ENCUENTRO VERDE (1 DE 2)

Nicolás Cruz: “O cedemos al salvajismo, o cambiamos a una economía del amor, a una economía solidaria”

¿Desarrollo? El economista y director ejecutivo del Ideac asegura que hay que cambiar las formas materiales en que se relacionan las personas con la naturaleza, así como las relaciones de competencia y de lucha por relaciones de cooperación.

Nicolás Cruz Tinero: "La economía solidaria es colectiva; la naturaleza es colectiva". . © SILVERIO VIDAL / LD

Nicolás Cruz Tinero: "La economía solidaria es colectiva; la naturaleza es colectiva". . © SILVERIO VIDAL / LD

Nicolás Cruz Tineo, director ejecutivo del Instituto de Desarrollo de la Economía Asociativa (Ideac), está vinculado desde 1986 con la economía asociativa comunitaria, o, como también le llaman, economía solidaria.  Sus reflexiones sobre el trabajo, la sociedad actual y la vinculación del hombre con la naturaleza  provocan que el interlocutor comience a cuestionar más de una de las teorías afianzadas desde siempre en la colectividad. Define al Ideac como una organización que labora con trabajadores relacionados con el desarrollo del potencial del trabajo humano vinculado a la naturaleza. “Tenemos 36 años trabajando con organizaciones fundamentalmente rurales, organizaciones que culminan mayormente en una cooperativa o en una asociación bien organizada para trabajar las actividades propias de su comunidad”.

¿Ejemplo? Un grupo de caficultores se reúne para comercializar café. Aunque cada uno tiene su parcela particular, hacen una asociación para procesarlo y comercializarlo juntos. Ahí llega en su auxilio el Ideac. La entidad tiene su origen en la reforma agraria y la repartición de tierras que tuvo lugar a finales de los años 70. “La condición sociológica de este sector social cambia. Ya no es un campesino que está luchando por un pedazo de tierra, sino que tiene un pedazo de tierra y ahora lucha por asistencia técnica, crédito, comercialización... Nosotros creamos una unidad privada sin fines de lucro para apoyar la conformación de esos procesos empresariales y asociativos”, explica Cruz. El objetivo del Ideac, sin embargo, es mucho más ambicioso que proporcionar asistencia técnica. Tiene un enfoque político, de transformación y continuidad. Cruz señala que las grandes empresas compran asesoría y conocimientos porque saben que el proceso de desarrollo se produce a largo plazo.    “Como las organizaciones campesinas no tienen cómo comprar conocimientos, nosotros se los ofrecemos de forma compartida y solidaria, mediante el uso de fondos internacionales, y el equipo técnico nuestro para hacer el trabajo de acompañamiento. El trabajo asociativo es una propuesta de organización económica que cambia el sentido político”, dice. Aclara, de todos modos, que la economía asociativa no necesariamente tiene que ser campesina, pues incluye también lo urbano.

¿CÓMO FUNCIONA?

Los núcleos de la economía asociativa son los grupos de productores o de trabajadores en cada una de las comunidades.   “Generalmente en las comunidades hay asociaciones, ellos se acercan  a nosotros, hacemos un levantamiento de diagnóstico, de las necesidades económicas que hay en las comunidades, y vemos los elementos que son comunes a toda la gente que quiere participar. Eso crea la posibilidad de un núcleo asociativo, como una cooperativa, por ejemplo, o una asociación. Se identifican las necesidades más sentidas y a partir de ellas se organizan como resolverlas”.  Este tipo de convivencia es común en las comunidades dominicanas, pero, como sostiene Cruz,  regularmente no saben que están haciendo economía solidaria. Simplemente las llaman cooperativas. En el país, Cruz ha identificado como parte de la economía solidaria a las cooperativas, las organizaciones sin fines de lucro, las asociaciones, las federaciones campesinas, los grupos barriales y las asociaciones de artesanos; “es decir, gente que hace economía y la hace basada básicamente en el bien común de su grupo o de la comunidad, sin importar la actividad”.

ASOCIATIVIDAD VS CAPITALISMO

Según Cruz, el mundo está creado sobre la base de la competencia.

