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Ventana sábado, 13 de agosto de 2011

NEGRITA COME COCO

En puntas

  • En puntas
Indhira Suero
Indhira.suero@listindiario.com

Saludos a Doña Estervida, esa de la calle ocho parte atrás, cuyo sueño era poner a la nietecita en ballet en una escuela de riquitos. Luchó y luchó , fregó y fregó, trapeó y trapeó en casa ajena ,hasta que las manos se le desbarataron, sin saber que la nieta llevaba el “dembow” en la sangre , que más que la quinta sinfonía de Ludwig Van Beethoven lo que la hacía mover sus extremidades era el ritmo de “tu ere’ señorita , tu ere’ señorita” y más que aprender historia del ballet lo que se sabía de cora’ (con do dedo) era que un muchacho tenía a la menore’ sofoca con su piquete, swaguer , pikete, pikete, pikete.

Doña sépalo: que lamentablemente su nietecita nunca llegará a ser una Anna Pávlova, ni una Natalia Makárova, ni le interesa aprender que la primera posición de ballet lleva los dos pies en línea recta, unidos por los talones y que la tercera posición se hace con los pies juntos unidos por su parte media uno delante del otro.

Doña “sorry”, a la niña no le importa quienes son Fokine y Nijinsky, la primera vez que la profesora de historia de la danza se los mencionó su nietecita la miró con cara de

“guadafó’ y pensó como rayos se criaron esos dos con esos nombres, que si hubiera sido en el barrio los tigueres no los hubieran soltao’ con el relajo que les iban a tener.

Doña excusenos, pero nunca su nietecita se casará de blanco con Mijaíl Baryshnikov “el bailarín más perfecto que jamás se haya visto”, las metas de la sangre de su sangre son otras e incluyen a un moreno con afro rubio que la trasportará de aquí para allá en un motor 70.

Doña “al favol” no gaste su dinero en zapatillas, que la niña no quiere sufrir intentando ponerse en “puntillas”. Ella muere por unos “jordans” blancos con rayitas amarillas y rojas. Si, esos que están en el mostrador de la compraventa, los que eran de la hija de Pachin, esa que se murió de sida aunque el pastor de la iglesia insista en que el Señor se la llevó por “causas naturales”.

Doña, por más que trate la “nena de mamá” no quiere pasar las tardes estirándose en una barra (escuchando a una profesora que priva en fina y en que nunca se ha montao¥ en una voladora con un reggeaton a to’ lo que da) diciéndole que se pare derecha y ponga sus brazos como un cisne. No , eso no, ella está en otras cosas y algunas de ellas incluyen un futuro oscuro con seis muchachitos de padres distintos.