Listin Diario Logo
20 de junio 2021, actualizado a las 12:03 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
El Deporte sábado, 05 de junio de 2021

TONY PIÑA CAMPORA

Máximo señorio

  • Máximo señorio
TONY PIÑA CAMPORA

La última vez que un lanzador dominó su circuito en Promedio de Carreras Limpias (PCL), porcentaje de ponches propinados (SO/9IL) y más reducida presencia de corredores en las bases (WHIP) fue en 2014, Clayton Kershaw, en la liga Nacional. Estos tres renglones porcentuales sintetizan la calidad del lanzador. Mantenerlos en sus mejores niveles, alto el SO/9IL y bajos PCL y WHIP evidencian un espécimen dominante.

En el cuadro de los que han alcanzado esta proeza resalta que Pedro Martínez lo consiguió en cinco ocasiones. Encabeza en ese sentido y quienes le siguen son Walter Johnson y Sandy Koufax con tres. Ambos destacados en periodos donde el pitcheo fue más dominante que la ofensiva; contrario al dominicano que cuatro de esos logros fueron obtenidos en la liga Americana, donde se aplica la regla del bateador designado y en los años más intensos de la llamada “etapa de los esteroides”. Johnson ganó este triple mérito en 1912 y 1913 con los antiguos Senadores de Washington de la Americana en la época de la “bola muerta” y posteriormente en 1924. Fue el primero en concretar la proeza. Koufax lo hizo en 1962, 1964 y 1965, en un decenio donde el pitcheo se impuso sobre el bateo de tal manera que en 1969 se redujo la altura a la loma central intentando aumentar la ofensiva.

Por el contrario, Martínez consiguió esos resultados en 1997 con los Expos en la Nacional y en 1999, 2000, 2002 y 2003 en el joven circuito con los Medias Rojas. En 2000 ocurrió algo muy significativo, finalizó con PCL de 1.74 y quien le siguió fue Roger Clemens con 3.70. El promedio colectivo del circuito fue 4.92. Ha sido históricamente la mayor diferencia entre el individual y el colectivo.

Para conseguir encabezar esos tres departamentos en una campaña se necesita habilidad para controlar la zona de strike, dominar los bateadores cuando logran el contacto, agregando capacidad para ponchar. Sobresale que lanzallamas de la categoría de Bob Gibson, Steve Carlton, Roger Clemens y Nolan Ryan, aún cuando fueron grandes ponchadores, nunca lograron combinar una campaña de ese tipo.

El único otro hispano en alcanzarlo ha sido el venezolano Johan Santana en 2004 y 2006 con los Mellizos.