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“Nadie quiere esto”: historia romántica que vuelve con fuerza, protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody
La segunda temporada de la comedia romántica ya está disponible en Netflix. Aunque mantiene su encanto inicial, ha recibido críticas por repetir la fórmula de su exitoso debut
Escena de "Nadie quiere esto", con Kristen Bell y Adam Brody, que se transmite por Netflix.
Tras largos meses de espera, “Nadie quiere esto” regresó a Netflix con su segunda temporada, retomando la historia de amor entre la podcaster agnóstica Joanne Williams (Kristen Bell) y el rabino Noah Roklov (Adam Brody).
Esta nueva entrega prometía profundizar en lo que sucede cuando la emoción de los inicios queda atrás y una relación debe enfrentar los retos de la vida real: las diferencias culturales, la integración familiar y la convivencia cotidiana.
La serie creada por Erin Foster fue una de las comedias románticas más comentadas en su estreno, y su regreso generó grandes expectativas.
La propuesta buscaba reafirmar la fe en el amor y las relaciones, incluso cuando atraviesan dificultades, y en muchos aspectos lo consigue.
Sin embargo, a pesar de sus aciertos, la temporada ha recibido críticas por no arriesgar demasiado y por repetir estructuras narrativas ya conocidas.
En esta segunda parte, el vínculo entre Joanne y Noah se pone a prueba de formas más complejas que en la temporada anterior.
Ya no se trata de la chispa inicial ni de los contrastes que los unieron, sino de aprender a convivir con sus diferencias más profundas.
Joanne, una mujer independiente y poco creyente, enfrenta sus inseguridades mientras intenta encajar en un entorno que no siempre la comprende.
Noah, por su parte, debe equilibrar su fe, su comunidad y su vida personal sin perderse a sí mismo en el proceso.
"Nadie quiere esto" | Tráiler oficial | Netflix
La temporada explora cómo dos personas con visiones distintas pueden, o no, encontrar un punto medio para sostener una relación duradera.
Esta tensión emocional es el motor que impulsa gran parte de la narrativa y marca el tono de esta entrega.
A partir de ahí, la historia amplía su universo narrativo dando mayor protagonismo a personajes secundarios como Morgan, la hermana de Joanne, y figuras del entorno familiar de Noah.
Estas incorporaciones aportan matices que enriquecen el relato, añadiendo capas de conflicto, humor y dinamismo.
La serie continúa apoyándose en diálogos ágiles, un humor sutil y la química natural de sus protagonistas, elementos que la convirtieron en un fenómeno entre el público en su primera entrega. Aunque algunos críticos señalan que no se atreve a ir más allá de su fórmula original, la ficción cumple con su cometido: ofrecer una comedia romántica sencilla, ligera y efectiva, capaz de conquistar incluso a quienes no suelen dejarse atrapar por este género.
“Nadie quiere esto” conserva la calidez que la caracteriza y reafirma su identidad como una comedia romántica moderna que explora el amor desde perspectivas poco convencionales.
Su pareja central continúa siendo el eje emocional de la historia y, aunque esta segunda temporada no rompe moldes, presenta una narrativa sólida, entretenida y sostenida por personajes que mantienen su capacidad de conectar con la audiencia.

