CIENCIA
Un cadáver estelar revela el origen de moléculas radioactivas
Observaciones con el telescopio ALMA han permitido la primera detección definitiva de una molécula radioactiva en el espacio interestelar, concretamente en los restos de una colisión estelar.
La parte radioactiva de la molécula es un isótopo de aluminio, según informa el Observatorio Europeo Austral (ESO). Las observaciones revelan que el isótopo se dispersó en el espacio después de la colisión de dos estrellas, que dejó un remanente conocido como CK Vulpeculae. Es la primera vez que se hace una observación directa de este elemento en una fuente conocida. Anteriormente ya se había identificado este isótopo, pero procedía de la detección de rayos gamma y su origen exacto era desconocido.
El equipo, liderado por Tomasz Kaminski (Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, Cambridge, Estados Unidos), utilizó el telescopio ALMA y el conjunto NOEMA para detectar una fuente del isótopo radioactivo aluminio-26. La fuente, conocida como CK Vulpeculae, fue vista por primera vez en 1670 y en aquel momento lo que vieron los observadores parecía una "nueva estrella", brillante y roja. Aunque inicialmente era visible a simple vista, se desvaneció rápidamente y ahora son necesarios potentes telescopios para ver los restos de esta fusión, una tenue estrella central rodeada por un halo de materia incandescente que fluye de ella.
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