Listin Diario Logo
25 de septiembre 2022, actualizado a las 02:23 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Ventana sábado, 20 de agosto de 2022

Gringas sí, yankis no: Los cuentos de Mario Guevara Paredes

  • Gringas sí, yankis no: Los cuentos de Mario Guevara Paredes
  • Gringas sí, yankis no: Los cuentos de Mario Guevara Paredes
Fernando Carrasco Núñez
Especial para Ventana
Lima, Perú

Mario Guevara Paredes (Cusco, 1956) se ha ganado un espacio significativo en la literatura peruana de los últimos años, debido a su valioso aporte como director de Sieteculebras, revista andina de cultura, y por sus destacados libros de cuentos como El desaparecido (1988), Cazador de gringas & otros cuentos (1995) y Usted, nuestra amante italiana (2010). Ha obtenido numerosos premios y sus cuentos, traducidos también a varios idiomas, han sido publicados en diferentes antologías del Perú y del extranjero. El año 2021, la Universidad Nacional del Altiplano publicó una selección de sus seis libros de cuentos.

       La selección mencionada lleva el sugerente e irónico título de Gringas sí, yankis no y está conformada por diecisiete cuentos, en su mayoría breves.

       Uno de los rasgos que destaca en los cuentos que conforman este volumen es el uso recurrente del narrador en primera persona. Existe una honda necesidad comunicativa en estos personajes que, en algunos casos, relatan sus propias experiencias (“Desde el fondo oscuro”) y, en otros, narran, como testigos directos, las aventuras, cuitas y vicisitudes de algún personaje cercano a ellos (“El Cachaquito Minaya”). Casi siempre, estos narradores se dirigen a un oyente o narratario reconocible, quienes, por lo general, asumen una actitud pasiva en la ficción.

       En esta línea, Mario Guevara ha trabajado con acierto el nivel coloquial del lenguaje. Sus variados personajes se expresan con fluidez y tono confesional. En algunos casos, recurren, por momentos, a la jerga juvenil como se aprecia en los cuentos “Noche de brujas”, “Niña veneno” o “Patrick”. En las primeras líneas de este último relato, leemos:

“Al verte parece que el tiempo vuelve atrás. Recuerdas el colegio, donde compartimos la misma aula. En esa época, yo venía de un colegio de curas y estaba tan hinchado de escuchar la santa misa todos los días, que sabía de memoria parábolas y preceptos religiosos. En cambio, tú ya habías recorrido muchos colegios. Desde la primera vez que te vi, formando fila en el patio del plantel, me impresionaste. Cuando la mayoría de los alumnos usaban el cabello corto, tú lo usabas largo, porque te importaban un carajo las órdenes impartidas por la dirección” (p. 43).

Varios de los personajes de Mario Guevara Paredes están marcados por uno o distintos fracasos en la vida. Son seres que se desplazan por el mundo con el alma malherida. Sufrientes. Buscan compartir sus desventuras con los demás como una manera de desahogarse o aliviar el terrible dolor que los embarga cada día. En ciertos casos, los personajes se muestran golpeados por una frustración amorosa y, entre noches de música y alcohol, anhelan cicatrizar sus heridas. En el cuento “La mujer de negro” leemos: “Debido a esa maldita decepción tú, que antes no bebías porque pensabas que tomar es de cojudos, te metiste de cuerpo entero al barril. Ahora sabes que la bebida atenúa los dolores. Y quién más que tú, que ha sufrido en demasía, lo puede afirmar” (p. 24).

       Entre los variados personajes que nos presenta Mario Guevara, destaca un grupo de policías o militares, los cuales son retratados con cierta ironía. Se resaltan algunos rasgos como la violencia, el autoritarismo, la infidelidad, pero, al mismo tiempo, se pone en relieve también la ingenuidad y cierta ineptitud para desenvolverse en algunos aspectos de la vida cotidiana. En los cuentos “El Cachaquito Minaya”, “In extremis” y “La vida no vale nada” se hace referencia a este tipo de personajes, pero es en el cuento titulado “Desde el fondo oscuro” donde el narrador relata su drama con detalles:

“Vinieron las chelas, con ello la conversación. Si bien recuerdo, comentábamos de lo jodida que es la vida policial. En tu caso era aún más jodido pues, como subalterno, sufrías constantes maltratos de tus jefes, dijiste molesto. Además, el sueldo no alcanzaba; debido a eso muchos de nosotros, para sobrevivir, nos recurseábamos recibiendo coimas” (p. 38).

Los personajes femeninos son representados también en toda su complejidad. Algunas aparecen sufrientes, sometidas a los abusos constantes de la pareja (“Por siempre jamás”) o, todo lo contrario, se muestran como seres perniciosos que provocan la desgracia del novio o esposo (“Desde el fondo oscuro”). Algunas veces, la mujer aparece recordada con nostalgia, con amor (“Niña veneno”) o como un ser divinizado en los días de la adolescencia como en ese cuento bien logrado que lleva por título “Usted, nuestra amante italiana”.

       Como se puede inferir, son distintos los temas abordados por Mario Guevara. Los fracasos de la vida, la violencia familiar, la traición, la venganza, la vida bohemia y el despertar sexual son algunos de los ejes temáticos de estos cuentos. Otro de los temas más importantes abordados en esta selección es la vida en el Cusco. A través de los recuerdos de sus narradores, se hace referencia a una serie de espacios inolvidables como el cine y a épocas entrañables para los personajes como los tiempos del colegio. En esta línea, podemos mencionar los cuentos “Guía para turistas”, “Patrick” y “Niña veneno”.

       Por su puesto que dentro de este gran tema que es la vida en el Cusco se encuentran algunos relatos que, de manera específica, giran en torno al bricherismo, tema que Mario Guevara ha sabido incorporar con gran acierto a nuestra narrativa. Mencionemos el brevísimo cuento titulado “Brichero”, así como “Andean lover” y “Cazador de gringas”, cuento emblemático de Mario Guevara Paredes donde un “brichero” confiesa sus aventuras nocturnas:

“La gringa era cosa seria. Imagínese que se enamoró locamente de mí, al extremo que prometió enviarme el pasaje para visitarle. La experiencia me enseñó que de esas promesas solo viven los tontos. Pero no me quejo de los meses que pasamos juntos. Tenía mujer, que más parecía maniquí de feria comercial; habitación en un hostal céntrico y comida de lo mejor. Figúrese que mis bolsillos siempre aparecían con dinero y todo por darle a la gringa un poco de amor” (p. 92).

Gringas sí, yankis no de Mario Guevara Paredes es una excelente muestra de la variedad temática abordada por el autor y de las distintas estrategias narrativas de las que ha sabido valerse en la elaboración de cada uno de sus libros. Cuentos como “El Cachaquito Minaya”, “Desde el fondo oscuro”, “Usted, nuestra amante italiana”, “Niña veneno” o “Cazador de gringas” pueden aparecer en cualquier antología del cuento peruano.