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“Everything Everywhere All at Once” arrasa en el Óscar, carga con siete premios

Cincuenta años después de que “The Godfather” (“El Padrino”) ganara en los Oscar, “Everything Everywhere All at Once” triunfó con una experiencia inmigrante muy diferente

El elenco y el equipo de "Everything Everywhere All at Once" recibe el premio a mejor película en los Oscars el 12 de marzo de 2023, en el Teatro Dolby en Los Angeles. (Foto AP/Chris Pizzello).

El elenco y el equipo de "Everything Everywhere All at Once" recibe el premio a mejor película en los Oscars el 12 de marzo de 2023, en el Teatro Dolby en Los Angeles. (Foto AP/Chris Pizzello).

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Jake Coyle/APLos Ángeles, EE.UU.

La comedia metafísica de multiversos “Everything Everywhere All at Once” ("Todo a la vez en todas partes”) puso sus dedos de hot dog sobre el premio mayor de Hollywood el domingo, llevándose siete Óscar, incluyendo a mejor película en los 95 Premios de la Academia, junto con otros para los actores Michelle Yeoh, Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis.

Aunque estaba a mundos de distancia de ser el clásico señuelo para los Oscar, el ballet anárquico de los directores Daniel Kwan y Daniel Scheinert con bagels, rocas de ojos saltones y una desordenada auditoría fiscal emergió como un improbable peso pesado de los Premios de la Academia.

El éxito independiente, el segundo filme ganador del estudio A24 como mejor película después de “Moonlight” (“Luz de luna”), ganó siete premios Oscar en total. Sólo otras dos películas en la historia de los Oscar, “A Streetcar Named Desire” (“Un tranvía llamado deseo”) and “Network” (“Poder que mata”), ganaron tres Oscar en las categorías de actuación.

Cincuenta años después de que “The Godfather” (“El Padrino”) ganara en los Oscar, “Everything Everywhere All at Once” triunfó con una experiencia inmigrante muy diferente.

Su historia excéntrica sobre una familia de origen chino, es el segundo largometraje de The Daniels, como se conoce al dúo de cineastas, mezcla ciencia ficción y realidades alternativas en la historia de una mujer ordinaria, dueña de una lavandería.

“El mundo está cambiando rápidamente y me temo que nuestras historias no siguen ese ritmo”, declaró Kwan, que compartió con Scheinert el premio al mejor director y al mejor guión original. “A veces da un poco de miedo saber que las películas se mueven al ritmo de años y el mundo en internet se mueve al ritmo de milisegundos. Pero tengo mucha fe en nuestras historias”.

Yeoh se convirtió en la primera mujer asiática en ganar el premio a mejor actriz, recibiendo la estatuilla por su elogiada interpretación en “Everything Everywhere All at Once”. Yeoh, de 60 años y nacida en Malasia, obtuvo su primer Oscar por un papel que requería su talento para la comedia y el drama, así como su habilidad para el kung fu. Es el primer triunfo en la categoría de mejor actriz para una intérprete no blanca en 20 años.

“Damas, no dejen que nadie les diga que ya pasaron su mejor momento”, dijo Yeoh, quien recibió una fuerte ovación del público que se puso de pie.

“Everything Everywhere All at Once”, estrenada en marzo de 2022, ayudó a revivir los cines especializados en filmes de autor después de dos años de pandemia, acumulando más de 100 millones de dólares por venta de boletos. Y a pesar de las escasas expectativas iniciales para su llegada a los Oscar, derrocó tanto a éxitos de taquilla como “Top Gun: Maverick”, “Avatar: The Way of Water” (“Avatar: La forma del agua”) como a favoritas de la crítica como “Tar” y “The Banshees of Inisherin” (“Los espíritus de la isla”).

Al ganar el premio de mejor dirección, The Daniels, como se conoce a Kwan y Scheinert, ambos de 35 años, se convirtieron en el tercer dúo de directores que gana en la categoría, después de Robert Wise y Jerome Robbins por “West Side Story” (“Amor sin barreras”) y Joel and Ethan Coen por “No Country for Old Men” (“Sin lugar para los débiles”). Scheinert dedicó el premio “a las madres del mundo”. “Mi síndrome del impostor está en su punto más alto de todos los tiempos”, dijo Kwan.

El premio de mejor actor fue para Brendan Fraser, que culminó el regreso del antiguo astro de películas de acción transformado en un profesor universitario obeso y recluso en “The Whale” (“La ballena”). La contienda por el premio a mejor actor había sido una de las más reñidas, pero Fraser superó Austin Butler de “Elvis”.

