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Ventana sábado, 08 de octubre de 2011

TESOROS DE BANÍ

Entre ‘luases’ y ‘metresas’

LOS DOMINICANOS SON PRODUCTO DE UN PROCESO SINCRÉTICO. UN EJEMPLO ES EN BANÍ DONDE SE UNEN LOS ELEMENTOS Y CONTENDOS ESPAÑOLES Y AFRICANOS

  • Entre ‘luases’ y ‘metresas’
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Indhira Suero
El Matadero, Baní

Todos los elementos de la casucha demostraban el amor por el santo. Cada quien vestido de verde y rojo, colores que con el movimiento de las mujeres en trance por los “luases” y las “metresas” parecían revivir y querer tomar al mundo por sorpresa. Los músicos golpeaban con fuerza los tambores y la gente cantaba, casi a gritos, un ¡suéltame que yo me quiero ir!, de repente parecía que el bohío iba a explotar con tanta energía, con tanto poder, pero el último golpe de la tambora acababa con el estado de éxtasis y todo volvía a la normalidad.

Una de las “hijas de San Miguel”, era Juana Lara, dueña de la fiesta y conocida como servidora de misterios de la localidad, pero en ese momento era imposible hablarle: todavía estaba bajo las influencias del santo que, de acuerdo a los presentes, había entrado en ella. Lejos de todo el bullicio, a dos casas de la fiesta en honor a San Miguel, se encontraba Juan Pablo Guerrero (Fello) esposo de Juana Lara,  con la que procreó 10 hijos. “Fello”, quien nació en Las Tablas,  prefirió no asistir a la celebración por dos causas: primero, porque no comparte las creencias de su mujer y segundo, porque dice que “va gente de todos los sitios y el tiene que cuidar su casa”.

“La fiesta se hace todos los 29 de septiembre y de eso hace como 20 a 25 años. Esto era de los papas de mi mujer y ellos eran los que celebraban al santo, dipué’ la mamá de ella murió y mi mujer tuvo que coger el mando, pero a mí no me gusta mucho la fiesta”, asegura Guerrero.

¡Acaba con ellos!
Con el sonido de la música de fondo, “Fello” aprovecha para quejarse. Al parecer la espada de San Miguel no alcanza a las autoridades que, por lo que se observa en el entorno, han olvidado a esta comunidad de Baní.

 “La historia de aquí no ha sido la mejor, hubo nueve años de seca y por eso se han ido muchos buscando dique mejorar, pero uno mejora donde sea lo que hay es trabajar porque si no trabajan no van a conseguir mejoría”, afirma “Fello”.

De acuerdo a este hombre, los habitantes de Mataderos abandonaron sus casas en busca de mejoría y solo se quedaron los más viejos.

“Queremos que nos arreglen la luz. Si nos la arreglan la pagamo’ es mejor tener la luz y pagar el consumo. Una buena carretera es otra cosa que nos hace falta, porque cuando llueve hay que caminar a pie y volarse”, asegura.

División Radá
Juana Lara es una ‘sacerdotisa popular’ y su esposo lo sabe. Guerrero afirma que su mujer siempre trabaja con San Miguel, con San Santiago, con San Elías y con to’ lo santo por la buena vía.

“Trabaja con misterios y hace ensalmes. Le llegó eso así y ella no quería, pero los santos la obligaron. La gente viene desde Santiago y la Capital, se aparecen y hacen citas. Algunos vienen hasta los domingos porque no hay “engañifa”. Los que están fuera llaman por teléfono y así hacen la consulta, es que al que no le gusta la malda’ busca la bondad”, destaca Guerrero.

¡Ay San Miguel!
“Mi mamá hacia esa misma fiesta, pero se metió a evangélica y dipué yo me quedé. Esto se hace to’ lo 29 hasta las siete de la noche. Le ponemos a San Miguel bischocho verde, vino tinto, velones verdes y rojos. Yo trabajo para la suerte, para combatir enfermedades y para ayudar en el amor. Todo eso lo hago con Dios”, afirma Lara, quien considera que todo depende de la fe y confianza en Dios.

De acuerdo al sociólogo Dagoberto Tejeda, en su libro “Guía de las festividades de la cultura popular dominicana y símbolos nacionales”,  este tipo de celebraciones es “una de las muestras más impresionantes del sincretismo español africano en nuestro país, una extraordinaria manifestación de espiritualidad y sobre todo de la identidad nacional. De lo que somos y lo que realmente creemos los dominicanos”. 

RELIGIOSIDAD POPULAR: LUASES Y METRESAS
Trance: comunicación directa y personal entre los luases y los seres humanos. En esta pueden comer, bailar, hablar y beber juntos. Para esto los luases bajan, se introducen en la mente de los creyentes, a los cuales se les llama “caballos de misterios o servidores de misterios” que asumen la identidad de los luases, en un acto que se llama trance, montadera o posesión espiritual.

Cándelo Sedifé: Su día es el cuatro de noviembre uno de los luases más queridos del panteón del vudú dominicano, cuyo padrino y protector es San Carlos Borromeo.

De una personalidad impresionante, presumido, haciendo alardes de valentía, de ser el mayimbe del barrio, enamorado permanente de todas, se va a parrandear con Belié Belcán, del cual dice que es su hermano, a beber ron y fumar tabaco hasta el amanecer.

Su color preferido es el rojo, le fascina hacer alardes con el fuego, le gustan las peleas de gallo. A pesar de esto es un radical defensor de los desmamparados, enemigo de las injusticias.

Ana Isa Pie Dantó: Se le celebra el 26 de julio tiene como protectora y madrina a Santa Ana, esposa de Belié Belcán, es la metresa más popular a nivel nacional, Ana Isa Pie Dantó, es la reina del amor, coqueta, provocadora, sensual como las mulatas del Caribe, pero no es un “avión”. Su color preferido es el amarillo, por eso solo toma cerveza, champaña o refresco de naranja. Le encanta el maquillaje, las joyas y sobre todo, los perfumes caros.

Come biscocho y fuma cigarros. Le gusta bailar atabales, salves y goza provocando a los hombres más tímidos de la fiesta.

San Miguel: De acuerdo con la tradición católica-cristiana, San Miguel es una entidad creada por Dios desde el inicio de la creación. Tiene la nominación de la máxima categoría de las entidades al servicio del Señor que es la de “Arcángel”. Su papel fundamental es la de estar al lado de Dios y ser su mensajero, en comunicaciones con los seres humanos.

Por su lealtad al Señor, fue bautizado con el nombre de Miguel, que significa ¿Quién como Dios?, porque siempre respondía que nadie.

En una sublevación de Lucifer y sus compañeros en el cielo, San Miguel cogió una espada en defensa y aunque fue herido en un pie, Lucifer fue derrotado y echado de los domingos del cielo.