Separatas

Nos quedamos sin agua y todos somos responsables

Carmen GuzmánSanto Domingo, RD

Una vez más el país se encuentra bajo alerta de sequía. Al parecer es un tema del que se estará escribiendo por mucho tiempo. Leamos un poco. En el 1997, según registros de la prensa de esa época, las perdidas por falta de precipitaciones rondaban por 1,400 millones de pesos. Para el 2015 los periodistas escribieron sobre la disminución del caudal de ríos importantes, como Isabela, Duey, Haina, Isa-Mana, Valdesia y Jigüey-Aguacate. A su vez las presas estaban en cifras rojas, manteniéndose en funcionamiento únicamente las de Hatillo y Rincón. En el mes de diciembre de 2018, la República Dominicana en general tuvo un balance de -58.2% de lo que se esperaba en las precipitaciones con respecto a los valores normales. El 2019 no fue excepción, los principales titulares que se leyeron solo en el mes de marzo decían:

Jueves 14 de marzo Gobierno estima quedan 60 días de sequía Se llamó a la población a racionar el agua.

Lunes 18 de marzo La sequía provoca déficit de 38 MM de galones de agua por día en el Gran Santo Domingo. Se reiteró el llamado a la ciudadanía para que haga un uso razonable del agua.

Viernes 22 de marzo A causa de la sequía el país está en una crisis hídrica. Con humedales secos y contaminados, ríos que pasaron de caudalosos a especie de cañadas y otros de intermitentes a cauces de arena con piedras, encuentraron ese Día Mundial del Agua a la República Dominicana.

Una crisis real

La Oficina Nacional de Meteorología indica en su portal web que cada año que dependiendo de la estación ocurren sequías en diferentes regiones del país. Estas afectan las producciones ganaderas, agropecuarias y el consumo diario del agua en los hogares de la sociedad. Actualmente nos encontramos en la sequía estacional que corresponde al periodo de noviembre-abril. Una de las causas principales es la reducción de las lluvias por la región sur. Sin embargo, aunque todos los años se espera este fenómeno algunas veces da más fuerte que otras. Este 2023 es uno de esos. Al parecer cada vez será peor. Entre las diversas razones que dan con más ímpetu a esta situación hay que destacar el paso de la mano del hombre en la naturaleza.

Contaminación. Es necesario que la sociedad comprenda que las playas, ríos, montañas y parques deben permanecer limpios. Al visitarlos debemos aportar el grano de arena cooperando con la recolección de desechos orgánicos e inorgánicos y depositarlos en los envases preparados para eso.

Deforestación. Un mal silencioso que también se suma a las razones de la sequía, es la tala de árboles y quema de los bosques. Una práctica antigua de la agricultura es tumba y quema, una manera de preparar el suelo para la próxima siembra, pero esta técnica encierra graves daños a largo plazo los cuales desde ya estamos sintiendo. En el documental “Tumba y quema”, producido por José María Cabral, este presenta de forma profunda las consecuencias de continuar utilizando esta técnica en especial en nuestros parques nacionales.

Robar el agua de los ríos. Aunque es un tema delicado por los intereses que envuelve, este es otras de las causas de la sequía de muchos ríos. Según el referido documental, esta técnica consiste en la instalación de grandes tuberías directamente del nacimiento de los ríos y redirigir su caudal hacia otra dirección para así suplir necesidades de unos cuantos poderosos. A medida que pasan los años se cree que el agua es un recurso inagotable, sin embargo la realidad que estamos viviendo es otra.

Medidas actuales Ahora el país vive una situación de sequía que los expertos definen como tridimensional, por la falta de lluvias, porque los suelos están secos y la tercera razón implica la humedad del aire. Este 2023 la historia vuelve y se repite. La presencia del fenómeno El Niño en el marco de la temporada ciclónica conlleva una menor actividad y menos ciclones o tormentas, lo que se traduce en un año poco lluvioso. Esta es una causa natural de la sequía. Razón por la que desde la Corporación de Acueducto y Acantarillado de Santo Domingo (CAASD) se han elaborado algunas prevenciones para ayudar a la población a enfrentar la crisis. “Lo primero que queremos es concientizar a la ciudadanía a través de los diferentes canales de comunicación sobre el uso racional del agua”, explica Luis Salcedo, ingeniero del Departamento de Operaciones de la CAASD. Realizar talleres y charlas sobre el correcto uso del agua en las escuelas, colegios, las comunidades y clubes, es otra de las medidas a implementar. Otra de las acciones a ejecutar es la capacitación para las amas de casa, de manera que estas puedan tener el conocimiento necesario para realizar reparaciones menores de averías en las tuberías. El ingeniero destaca que en el Gran Santo Domingo existen algunos sectores más afectados que otros, estos son: Los Alcarrizos, Pedro Brand, Pantoja, Herrera, Los Girasoles, Los Peralejos, Perantuen, Arroyo Hondo II y III, residenciales de la avenida República de Colombia y los sectores del a avenida 27 de Febrero, entre otros. “Estos sectores son abastecidos por fuentes superficiales que presentan en tiempos de estiaje una considerable reducción de su producción, por la disminución de los caudales de los ríos, por motivo de la sequía”, destaca.