afecta la tranquilidad y la percepción de seguridad de los ciudadanos. Convergen una serie de factores sociológicos, culturales, económicos, su correctivo es una urgencia en la que deben involucrarse los diferentes sectores nacionales, políticos, empresariales, sociedad civil, iglesia, sindicatos, pero, el Estado es el responsable de garantizar la vida, integridad, libertad y patrimonio económico de los ciudadanos, como lo establece el PNUD. 

La corrupción es un problema de larga data y afecta a distintos niveles de la sociedad, combatirla eficazmente es un desafío fundamental para fortalecer el Estado de derecho. Hace falta una ley anticorrupción, que frente a las evidencias no haya espacio para tratativas, un país afectado por la corrupción será siempre, un lugar no atractivo para la inversión extranjera. 

Feminicidio, la violencia de género y los feminicidios son una preocupación grave en República Dominicana. A pesar de las leyes y los esfuerzos para prevenir y abordar esta problemática, aún persisten altos niveles de violencia contra las mujeres. 

Energía eléctrica, el suministro eléctrico en el país enfrenta desafíos en términos de eficiencia, calidad y cobertura. Hay una necesidad de inversiones y mejoras en la infraestructura energética para garantizar un suministro más estable y accesible para todos los ciudadanos. Hay un evidente retroceso en el servicio energético, hemos regresado décadas atrás, hay que asumir este problema sin politiquería y discursos políticos echando culpas a terceros, estamos a tiempo de soluciones, antes que se desplome él servicio energético. 

Estos no son los únicos desafíos que enfrenta República Dominicana, son algunos de los que convocan al gobierno y la sociedad, que deben abordar estos problemas y promover sus soluciones, él desarrollo sostenible del país es un compromiso de todos los sectores, hay que cerrar la gran brecha entre una macroeconomía ejemplar y las falencias que nos atan al subdesarrollo.