El Pabellón de los helechos, remozado
En este espacio, recién inaugurado en días pasados, la familia León Asensio encontró otro paraje para multiplicarse en favor de la dominicanidad. Y acoger, a los visitantes del enclave, en un clima de paz.
En este espacio, recién inaugurado en días pasados, la familia León Asensio encontró otro paraje para multiplicarse en favor de la dominicanidad. Y acoger, a los visitantes del enclave, en un clima de paz.
El Pabellón de los helechos, remozado, se reinaugura Santo Domingo El Pabellón de las Orquídeas del Jardín Botánico Nacional, lugar donde la magia de doña María Asensio, viuda León (doña Mayún) se convierte amor por la naturaleza, es un sitio único. Es otra de sus enseñanzas como cabeza de una familia que supo mantener su legado en todas las ramas del saber, desde la cultura hasta el medio ambiente.
Jardín Botánico Nacional
En este espacio, recién inaugurado en días pasados, la familia León Asensio encontró otro paraje para multiplicarse en favor de la dominicanidad. Y acoger, a los visitantes del enclave, en un clima de paz.
Allí todo transcurre como la mano de Dios. Los helechos fluyen en armonía porque es un sitio con un rostro más hermoso, similar al de aquella gran mujer oriunda de Santiago de los Caballeros que no solo educó a una familia de bien para su región y su país, sino que todo lo que tocó lo convirtió en belleza.
Los helechos que allí reposan no son plantas exóticas, sino tributos al verdor. Carecen de semillas, pero poseen corazón. Este los hace crecer, multiplicarse y embellecer el ambiente donde yacen porque son guardianes de lo bien hecho. Hablar de helechos es hablar de la naturaleza. De la misma que pobló el mundo cuando estrellas, astros y nubes eran las dueñas del tiempo y las lluvias sabían protegerlos y darles ese toque de espiritualidad que el ser humano admiró, conservó e hizo suyos.
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En el jardín Botánico Nacional, acaban de comprender el valor eterno de los helechos de doña Mayún. Y prestaron su sede para que la Fundación Eduardo León Jimenes organizara un sencillo y hermoso acto inaugural para conmemorar la remodelación del espacio que a partir de ahora podrá ser disfrutado por los usuarios del enclave.
Familiares, amigos, autoridades y admiradores, de los helechos de doña Mayún, se reunieron allí en honor a esta mujer que no pretendió la gloria, pero sí el compromiso de formar una familia de bien, amante de la cultura, la sabiduría, el amor por Santiago de los Caballeros y los valores perdurables de la naturaleza, entre muchos otros.
El coro del Conservatorio Nacional de Música se encargó de llenar a los helechos de esplendor. Los sonidos armónicos de sus voces resonaban como gotas de esplendor. De los oídos de la concurrencia se proyectan hacia el cielo en un viaje que, con aplausos, retribuyó aquel regalo musical y poético, con la altitud merecida. Imposible de olvidar. (L. B.)
Sobre el Pabellón de Helechos
Este espacio tuvo su origen el 5 de marzo de 1980 cuando, cuatro años después del fallecimiento de Doña Mayún, sus hijos donaron en su memoria el primer Pabellón de Helechos.
Localizado originalmente en el camino hacia la Gran Cañada y reubicado hace 20 años en el lugar actual, la Fundación León Jimenes realiza un remozamiento agregándole un nuevo recorrido didáctico, la remodelación del salón de eventos disponible para celebración de actividades, zonas de descanso para visitantes, y baños adecuados para el uso de personas con movilidad reducida.
Entre los atractivos del pabellón encontramos expuesta la única especie nativa de nuestra isla, Goniopteris fuertesii, descubierta como parte de la investigación científica por el equipo de especialistas del Jardín Botánico Nacional.
La exposición lleva el título de “El Hecho de ser Helechos”, para la cual fueron escogidas 12 especies que forman parte de este recorrido. Está pensada para entretener, enseñar y mostrar a los helechos de forma distinta.
El recorrido dispone de videos en lengua de señas dominicana y audio descriptivo en castellano para los visitantes con discapacidad visual y auditiva. Además, los asistentes podrán disfrutar de la música ambiental de la Emisora Raíces, en todas sus áreas.
“El Jardín Botánico Nacional es como un museo para estudiosos de las plantas: es el lugar donde se encuentran reunidas nuestras riquezas vegetales para que los expertos puedan preservarlas, estudiarlas y difundir públicamente sus hallazgos. Por eso, al igual que un museo, pone en valor a sus colecciones. Por ello opinamos crear una exposición no para especialistas, sino para públicos amplios y variados que utilizan este remanso verde como espacio de esparcimiento y aprendizaje”, comento María Amalia León.
El Pabellón de Helechos, ubicado en la salida noreste de la primera rotonda del Jardín Botánico Nacional, contiene más de 30 especies nativas, introducidas y endémicas, exhibidas en cinco mil metros cuadrados dedicados a la preservación, el estudio y la divulgación de las características especiales de las pteridófitas.
Acerca de María Asensio Vda. León
María Asensio Córdoba viuda León, conocida como doña Mayún, nació en Castañuela, Montecristi, el 11 de mayo de 1884. Fue forjadora de una familia unida, de hombres y mujeres de bien, modelo de integridad y distinción. Progenitora de los siete hermanos León Asensio: María Rosa, Eduardo, Fernando, Carmen, Guillermo, Clara, y José, producto de su matrimonio con Eduardo León Jimenes.
Ante el fallecimiento de su esposo, en 1937, ella asumió con entereza la responsabilidad de criar y educar sus siete hijos. Tomó la decisión de trasladarse con todos ellos a Montreal, Canadá, donde continuarían su escolaridad. Doña Mayún falleció el 5 de agosto de 1976.