“Así que así es como se ve el multiverso”, dijo Fraser claramente emocionado al equipo y elenco de “Everything Everywhere All at Once”.

El primer premio de la noche fue para Guillermo del Toro, por su película animada “Guillermo del Toro’s Pinocchio” (“Pinocho de Guillermo del Toro”). Se trata del tercer Oscar para el cineasta mexicano, quien previamente conquistó los Premios de la Academia a mejor dirección y película por “The Shape of Water” (“La forma del agua”) en 2018.

“Everything Everywhere All at Once”, que llegó como una bocanada de aire fresco a una industria cinematográfica llena de secuelas y nuevas versiones de producciones anteriores, ayudó a Hollywood a dejar atrás uno de los momentos más infames en la historia de los Oscar: La Bofetada, la cual le dio Will Smith a Chris Rock en la ceremonia del año pasado.

El anfitrión Jimmy Kimmel, quien fue maestro de ceremonias de los Oscar por tercera ocasión, prometió que sería una ceremonia “sin absurdos”. Agregó que cualquiera que quisiera pasarse de listo este año, tendría que pasar por un temible batallón de guardaespaldas, incluidos Michael B. Jordan, Yeoh, Steven Spielberg y el “guardia de seguridad” de su programa, Guillermo Rodríguez.

Quan, quien comenzó su carrera de actor siendo niño, coronó su extraordinario regreso al cine con el Oscar al mejor actor de reparto por su papel en “Everything Everywhere All at Once”. Amado por sus interpretaciones como Short Round en “Indiana Jones and the Temple of Doom” (“Indiana Jones y el templo maldito”) y Data en “Goonies”, casi había dejado de actuar antes de ser elegido para “Everything Everywhere All at Once”.

Su triunfo, uno de los más esperados de la noche, fue a pesar de lo anticipado uno de los momentos más emotivos. El público, incluyendo a quien fue su director cuando era niño en “Temple of Doom”, Steven Spielberg, se sumó a la ovación de pie para Quan, quien luchaba por contener las lágrimas.

“¡Mamá, acabo de ganar un Oscar!”, dijo Quan, cuya familia escapó de Vietnam durante la guerra cuando era niño.

“Dicen que las historias como esta sólo ocurren en el cine. No puedo creer que esto esté pasando”, dijo Quan. “Este es el sueño americano”.

Minutos después, la compañera de elenco de Quan, Jamie Lee Curtis, ganó el premio a mejor actriz de reparto. Su triunfo, en una de las categorías más competitivas del año, le negó una victoria a los fans de los cómics. De haber ganado Angela Bassett, de “Black Panther: Wakanda Forever” (“Black Panther: Wakanda por siempre”), habría sido la primera actriz en obtener un Oscar para una película de Marvel.

La estatuilla hizo sí historia para Curtis, quien por primera vez ganó un Premio de la Academia y se refirió a sí misma como una “nepo baby” (o persona favorecida por el nepotismo) durante su triunfo en los Premios del Sindicato de Actores de la Pantalla. Ella es una rara ganadora del Oscar cuyos padres fueron nominados a los Premios de la Academia, algo a lo que se refirió emotivamente durante su discurso. Su padre Tony Curtis fue nominado por “The Defiant Ones” (”Fugitivos”) en 1959 y su madre Janet Leigh fue nominada en 1961 por “Psycho” (“Psicosis”). Curtis agradeció a los “cientos” de personas que la llevaron a ganar.

La epopeya de la Primera Guerra Mundial hablada en lengua alemana “Im Westen nichts Neues” (“Sin novedad en el frente”), la principal candidata de Netflix este año, se llevó cuatro premios mientras la academia colmaba de honores a esta desgarradora película contra la guerra. Ganó en las categorías de cinematografía, diseño de producción, música original y largometraje internacional, superando en esta última categoría a “Argentina, 1985”, que había sido muy apoyada en Latinoamérica.

Aunque Bassett se quedó sin el premio de actriz de reparto, Ruth E. Carter ganó por el diseño de vestuario de “Wakanda Forever”, cuatro años después de convertirse en la primera diseñadora negra en ganar un Oscar, por “Black Panther”. Este premio convirtió a Carter en la primera mujer negra en ganar dos Oscar.

“Gracias a la Academia por reconocer la superheroína que es una mujer negra”, dijo Carter. “Ella resiste, ama, supera, es cada mujer en esta película”.

Carter dedicó el premio a su madre, quien dijo, murió la semana pasada a los 101 años.

