ESCRITOR NICARAGÜENSE

Poemas de Ernesto Cardenal

Fotografía de Ernesto Cardenas. Fuente externa.

Fotografía de Ernesto Cardenas. Fuente externa.

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Santo Domingo, RDSanto Domingo

Falleció en su residencia de Managua, Nicaragua, el maestro de la poesía conversacional, Ernesto Cardenal (1925-2020). Fue en vida un sacerdote devenido en Ministro de Cultura, excomulgado por el Papa Juan Pablo II por acogerse a la mal llamada “Teoría de la Liberación”.

Es autor de una frase populista que le dio la vuelta al mundo: “En Nicaragua todo el mundo es poeta hasta que no se demuestre lo contrario”. Durante su gestión ministerial ejercida desde el triunfo de la Revolución Sandinista hasta 1987, convirtió a la isla de Solentiname (en medio del Lago de Managua) en un antro de tertulias y jornadas poéticas extendidas que dieron mucho de qué hablar en América por su carácter ortodoxo.

En su memoria, Listín Diario reproduce algunos de sus poemas célebres (L.B.)

Muchachas que algún día

Muchachas que algún día leáis emocionadas

estos versos

y soñéis con un poeta:

sabed que yo los hice para una como vosotras

y que fue en vano.

Te doy, Claudia, estos versos

Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.

Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.

Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,

un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica.

Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,

otras soñarán con este amor que no fue para ellas.

Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,

(escritos para conquistarte a ti) despiertan

en otras parejas enamoradas que los lean

los besos que en ti no despertó el poeta.

De estos cines, Claudia

De estos cines, Claudia, de estas fiestas,

de estas carreras de caballos,

no quedará nada para la posteridad

sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia

(si acaso)

y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos

y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlos

del olvido, y los incluyo también en mis

versos

para ridiculizarlos.

Oración por Marilyn Monroe

Señor

recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de

Marilyn Monroe

aunque ése no era su verdadero nombre

(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a

los 9 años

y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)

y ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa

sin fotógrafos y sin firmar autógrafos

sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia

(según cuenta el Time)

ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo

y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.

Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno

pero también más que eso...

Las cabezas son los admiradores, es claro

(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz)

Pero el templo no son los estudios de la 20 th Century-Fox.

El templo –de mármol y oro- es el templo de su cuerpo

en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano

expulsando a los mercaderes de la 20 th Century-Fox

que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.

Señor

en este mundo contaminado de pecados y radioactividad

Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda.

Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos

-el de nuestras propias vidas- Y era un script absurdo.

Perdónala Señor y perdónanos a nosotros

por nuestra 20 th Century

Por esta Colosal Super-Producción en que todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes

para la tristeza de no ser santos

se le recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda, Señor su creciente pavor a la cámara

y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse en cada escena-

y cómo se fue haciendo mayor el horror

y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleada de tienda

soñó ser estrella de cine.

Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados

que cuando se abren los ojos

se descubre que fue bajo reflectores

¡y apagan los reflectores!

y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)

mientras el Director se aleja con su libreta

porque la escena ya fue tomada.

O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río

la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor

vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.

Fue

como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga

y oye tan sólo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER.

O como alguien que herido por los gangsters

alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor

quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar

y no llamó (y tal vez no era nadie

o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Angeles

¡contesta Tú el teléfono!