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El Norte viernes, 30 de agosto de 2019

SONAJERO

Cositas abusadoras

  • Cositas abusadoras
Grisbel Medina R.
sonriete_gris@hotmail.com

Con las empresas chiquitas, la DGII es implacable. No tolera deudas y su lupa investigadora revisa hasta el último papelito. A los comerciantes detallistas y mayoristas tampoco les saca los pies. Y qué decir a los emprendedores. Muchos cuelgan sus sueños por la cantidad de impuestos y la burocracia imperante en la República Dominicana.

La función de la DGII es recaudar los principales impuestos internos, mediante la revisión y control del cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes, para verificar la correcta aplicación de las leyes. Si es así, caminamos bien.

El tropiezo, reconocido por el propio director de la Dirección General de Impuestos Internos, Magín Díaz, ocurre cuando a esa dependencia del Estado “se le fue la guagua” con las empresas -no chiquitas- de César El Abusador.

“Las empresas que están en la palestra por el caso de César Emilio Peralta ‘el Abusador’ habían sido notificadas más de 49 veces por incumplimiento en las obligaciones tributarias”, se lee en la prensa nacional. O sea, la deuda no solo es millonaria, sino antigua. Y la complacencia unida a la persecución selectiva y la práctica de tirársele a evasores favoritos, nunca alcanzó las discotecas de César, el cotizado Abusador que no aparece ni en los centros espiritistas.

Si fuera poco (y faltan más escenas del filme), sin la ferocidad que suele caracterizar el accionar de los agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), fue arrestada Marisol Mercedes Franco en una residencia de lujo allanada en otras ocasiones. Curiosamente, a la pareja del susodicho, la “hallaron” en la tercera vuelta.

La pareja de César El Abusador fue conducida en total paz. Tan diferente a la persecución, agresión y maltrato contra el médico Wilmer Rafael Guzmán, perseguido y pisoteado en la emergencia de clínica Unión Médica, en la ciudad de Santiago. No basta la disculpa de un organismo híper desacreditado por históricamente patrocinar gallinas ponedoras en distintas partes del país. Por ahora solo dos cositas de la trama abusadora que mantiene embullada la mirada nacional. 


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