“La propiedad privada creó la base para la competencia entre los humanos y de los humanos contra la naturaleza.  La relación que ha desarrollado el mundo capitalista, en este caso desde el siglo XV, es una relación de explotación del trabajo humano y de los humanos contra la naturaleza”. Hay un grupo de propietarios que mediante ese poder de tener los bienes, contrata a un grupo de humanos para explotarlos económicamente y entonces con esa misma concepción se relacionan con la naturaleza, “con el supuesto mandato de que el que sea más competitivo sea el que sobreviva”. “Eso es salvajismo, y los humanos no hemos llegado hasta aquí con la práctica del salvajismo”. Considera que el capitalismo no promueve el tipo de relación humana de cooperación, sino de competencia. “Por lo tanto, con el supuesto mandato de que el que sea más competitivo sea el que sobreviva, el que tiene más puede contra el que menos tiene”.

LD. ¿Cuál es el sujeto básico de la economía solidaria?  NC. Nosotros afirmamos que básicamente son los trabajadores autónomos, lo que aquí llaman informales. Son el 56% de los trabajos activos de República Dominicana. Hay un 15 % de desempleo y un 30% que son los llamados formales, que disfrutan de la llamada seguridad social… El sistema de seguridad social y de pensiones aquí está vinculado a que haya un patrón. Ese trabajador libre, autónomo, no se reconoce. Y el capitalismo y el Estado lo que buscan es supuestamente formalizarlos. Y eso significa convertirlos en dependientes de un patrón, en vez de -y es lo que nosotros proponemos-, reconocer hay toda una institucionalidad creada por ellos mismos, con asociaciones, grupos y reglamentos para articularse. Todos esos trabajadores tienen que crear su propia formalidad, su propio sistema, o se están incorporando a la ley 122-05 como sin fines de lucro, por un lado, o se convierten en cooperativas. Ahora, son vastos, no todos se están asociando. Hay que hacer un trabajo de concienciación de que es necesario que ellos sobrevivan sobre la base de la asociación, porque el capitalismo dominicano no tiene la capacidad de absorber toda esa mano de obra. El capitalismo dominicano no tiene la capacidad ni lleva la tendencia de desarrollo para absorber mano de obra, al contrario, es para botar mano de obra…  La economía dominicana se basa fundamentalmente en los renglones de intermediación. LD. Muchos considerarán que se trata de una utopía… 

NC. Actualmente se piensa que el desarrollo está ligado a la infraestructura, a la acumulación. Pero no se está pensando en el desarrollo de lo humano como un ser, en términos del análisis que hizo Marx sobre la alienación del ser humano, de que al ser humano al convertirse en mercancía, en cosa pierde su capacidad de ser. La economía asociativa trata de rescatar la propuesta de que los humanos sean conscientes y seres activos que buscan el bienestar común y que no pueden vivir destruyendo su casa, que es el planeta. O cedemos al salvajismo, a la barbarie, o cambiamos a una economía del amor, a una economía solidaria.   Si no se cambia la lógica de hacer economía. Si los intereses son individuales, la gente luchará por lo individual, no por lo colectivo. Y la economía solidaria es colectiva, y la naturaleza es colectiva.

_________  QUE SEA LEY

En 2011, la Red de organizaciones de economía solidaria (Redeso)  sometió al congreso un proyecto de ley del Sector de la Economía Solidaria. Aquí se definía la economía solidaria como “el sistema socioeconómico, cultural y ambiental, desarrollado de forma asociativa por trabajadores y trabajadoras, a través de prácticas solidarias y participativas, para el bienvivir, el desarrollo integral del ser humano como fin de la economía, por lo tanto, no tiene fines lucrativos”.

El proyecto perimió en su proceso de revisión. “Hicimos un trabajo lindísimo –dice Cruz Tineo-. Estamos retomado el trabajo del proyecto para reincorporarlo al Congreso”.

Yvonne Arias, coordinadora del Encuentro Verde; Nicolás Cruz Tineo y Eladia Gesto, gerente de Programas de Gestión y Conservación Ambiental de la fundación Propagás.  SILVERIO VIDAL / LD

La economía asociativa no necesariamente tiene que ser campesina, dice Cruz.