La ceremonia, transmitida en vivo por ABC y TNT, comenzó de manera tradicional, con un montaje de las películas del año en el que Kimmel aparecía en una cabina de “Top Gun: Maverick”) y un largo monólogo. Kimmel, quien por tercera vez es el maestro de ceremonias, no habló inmediatamente sobre la bofetada de Will Smith a Chris Rock en la ceremonia del año pasado. Dijo que si alguien intentaba cometer un actor de violencia este año: “Se le otorgará el Oscar al mejor actor y se le permitirá dar un discurso de 19 minutos de duración”.

Después de históricos triunfos por parte de Chloé Zhao, por “Nomadland”, y de Jane Campion, por “The Power of the Dog” (“El poder del perro”), ninguna mujer fue nominada a mejor dirección. Sarah Polley, sin embargo, ganó por mejor guión adaptado por el drama de menonitas “Women Talking” (“Ellas hablan”).

“Gracias a la Academia por no sentirse mortalmente ofendida por las palabras ‘mujeres’ y ‘hablar’”, dijo Polley.

“Navalny” de Daniel Roher sobre el encarcelado líder opositor ruso Alexei Navalny, se llevó el premio a mejor documental. La victoria se produjo con claras connotaciones sobre el actual encarcelamiento de Navalny y la continua guerra de Vladimir Putin en Ucrania. Yulia Navalnaya se unió a los cineastas en el escenario.

“Mi esposo está en prisión sólo por decir la verdad”, dijo Navalnya. “Mantente fuerte, mi amor”.

Algunos de los nombres más grandes de la industria no acudieron a la ceremonia por otras razones. Ni Tom Cruise, cuya cinta “Top Gun: Maverick” estaba nominada a mejor película, ni James Cameron, director de la también nominada a mejor película “Avatar: The Way of Water” (“Avatar: El camino del agua”), estaban presentes. Ambos habían encabezado los esfuerzos de Hollywood para atraer a la gente a los cines tras años de pandemia.

“Los dos hombres que nos pidieron volver a los cines no están en el teatro”, dijo Kimmel.

Los grandes éxitos de taquilla suelen contribuir a aumentar los índices de audiencia de los Oscar. Sin embargo, ni “Maverick” ni “Avatar”, con una recaudación conjunta de 3.700 millones de dólares, se llevaron mucho a casa. “Avatar” ganó el premio a mejores efectos visuales; “Maverick” se llevó el de mejor sonido.

Tras los Oscar del año pasado, en los que se suprimieron algunas categorías de la retransmisión en directo, la Academia recuperó todos los premios y apostó por las canciones y los bailes tradicionales. Esto se tradujo en algunos números espectaculares, como el baile de tirantes elásticos de “Naatu Naatu”, de la sensacional película de acción en idioma telugu “RRR”, y la íntima y apasionada interpretación de Lady Gaga de “Hold My Hand”, de “Top Gun: Maverick”. Y luego de su reciente y deslumbrante espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl, Rihanna interpretó “Lift Me Up” de “Black Panther: Wakanda Forever” (“Black Panther: Wakanda por siempre”). El Oscar a mejor canción fue para “Naatu Naatu” de “RRR”.

El regreso de todas las categorías supuso una ceremonia más larga. “¿Esto les hace extrañar un poco la bofetada, cierto?”, dijo Kimmel a la mitad del evento.

Tras la bofetada de hace un año, la Academia creó un equipo de manejo de crisis para ayudar a responder mejor a las sorpresas. Rock, que recientemente hizo una declaración sobre el incidente en un evento, no estuvo presente, y tampoco Smith, que fue vetado por la academia durante 10 años.

El año pasado, “CODA” (“CODA: Señales del corazón”) de Apple TV se convirtió en el primer filme de un servicio de streaming en ganar el premio a la mejor película. Pero este año, nueve de las 10 nominadas a mejor película fueron estrenos cinematográficos. Después de que el negocio del cine colapsara durante la pandemia, la asistencia se recuperó a casi el 67% de los niveles previos a la pandemia, pero fue un año de altibajos, lleno de grandes éxitos y momentos de calma que provocan ansiedad en los cines.

Este año, la venta de boletos ha sido fuerte gracias a estrenos como “Creed III” y “Cocaine Bear”, que hizo no uno, sino dos cameos en el espectáculo del domingo. Mientras tanto, el Sindicato de Guionistas y los grandes estudios están a punto de iniciar las negociaciones contractuales el 20 de marzo, una batalla inminente que tiene a gran parte de la industria preparada para un posible paro laboral.

Los Oscar buscan recuperar su posición como la mayor premiación. La teletransmisión del año pasado atrajo a 16,6 millones de espectadores, un aumento de 58% con respecto a la modesta edición de 2021, vista por un récord mínimo de 10,5 millones de espectadores.