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Ventana sábado, 18 de enero de 2020

CINE

El director de “Parásitos” el maestro coreano Bong Joon-ho (1)

  • El director de “Parásitos” el maestro coreano Bong Joon-ho (1)
  • El director de “Parásitos” el maestro coreano Bong Joon-ho (1)
Luis Beiro
luis.beiro@listindiario.com

No es un cineasta intuitivo. Admirador del taiwanés Hou Hsiao-hsien y del japonés Shohei Imamura, estudio cine al finalizar su bachillerato en 1989. Su estancia de tres años en la Academia Coreana de Artes Fílmicas se hizo sentir. Allí realizó algunos cortos y un trabajo de grado titulado “Retrato en el cuadro e incoherencia” exhibido más tarde en los festivales internacionales de Hong Kong y Vancouver.

En 1993 estrena su ópera prima “Barking dogs never bite”, muy celebrada por la crítica. Desde este filme ya mostró las garras de su cinematografía: envolver la crítica social con humor negro. La retrata a un joven asesino en serie de perros domésticos, quien se enamora de la dueña de una de sus próximas víctimas. El interés del guion crece por su notable escritura y original puesta en escena. En aquellos años, era costumbre usar la carne de perro en sopas caseras para contrarrestar las altas temperaturas del verano. Sin embargo, los perros de esta historia no son asesinados con fines culinarios, sino por la naturaleza criminal del protagonista para eliminar mascotas que molestan con ladridos insistentes e inoportunos. El sentimiento de amor del protagonista hacia una joven transforma ese sentimiento destructor con escenas propias de un tipo de cine donde lo seriedad y el humor se dan la mano para complemento intelectual para despertar diversas aristas en favor del espectador.

Su siguiente estreno, “Memories of murder” (2003), amplía sus intenciones profesionales. En esta obra, no se abandona ese sentido de tragicomedia. Basada en hechos reales ocurridos durante la década de dictadura estatal (los años ochenta del pasado siglo XX) el filme retrata la historia del primer asesino en serie (feminicida) en la historia de Corea del Sur. Incluye instantes de las protestas populares contra el gobierno despótico y denuncia, además, la ineptitud de la policía de entonces, designada en sus cargos por razones extra profesionales. La película fue distinguida ese mismo año en el Festival de San Sebastán con el Premio FRIPRESCI de la prensa internacional, la Concha de Plata al Mejor Director, y el premio Nuevos Directores. Es un thriller donde el reparto encabezado por el fetiche  de Bong Joon-ho (Daegu, Corea del Sur, 1964), el actor Kang  Song-ho, sabe ridiculizar al personaje que encarna. Razonamientos tontos, persecuciones inútiles y captura de falsos sospechosos, provocarán también la risa del espectador.

Lo social junto al terror

“The Host” (2006) fue la respuesta coreana a la controversial “Godzilla” producida en los Estados Unidos. Solo que el monstruo que crea Bong Joon.ho vive en las entrañas del río Han y sale a la luz cuando nadie lo imagina. La impronta del director coreano no le permite realizar una simple película de monstruos que apuntan a la catástrofe, sino que, a través de un terror ocasional, se combinan signos de humor negro, los diferentes estratos sociales de la Corea de entonces, y el contraste entre los que  sobreviven donde la noche de los atrapa y los que van a disfrutar las ofertas culturales y de entretenimiento que suceden a la orilla de ese río, símbolo nacional de Corea. “The Host” fue el filme que catapultó a la fama mundial a Bong-Joon-ho (dentro y fuera de patria) y lo mostró como un maestro indiscutible de las nuevas tendencias del cine. La cinta fue exhibida, fuera de concurso en el Festival de Cannes de ese año y ganó como Mejor Director, en el Festival Internacional de Cine de Oporto.

Su próxima película fue un cortometraje. Lo invitaron a escribir y dirigir una coproducción japonesa, nipona y coreana en Japón. El título es “Tokio” (2008), y se integra por tres relatos, uno suyo, “Saving Tokio” y los otros dos de los laureados cineastas galos Michel Gondry y Leo Carax . Su historia, profunda, simpática y juguetona retrata la vida y milagros en de un emigrante coreano a la tierra del Sol Naciente.

Bong Joon-ho puede considerarse un cineasta respetado en todo el mundo, y sus propuestas proponen una intensa mirada universal.