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La República jueves, 12 de agosto de 2021

Perremeístas no dieron tregua en sus reclamos de empleos públicos

  • Perremeístas no dieron tregua en sus reclamos de empleos públicos

    El gobierno de Abinader enfrenta presiones por empleos de miembros del PRM. archivo/

Javier Flores
javier.flores@listindiario.com
Santo Domingo, RD

El próximo lunes, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) cumplirá exactamente un año a la cabeza del Poder Ejecutivo y de obtener la mayoría en ambas cámaras legislativas, tras lograr su primera victoria electoral como organización política en apenas su segundo intento, convirtiéndose en el primer partido diferente al PLD en los últimos 17 años a la cabeza de la administración pública.

En estos casi 365 días de administración, el presidente de la República, Luis Abinader, aparte de tener que lidiar con la crisis sanitaria y económica creada por el impacto de la pandemia del Covid-19, ha tenido que manejar los escándalos y ruidos que han involucrado a sus compañeros de partido.

Desde los sometimientos por corrupción y narcotráfico, las denuncias de que no hay empleos para las bases y la oposición dentro de la misma entidad política, han sido varios los problemas que le han robado protagonismo a la joven gestión de Gobierno del PRM.

Bases descontentas
El problema más constante con el que Abinader ha tenido que lidiar durante el periplo de casi 365 días, han sido las denuncias por parte de algunos de los miembros del PRM por la falta de designaciones para estos dentro del “tren gubernamental”; desde el momento en que la victoria del hoy presidente fue oficializada, los reclamos de diferentes sectores no tardaron en llegar.

Pero el jefe de Estado y su equipo de trabajo han sido enfáticos en señalar que los cargos en el sector público serán distribuidos por capacidad  y “perfil”, no por su filiación política.

En una entrevista con LISTÍN DIARIO el pasado mes de septiembre, el ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, explicaba que la idea es establecer que esta administración gubernamental no anda pensando en filiaciones políticas sino en los aportes que ciertos perfiles pueden hacerle a la sociedad, a través del Estado.

Uno de los primeros en manifestarse al respecto fue el dirigente Ramón Alburquerque, quien había sido nombrado como presidente de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid) mediante el decreto 339-20, pero lo rechazó, ya que “eso no fue lo acordado”.

“A los amigos que nos felicitan por la designación en la “presidencia ejecutiva” de la Egehid pero sin funciones, agradezco sus palabras, les indico que nunca acepté ya que no fue lo acordado y así como trabajo como nadie con lealtad exijo que se me cumpla”, publicó en Twitter el dirigente político pocos días después de la juramentación de Abinader a la cabeza del Poder Ejecutivo.   

Otro descontento se registró a finales del mes de agosto pasado, entre varios de los militantes del PRM en la provincia San Juan de la Maguana, luego de que se designara al doctor César Benzán como director regional de salud.

Según quienes incluso se presentaron a protestar en la explanada de la Dirección Regional de Salud al momento en que se llevaba a cabo la toma de posesión, quien se merecía el cargo era el doctor Francisco Acosta, también miembro del PRM. El acto fue seguido de una de las declaraciones más contundentes, ofrecidas por la gobernadora de La Vega, Luisa Altagracia Jiménez Cabrera, quien dijo que ningún “perremeísta quedará fuera, mientras haya peledeístas ocupando posiciones en el Gobierno”.

“Estaremos vigilando a que no quede un solo perremeísta que no tenga lo que se haya ganado en estas elecciones pasadas. Estaremos defendiéndoles, estaremos ubicándoles y estaremos atento de que nadie pueda maltratarlos”, dijo la dirigente del partido durante un acto a inicios de septiembre del año pasado, cuando instó a los dirigentes que están nombrados a que escuchen cada caso, que le abran la puerta, “para nosotros hacer justicia con ustedes que fueron los que  sacaron la bandera, trabajaron en los centros de votación, que fueron los que buscaron los votos”.

