Carlos Veitía trabaja en una mediateca, la nueva joya en el Teatro Nacional Eduardo Brito
“Este preproyecto nos permite formar un espacio virtual integrado por bibliotecas; es la conservación y consulta en múltiples soportes audiovisuales del teatro”, afirma el director de la institución
Carlos Veitía es el director del Teatro Nacional Eduardo Brito. Foto: Fuente externa
Carlos Veitía, director del Teatro Nacional Eduardo Brito, adelantó que esa institución está colaborando con diversas empresas para crear una mediateca que responda a las necesidades de las nuevas generaciones sobre las artes difundidas aquí.
“Tenemos algunas empresas que nos contribuyen en una mediateca que me ha desarrollado Rosa Valdés, un pre proyecto maravilloso. Rosa es una muchacha muy talentosa que trabaja en la Dirección General del Teatro y es muy artística; la IA nos ayuda con esto también”, sostuvo Veitía en una entrevista en el programa dominical “Entre periodistas”,conducido por los periodistas Miguel Franjul y Wendy Santana a través de Telesistema 11.
Este preproyecto, agregó, “nos permite formar un espacio virtual integrado por bibliotecas; es la conservación y consulta en múltiples soportes audiovisuales del teatro, tener presentaciones al alcance del público”.
La propuesta es parte de la Fundación Amigos del Teatro Nacional con una recopilación de datos nacionales. Veitía lo califica como “una joya”.
“Ver a Alicia Alonso actuando ahí y ver los grandes teatros Bolshoi, pero ya está el anteproyecto y estoy teniendo respuesta de varias empresas, eh, que ya luego se confirmará al público”.
La página web del teatro también está siendo actualizada y ampliada; contiene nuevas informaciones para disfrute de los consumidores; lo que falta es el interés de los jóvenes por participar de este tipo de arte, según Carlos.
“Si visitan nuestro website, encontrarán ampliaciones; hay mucha información a la que pueden entrar, y lo que falta es la motivación para que los muchachos. Eso que el teatro se ha movido del lugar donde está hacia el resto del mundo, hacia las plataformas digitales, no se ha quedado ahí en la Máximo Gómez, sino que va donde está la gente con teatro.gov.do”.
Rol de las artes escénicas
Carlos Veitía compartió una visión sobre el papel de las artes escénicas en la República Dominicana, su potencial para combatir la delincuencia y la integración de nuevas herramientas digitales en la gestión cultural del arte escénico por parte del teatro.
Veitía enfatizó que las artes escénicas en el país atraviesan un momento de profesionalidad, aunque carecen de la difusión necesaria para conectar con el público. Para el director, es vital romper con la percepción “elitista” que rodea al ballet y acercar estas disciplinas a la ciudadanía.
“Realmente nos hace falta difusión”, comentó Veitía. Luego agregó: “Las artes escénicas y musicales en nuestro país están en su momento más profesional, pero estamos siendo menos promocionados. Debemos hacer entender al público esa cercanía”.
Según el artista, la calidad del talento local es tan alta que incluso diplomáticos europeos han quedado maravillados con el nivel técnico de nuestras orquestas y compañías de danza.
Contra delincuencia
Un aspecto fundamental destacado por Veitía es el origen social de muchos artistas. La mayoría de los integrantes de la Orquesta Sinfónica, la Filarmónica y el Ballet Nacional provienen de estratos sociales vulnerables o de la clase media.
A través de programas como las becas Clara Elena Ramírez, se ha brindado a jóvenes de barrios marginados la oportunidad de profesionalizarse y triunfar en compañías internacionales.
Para el director, el arte es una alternativa real frente a la violencia: “Siempre les damos la oportunidad de confiar en su talento y ayudamos a contrarrestar la imagen de violencia y delincuencia que muchos de estos jóvenes viven día a día”.
Historia de resiliencia
La vida de Carlos Veitía ha estado ligada a la danza por herencia y por necesidad; sus inicios en el ballet no fueron solo vocacionales, sino también terapéuticos. Tras una cirugía de fémur en su infancia, un médico recomendó que tomara clases de danza como método de rehabilitación.
La madre de Carlos es Clara Elena Ramírez, una maestra y bailarina de ballet cubana que siempre le inculcó el amor por la danza, y su padre, aunque no practica ninguna rama del arte, es aficionado confeso.
En su infancia, Veitía sufrió “una operación, una cuestión de un sobrehueso, pero en el muslo. Y el doctor (una mente muy abierta en los años 70) le dijo a mi madre: -Usted es profesora de ballet, póngalo a realizar ejercicios-. Y me puso una clase de ballet”. Y ahí empezó su pasión artística que le dio orgullo y satisfacción.
Esta técnica se conoce como bailoterapia, un conjunto de técnicas que compaginan calentamientos y pasos de bailes para reforzar ciertos músculos del cuerpo después de algún daño en el cuerpo que requiere movimientos sutiles para volver a su estado natural.
Clara Elena le dijo que “vas a practicar un tiempo conmigo” y después lo envió a Miami; después viajó a Boston para bailar profesionalmente y siguió escalando en el ballet.

