Ramiro Matos da versión sobre muerte de Manolo

Controversia. La carta del general retirado se da producto de una serie de cuestionamientos, luego de su aceptación a la Academia de Historia.

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Jhangeily DuránSanto Domingo, RD

El general retirado Ramiro Matos González escribió una carta donde señala que fue admitido como miembro de la Academia Dominicana de la Historia por su rol de historiador, título que ha adquirido a partir de varias publicaciones donde narró las vivencias de su vida castrense.

A través de una carta dirigida al presidente y diferentes miembros de la Academia, describió que para aceptarlo, la entidad tomó en cuenta su producción historiográfica, entre ellas: Curso elemental de lecturas de cartas; Cronología militar de la Restauración; Misión naval a España 1954 y Los escudos de las provincias, entre otras.

La carta del general retirado se da producto de una serie de cuestionamientos públicos que se han realizado luego de su aceptación a la Academia y que van relacionados a su supuesta vinculación con la muerte del héroe nacional Manuel Aurelio Tavárez Justo.

Matos González detalló en su misiva, fechada el 23 de marzo de este año, la que entiende es la realidad de la muerte del luchador anti trujillista, afirmando que no estuvo presente en el lugar de los hechos.

“La realidad histórica sobre el acontecimiento de la muerte del Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo es que no estuve presente en el lugar de los hechos. Conocí al señor Cordero Michel cuando fue capturado hacia el final de la acción guerrillera de Las Manaclas en 1963. Nos encontrábamos en Los Ramones camino al firme de la Diferencia y allí tuvimos una conversación en la que le manifesté que, si sus compañeros eran encontrados vivos, él se reuniría posteriormente con ellos; sin embargo, en ese instante en que hablábamos se escucharon ráfagas y disparos en la zona, propios de un enfrentamiento militar”.

Continuó describiendo ese momento explicando que luego de los disparos se trasladó hacia el lugar de los hechos y se encontró con una patrulla militar, que iba hacia la zona “Los Ramones”, la cual, según su versión, manifestó que los guerrilleros habían sido emboscados y muertos en combate.

“El señor Cordero Michel fue testigo de estos hechos, y él mismo se encontraba temeroso de su destino en el momento en que me lo presentaron. Como guardián de los Derechos Humanos, di instrucciones precisas de que le custodiaran, que no se detuvieran en ningún lugar hasta entregárselo al comandante de la Zona Norte, el coronel Adriano Valdez Hilario, EN. El señor Cordero Michel nunca negó esta versión de los hechos”, redactó el militar retirado.

Añadió que, diez años después, fue de los oficiales designados nuevamente para enfrentar el foco guerrillero de 1973 en Caracoles y que en esa oportunidad protegió a Hamlet Herman, excompañero de Francisco Alberto Caamaño en esas guerrillas.

“Por mi formación militar de respeto a los Derechos Humanos, me aseguré de que Hamlet Herman, ya detenido, no fuese vejado y mucho menos maltratado.

“Muchos años transcurrieron entre un hecho y el otro en los que demostré, que el adversario cautivo o bajo arresto no se le debe maltratar y mucho menos quitarle la vida.

“Mi carrera como historiador ha tenido la suerte de compartir con antiguos adversarios, y de publicar obras de referencia nacional; el ingeniero Hamlet Hermann nunca cuestionó mi procedencia de militar, ni la responsabilidad que en aquella época nos tocó vivir”.