Otra de las disputas entre dirigentes del PRM ocurrió en el Instituto Agrario Dominicano (IAD), donde le reclamaban al entonces director de la entidad, Leonardo Faña, quien “resolvió la situación” con una medida calificada como cuestionable. La “solución” por parte de Faña fue otorgarles el mismo sueldo a un gerente regional y al subgerente, para no crear enemistades.

“El gerente y subgerente van a ganar el mismo sueldo. Le voy a dar un chance de tres días para que se pongan de acuerdo quién es el gerente y quién es el subgerente y en tres días se ponen de acuerdo van ganar lo mismo los dos”, expresó Faña en un video en las redes sociales.

Asimismo, agregó que otorgaría otros beneficios tras la juramentación de estos dos dirigentes, como gasolina y aparentemente vehículos, tras expresar que “todos los técnicos van a estar montados”.

A pocos días de ser partido oficialista, el PRM se vio en la obligación de suspender y recomendar la expulsión del dirigente Dariel Valdez, luego de participar en una trifulca entre miembros del partido de gobierno en Mao, provincia Valverde.

No es un botín
El 12 de septiembre, Abinader se refirió a los reclamos sobre designaciones gubernamentales de algunos compañeros de partido, indicando que el Estado no es un botín político.

 “Es normal en una nueva administración que los perremeístas, del partido de gobierno, quieran acceder al poder. Ahora es responsabilidad mía como presidente de que las cosas se hagan ordenadas, y además de que yo soy el presidente, que llegué por los perremeístas, pero soy presidente de todos los dominicanos”, afirmó el mandatario en esa oportunidad.

Eso no causó mucho furor entre las bases del partido oficialista y mucho más después de que el 19 de septiembre el LISTÍN DIARIO publicara un reportaje acerca de cómo Abinader ha “premiado” con posiciones en el tren gubernamental a aquellos que aportaron económicamente a su campaña electoral.

Como es el caso del encargado de la Tesorería Nacional, Catalino Correa, quien donó para la campaña de Abinader alrededor de siete millones 300 mil pesos, mientras que el director General de Aduanas, Eduardo Sanz Lovaton, registró aportes de otros cinco millones 800 mil pesos.

Los familiares del actual gerente de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur), Milton Morrison, aparecen después al donar en total un millón 50 mil pesos a la campaña del presidente de la República. Uno de los hermanos de Milton, Nelson Morrison, aportó la cantidad de RD$500,000. Mientras que el propio gerente junto a su esposa dieron el total de RD$550,000.

El pasado mes de febrero, el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, aseguró que en las próximas semanas se resolverán las demandas de los perremeístas que se encuentran desempleados.

“Las próximas semanas no generarán el nivel de preocupación que algunos tienen, todos y cada una en virtud de esas ponderaciones tendrán una participación en este gobierno del cambio”, expresó.

Paliza destacaba que en calidad de ministro y junto al presidente Luis Abinader, tiene el compromiso de hacer  todo lo que esté a su alcance para que de forma organizada, ponderada  y en virtud de sus recorridos, experiencias y formación puedan ayudar para que cada uno de los dirigentes formen parte del cambio y “puedan decir al final del día que se han hecho cosas por nuestro país”.

A pocos días del primer año de la actual gestión, la problemática más asidua del “gobierno del cambio” sigue estando presente, aunque los reclamos cada vez se hacen con menor frecuencia.   

¿Oposición dentro del mismo partido?
Otra piedra en el zapato de este primer año de gestión ha sido que desde dentro del mismo PRM se han orquestado declaraciones en contra de las acciones tanto de Abinader como de los diferentes ministros.

El primero en comenzar esa línea fue Ramón Alburquerque, quien decidió no aceptar un nombramiento en la Eghid, ya que eso no había sido “lo acordado” e indicó que a pesar de ser contribuyente en el triunfo de su organización política, eso no impide que pueda rechazar lo que “afecte a mi propia dignidad”.

