Listin Diario Logo
25 de septiembre 2020, actualizado a las 12:50 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Ventana domingo, 08 de marzo de 2020

Artículo

Una anécdota de Capablanca

  • Una anécdota de Capablanca
Nelson Pinal Borges, MI & FIDE Trainer
Santo Domingo

La anécdota

 

Nelson Pinal Borges, MI & FIDE Trainer

Santo Domingo

Un 8 de marzo hace 78 años que falleció en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, José Raúl Capablanca, orgullo de Cuba y de Latinoamérica porque ha sido el único Campeón mundial de habla hispana en la historia del Juego Ciencia.

Sirva el presente trabajo como un sencillo recordatorio del destacado jugador, que comparto con los amigos lectores porque describe una interesante anécdota de Capablanca que escuché en La Habana, Cuba,  hace más de 40 años por parte del Maestro Nacional Francisco Planas. Además de graciosa es instructiva en la misma se aprecia la fidelidad de Capablanca a los uno de los principios fundamentales del Ajedrez, realizar el enroque.

Ante todo les diré que el Maestro Planas fue compañero de  Capablanca en el equipo nacional que asistió a la Olimpíada Mundial celebrada en Buenos Aires, Argentina en el año 1939 y  por varias décadas uno de los mejores jugadores cubanos; posteriormente fue Capitán del equipo  que representó a Cuba en la Olimpíada Mundial de La Habana en 1966. Como jugador, Planas se destacó hasta principios de los años 70, cuando la edad comenzó a limitar su nivel de juego. Posteriormente falleció en 1990.

Buen conversador y de un carácter jovial y ameno,Planas fue muy querido por los ajedrecistas de varias generaciones de jugadores y en general por todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo y compartir con él en varias ocasiones.

Pues bien, resulta que la anécdota en cuestión nació en la Olimpíada de Buenos Aires siendo sus actores principales Capablanca y Planas; la escuché del propio Planas en una de sus acostumbradas charlas con grupos de ajedrecistas y aficionados  que se deleitaban con sus exposiciones. Dicha anécdota  es instructiva porque muestra la importancia que le daba Capablanca a la inviolabilidad de uno los principios del ajedrez, destacados por el genial cubano en sus obras "Fundamentos del Ajedrez y  Ultimas lecciones".

La anécdota

Resulta que en una de las partidas de la Olimpíada Mundial, Planas fue derrotado después de soportar un ataque al Rey en el centro del tablero (Planas no realizó el enroque). Al finalizar la ronda, el equipo se reunió para hacer el recuento y análisis de las partidas y Capablanca, que era el capitán del equipo, molesto por el resultado y sobre todo por la violación de un principio tan elemental como realizar el enroque lo antes posible, le preguntó al perdedor:

-¿Y usted, por qué no se enrocó?

-¡No pude, no tuve tiempo!- respondió Planas.

-¿Cómo que no tuvo tiempo? ¡Muéstreme la partida!  Le dijo Capablanca.

Así, al mostrar la partida a Capablanca, este, en un momento de la exposición, interrumpe a Planas y exclama:

-¡Alto! ¡Ahora, enróquese!

Los miembros del equipo miraron a Capablanca en silencio, apreciando cuál era el momento de enrocar, lo que en realidad constituía una lección. Pero todos se sorprendieron aún más cuando Capablanca terminó la lección con un serio reproche:

 -¡La próxima vez, usted pierde, pero se enroca!    

 ¡Fiel a los Principios!

Ya usted sabe estimado lector, cuando juegue Ajedrez, realice el enroque lo antes posible para que no le den jaque mate  a su rey en el centro del tablero.