Luego de allí, en el mes de febrero Alburquerque manifestó que el PRM podría tener una corta estadía en el poder si no “controla a tiempo” las alzas en los precios de los productos de primera necesidad.

Además de los precios en la canasta familiar, citó que el Gobierno también debe hacer frente a los precios de los combustibles y emplear a los miembros de esa organización política que aún no han podido conseguir un puesto en el gobierno. Alburquerque consideró que  la administración del PRM debe marcar una distancia de la “oligarquía”, para acercarse a las bases que lo llevaron al poder.

“Si el gobierno del PRM y aliados no paran las alzas súbitas de precios de la canasta familiar, de combustibles, emplea su gente y se distancia con prudencia de la oligarquía, para acercarse al ejército popular que le llevó a gobernar, podría tener una breve estadía en el poder”, dijo entonces el miembro fundador de esa entidad política.

Apenas un mes después, el expresidente del Senado y miembro de la dirección ejecutiva reveló que podría presentar su precandidatura para aspirar a la Presidencia de la República por esa organización.

Durante esa misma entrevista, rechazó los movimientos reeleccionistas de sectores en el Gobierno y expresó que el presidente Abinader no “es el único” que tiene derecho a presentarse nueva vez para una postulación presidencial.

Además, calificó de “puro teatro” la carta pública que remitiera el presidente Abinader a Paliza a quien desautorizó para hablar de reelección presidencial a solo meses de haberse instalado el actual gobierno.

“Y usted cree eso de esa carta dizque dirigida a Paliza, unas gentes que están juntas...un ministro que no va hablar si no se lo autorizan, pero a quién les van a salir con ese teatro”, precisaba el exlegislador.

Entre noviembre y octubre, cuando el Congreso Nacional se preparaba para escoger los miembros “independientes” del pleno de la Junta Central Electoral (JCE), el PRM se vio en una encrucijada con otro de sus dirigentes. En esa oportunidad fue con Eddy Olivares, quien aspiraba ser parte del órgano electoral, a pesar de que Abinader había dicho en reiteradas ocasiones que preferirían a alguien sin “ataduras políticas”.

Olivares tomó una licencia de su membresía en el PRM y presentó su candidatura, en contra de lo que planteaban las máximas autoridades del partido. Posteriormente no fue incluido como parte del pleno y en una rueda de prensa el día después de la escogencia, dijo que fue excluido de las ternas para componer el mismo debido a una decisión “presidencial”, y que eso no fue netamente una disposición del Senado de la República. “Gracias a los senadores a quienes les fue impedido la libertad de votar por mí, debido a la arbitraria y discriminadora decisión presidencial de excluirme de las ternas”, expresó Olivares.

SEPA MÁS
Expresidente.
Sin embargo las críticas internas de más peso provinieron del expresidente Hipólito Mejía, quien a finales de junio cuestionó a influentes funcionarios del gobierno, dando a conocer la realización de encuestas para sustituir a los “malos” e incluso afirmó que no está de acuerdo con las gestiones del canciller Roberto Álvarez, y el ministro de Turismo, David Collado.  

Directo.
“No me gusta el canciller, ni estoy de acuerdo con él, pero el que nombra es Luis (Abinader), a Luis es que hay que hacerle la protesta, hagan comunicaciones, porque yo realmente creo que tenemos que tener un canciller político, de nosotros, que le duela nuestra gente allá y aquí”, manifestaba Mejía en una entrevista.

Reunión.
Tras esas críticas, Abinader visitaría la residencia del exjefe de Estado, asegurando ambos que no se trató ningún tema Nacional y Mejía diciendo que no acostumbra a preguntar sobre esos temas ni al presidente ni a la actual alcaldesa del DN y su hija, Carolina Mejía. “Usualmente nosotros nos reunimos siempre, lo que pasa que fue hoy que ustedes se dieron cuenta”, dijo Abinader.